recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 9 de julio de 2020

Tus Palabras Tienen Poder


Inspiración de Gracia
Ya que la palabra del rey tiene poder…  (Eclesiastés 8:4, RVA)
En tiempos bíblicos, la palabra de un rey tenía un poder tremendo.  Lo que él decretaba, iba a suceder.  Sería hecho.  Por ejemplo, si él decía: “Aumenta los impuestos,” los impuestos serían aumentados.
¿Sabías que somos reyes?  La Biblia nos dice que Jesús nos lavó de nuestros pecados con Su sangre y nos hizo reyes. (Ver Apocalipsis 1:5–6)  Y como reyes en Cristo, nuestras palabras también tienen poder.
Cuando ponemos nuestras manos sobre una persona enferma y decimos: “Se sanado,” la persona es sanada.  Cuando imponemos las manos sobre nuestros hijos y decimos: “Sean bendecidos,” nuestros hijos son bendecidos.  ¡Hay poder en nuestras palabras porque son las palabras de reyes!
Cuando yo era un joven cristiano, durante mi adolescencia quise practicar lo que había aprendido acerca del poder de mis palabras.  Había una planta en particular cerca de mi casa y cada vez que yo pasaba por allí, le decía: “¡Maldita seas en el nombre de Jesús!”
Pasaron muchos días.  ¡Y nunca olvidaré el día en que noté que las hojas de la planta se habían vuelto color marrón!  Es posible que tú quieras probar esto en casa con tus plantas en macetas, ¡pero en lugar de maldecirlas, bendícelas!
Dado que nuestras palabras tienen poder, ¿te imaginas el daño que causamos cuando le decimos a nuestros seres queridos cosas como: “Tú siempre eres tan descuidado,” “no sirves para nada” o “eres tan estúpido”?  ¡Los estamos maldiciendo!
El diablo es feliz cuando tú usas el poder de tus palabras contra ti mismo y contra tus seres queridos.  Él quiere verte derrotado.  Así que, en lugar de decir: “Yo siempre estoy corto de dinero,” di: “El Señor es mi pastor; tengo todo lo que necesito.” (Salmos 23:1, NTV)  En lugar de decir: “Yo soy tan inútil.  No puedo hacer nada,” comienza a decir: “Yo todo lo puedo hacer por medio de Cristo, quien me da las fuerzas." (Filipenses 4:14, NTV)
Amado, recuerda que, como rey, lo que tú dices va a suceder, porque la palabra del rey tiene poder.  ¡Así que, aprende a decir lo que Dios dice acerca de ti en Su Palabra y observa cómo Sus promesas se cumplen en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 8 de julio de 2020

Agradeciendo A Dios En Todo Momento


Inspiración de Gracia
Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante Él, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan Su nombre.  (Hebreos 13:15)
Levantar las manos y agradecer a Dios es espontáneo y fácil cuando acabamos de recibir una bendición maravillosa: “¡Dios, no puedo agradecerte lo suficiente por este milagro!”
“¡Gracias Padre, por responder a mi oración!”
“¡Padre, te doy gracias por este regalo inesperado!”
Quizás estuviste cerca de estar en un accidente fatal, pero Dios te libró del peligro justo a tiempo.  O tu abuela, no creyente por muchos años, finalmente recibió a Jesús como su Salvador y fue sanada de una enfermedad que tenía hace mucho tiempo.
Pero hay momentos en los que no tienes ganas de levantar las manos para agradecer a Dios y alabarle, sin embargo lo haces.  Quizás te sientes muy desanimado últimamente.  Quizás todo te esté yendo mal y sientas que tu vida es un desastre.  No puedes contener las lágrimas.  Sin embargo, conscientemente tomas la decisión de levantar tus manos y agradecer a Dios por estar en esa situación contigo.  Abres la boca y comienzas a alabarlo a pesar de que realmente no tienes ganas de hacerlo.
En medio de la prueba por la que estás atravesando, tú lo alabas a Él, porque Él es tu justicia a pesar de todos los errores que has cometido.  Le agradeces porque Él es tu Príncipe de Paz y porque Su paz surgirá en ti para calmar las tormentas en tu vida.
Amigo, Dios ve y aprecia esos momentos en los que, a pesar de sentirte tan desanimado, tú le ofreces una ofrenda voluntaria de acción de gracias.  De hecho, tu agradecimiento durante esos momentos es más apreciado por Él que tu agradecimiento durante esos momentos en los que te sientes alegre porque acabas de ser bendecido.
Y cuando tú eliges agradecerle a Dios por Su amor inagotable y Su fidelidad para librarte, protegerte y proveer para ti, incluso cuando aún no puedes ver las bendiciones, ¡en poco tiempo, te encontrarás experimentando y disfrutando esas bendiciones!  ¡Así que levanta tus manos y alaba al Señor, porque Él es bueno y Su misericordia es para siempre! (Salmos 106:1)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 7 de julio de 2020

Se Completamente Consciente De Dios


Inspiración de Gracia
Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.  (1 Corintios 2:12)
Probablemente estés familiarizado con la historia de cómo David, con una honda y una piedra, mató a Goliat, un guerrero filisteo de un poco más de 3 metros de altura.  Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué David tuvo éxito mientras que los demás del ejército de Israel ni siquiera se atrevieron a enfrentar a Goliat?
El secreto de David era que él era solamente consciente de victoria y no de derrota, porque él conocía a un Dios que lo había rescatado una y otra vez.
Puedes imaginarlo a él diciendo: “Un día, yo estaba cuidando a mis ovejas cuando vino un león y tomó una de ellas.  ¡Yo no estaba dispuesto a estar conforme con eso!  Así que, fui tras el león, lo atrapé por las barbas y lo golpeé.  El Señor me libró de las fauces del león.  En otra ocasión, un oso vino y tomó a uno de mi rebaño.  Yo fui tras el oso y lo golpeé.  Así que el Señor también me libró del oso.  Este mismo Dios, que me libró de las garras del león y de las garras del oso, me librará también de la mano este filisteo.” (Ver 1 Samuel 17:34–37).
David estaba consciente de lo que Dios había hecho por él.  Él sabía que Dios estaba para él, que lo amaba, lo favorecía y le daría la victoria nuevamente.  Amigo, tú también puedes recordarte a ti mismo que el mismo Dios, que hizo tremendas cosas por ti en el pasado, hará lo mismo por ti otra vez.
Sé como David, que solamente estaba consciente de la bondad y fidelidad de Dios.  No seas como el ejército de Israel.  Los hombres estaban conscientes de las palabras negativas de Goliat.  Yo creo que deben haber hablado sobre sus amenazas, repitiéndose sus palabras entre ellos y, como resultado, llenaron sus corazones de temor. (Ver 1 Samuel 17:11, 24)
Amado, no te alimentes de las palabras negativas del hombre o del diablo.  Estas solo te causarán ansiedad y temor.  Aliméntate de la Palabra de Dios leyendo la Biblia y escuchando mensajes acerca de quién eres en Cristo y lo que Él ha hecho por ti.  ¡Levántate a ti mismo con la Palabra de Dios hasta que estés lleno del Espíritu y consciente de Dios, para que conozcas las cosas que Dios te ha dado gratuitamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince