recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 1 de diciembre de 2019

Tú Mente Le Importa A Él


Medita En
Y los soldados tejieron una corona de espinas, la pusieron sobre Su cabeza y lo vistieron con un manto de púrpura.  (Juan 19:2)
Los médicos nos dicen que muchas de las enfermedades que sufrimos en nuestros cuerpos son psicosomáticas —estas son el resultado del estrés mental o emocional al que nos hemos sometido.
Quizás tú fuiste abusado o herido emocionalmente por alguien en quien confiabas.  Tal vez aún te sientes enojado y herido cuando lo piensas.  Amado, quiero animarte a que comiences a involucrar a Jesús.  Él es tu respuesta.  Mira al Señor sosteniéndote, sanando cuidadosamente tus heridas.  Míralo restaurándote, poniendo valentía en tu corazón y quitando toda sensación de vergüenza y culpa.
En la cruz, Jesús tomó sobre Sí Mismo el aguijón de cada una de tus frustraciones, dolores y heridas emocionales, cuando Él usó la corona de espinas en tu nombre.  Él lo hizo para que tú puedas ser libre del temor, la depresión y el estrés, y puedas disfrutar de Su paz y Su descanso en tu corazón, mente y cuerpo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 30 de noviembre de 2019

Más Allá De Toda Expectativa

Medita En
Y cuando bajó del monte, grandes multitudes le seguían. Y he aquí, se le acercó un leproso y se postró ante Él, diciendo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme”. Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: “Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra”.  (Mateo 8:1–3)
Cuando el Señor te bendice, Él te bendice más allá de lo que tú esperas.  En la sanidad del hombre con lepra, Jesús extendió Su mano y tocó al hombre, diciendo: “Quiero; sé limpio”.  E inmediatamente, el hombre fue sanado.
Amigo, ¿notaste que Jesús tocó al hombre primero,  antes de sanarlo?  ¡Me encantan estos pequeños gestos de Jesús!  Ese simple toque, le devolvió el sentido de humanidad y dignidad al hombre, quien no había sido tocado en mucho tiempo.  Debido a su condición inmunda y físicamente repulsiva, nadie quería estar cerca de él, mucho menos tocarlo.
Jesús sabía que el hombre necesitaba algo más que sanidad física, así que Él dio más allá de lo que el hombre había esperado.  ¡Amado, ese es el amor y la poderosa gracia de tu Salvador!  ¿Qué es lo que necesitas hoy?  ¡Ten la seguridad, sin lugar a dudas, que la provisión de Jesús excederá todas tus todas tus expectativas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 29 de noviembre de 2019

Siempre Introduce La Cruz


Medita En
Cuando llegaron a Mara no pudieron beber las aguas de Mara porque eran amargas… Y murmuró el pueblo contra Moisés, diciendo: ¿Qué beberemos? Entonces él clamó al Señor, y el Señor le mostró un árbol; y él lo echó en las aguas, y las aguas se volvieron dulces.  (Éxodo 15:23–25)
Me encanta la historia de cómo Dios convirtió las aguas amargas y venenosas en aguas dulces y refrescantes para Su pueblo, cuando ellos llegaron a un lugar llamado Mara (que en hebreo significa “amargura”).  Cuando los israelitas no pudieron beber el agua, Moisés clamó al Señor.  El Señor le mostró un árbol, que Moisés echó en las aguas.  Cuando él hizo eso, la Biblia dice que “las aguas se volvieron dulces”.
Me encanta cómo la solución de Dios entonces sigue siendo la solución de Dios ahora: Introduce el árbol —una figura de Jesús en la cruz— para cambiar las aguas amargas en aguas dulces.
Hoy, en medio de las aguas amargas de tu dolor o condición, quiero animarte a que introduzcas a Jesús y veas lo que Él hizo por ti en la cruz.  El alivio y la sanidad no provienen de morar o permanecer en tu dolor.  ¡Introduce el árbol —la cruz de Jesús— y mira cómo tus aguas amargas se vuelven dulces!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince