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miércoles, 9 de marzo de 2016

¡Jesús Quiere; Se Sano!

“Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio…”
Mateo 8:3

¿Sabías que es la voluntad de Dios para ti que seas sano?  De hecho, Jesús siempre sanó a los enfermos que se acercaron a Él.  El ciego, el cojo, el manco, el mudo, el sordo y el poseído por demonios —¡Él los sanó a todos!  (Mateo 8:16).
La Biblia nos dice que aquel que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9).  ¿Quieres ver cómo es Dios?  ¡Mira a Jesús!  Él nunca le dio enfermedad a nadie.  Nunca vamos a encontrar que Jesús viendo a una persona en buena condición, le dijera: “Ven acá.  Estás muy saludable.  Recibe un poco de lepra.”  De hecho, cuando un leproso vino a Él por sanidad, Jesús, lleno de compasión le dijo: “¡Quiero; sé limpio!”
Desafortunadamente, hay algunos cristianos que dicen: “Es la voluntad de Dios para mí que esté enfermo.  Dios tiene algún propósito, un propósito misterioso para mi situación.  Todo es parte de Su plan divino y poco a poco sabremos el por qué.”  Pero estas mismas personas van al doctor para mejorar.  Toman sus medicamentos y descansan.  ¿Por qué hacen eso si ellos realmente creen que Dios los quiere enfermos?  ¿No tiene sentido, verdad?
Vamos, lo que si tiene sentido, perfectamente, es esto: Dios te quiere saludable.  Él te quiere completo, íntegro.  ¡Su voluntad para ti es que seas sano!  De hecho, ¡Él lo desea tanto, que llevó todas tus enfermedades y tus dolores sobre Su propio cuerpo, para que tú no tengas que llevarlos hoy!  Él permitió que se le golpeara y se le azotara, ¡para que por Sus llagas —por Sus heridas— tú seas sano!  (Isaías 53:5).  Ya que Él ha llevado la enfermedad en tu nombre, ¿por qué deberías llevarla tú hoy?
Así que, mi amigo, si estás enfermo, debes saber que Dios no te dio la enfermedad.  Lee cada milagro de sanidad que Jesús hizo en los Evangelios, y mira cómo Jesús es el Señor tu sanador (Éxodo 15:26).  Escucha Sus palabras llenas de gracia: “¡Quiero; se sano!”, y conoce que son para ti hoy, tanto como fueron para el leproso. 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Jesús llevó todas tus enfermedades y tus dolores sobre Su propio cuerpo, para que tú no tengas que llevarlos hoy!


miércoles, 28 de mayo de 2014

Mira Al Jesús Real

Medita En

Las noticias acerca de Él corrieron y llegaron tan lejos como Siria, y pronto la gente comenzó a llevarle a todo el que estuviera enfermo. Y Él los sanaba a todos, cualquiera fuera la enfermedad o el dolor que tuvieran, o si estaban poseídos por demonios, o eran epilépticos o paralíticos.
Mateo 4:24, NTV

La Biblia dice que si quieres saber cómo es Dios, simplemente veas a Jesús.  Si quieres saber lo que el Padre siente en relación a sanar a los enfermos, solamente mira a Jesús!  Jesús SIEMPRE sanó a los enfermos que se acercaron a Él.  A los ciegos, cojos, mudos, sordos y poseídos por demonios –Él los sanó a TODOS!
Jesús nunca le dio enfermedad a nadie.  Encontramos a Jesús sanando a los leprosos mientras estuvo en la tierra, pero nunca le encontramos llamando a alguien para decirle: “Tú estás muy saludable y te ves muy bien.  Recibe un poco de lepra para que aprendas a ser humilde.”  No, cuando un leproso se acercó a Él, desconfiando de que Jesús quisiera sanarle, Jesús, lleno de compasión, le dijo con firmeza: “¡Quiero. Se sano!”
Ese es tu Jesús.  Ese es tu Dios.  Acércate confiadamente a Jesús, el Señor que te sana –ahora y siempre (Éxodo 15:26)! 
Bendiciones,

Joseph Prince