recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

sábado, 18 de abril de 2020

Oraciones Que Anuncian


Inspiración de Gracia
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad.”  (Lucas 13:12)
Cuando tienes una necesidad, ¿tú oras o suplicas?  ¿Comienzas tus oraciones con palabras como: “¡Por favor, Dios, por favor!  ¡Dios, te ruego que tengas misericordia!”
Las oraciones a manera de súplica y ruegos implican que tu Padre celestial no está dispuesto a hacerlo.  Sin embargo, Él es mucho más bondadoso y está más dispuesto a darte, de lo que tú estás dispuesto a pedir, pensar o imaginar. (Ver Efesios 3:20)  Él desea por sobre todas las cosas que tú seas próspero y que tengas salud, así como tu alma prospera. (Ver 3 Juan 1:2)
De hecho, mucho antes de que tú tengas una necesidad, Dios ya ha cubierto esa necesidad con Su provisión.  Mucho antes de que tú supieras que necesitabas un Salvador, Él envió a Su Hijo para ser tu Salvador.  ¡Este es tu Dios!  Él es un Dios bueno.  Así que, cuando tú le suplicas algo, en realidad le estás diciendo que sabes que Él está reacio a darte algo y que necesitas persuadirlo con insistencia para que Él decida actuar a tu favor.  Sin embargo, Él no es así.
Jesús conocía el corazón del Padre.  Cuando Él vio a la mujer atada con un espíritu de enfermedad, Él no oró: “¡Oh Padre!  ¡Ella ha estado sufriendo durante 18 largos años!  Te suplico, Padre, ten piedad de ella.  ¡Por favor, por favor sánala!  No, cuando Jesús la vio, Él inmediatamente anunció: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad,” porque Él conocía el corazón del Padre.  Él sabía que el Padre quería que ella fuera liberada de su condición de incapacidad.
Al final de un servicio religioso, yo no me paro y oro: “Oh Dios, por favor bendice a Tu pueblo.  Oh Dios, guárdalos.  ¡Oh Dios, dales de tu gracia!  En cambio, yo anuncio o proclamo: “El Señor te bendiga.  El Señor te guarde.  ¡El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia!”
Amado, cuando tú ores, anuncia tu sanidad, protección y provisión con la seguridad de que el corazón de tu Padre está desbordando de amor por ti.  Y cuando tú lo declaras, Él lo autoriza.  Cuando tú lo declaras, ¡Él lo establece!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 17 de abril de 2020

¡Llámalo A Existencia!


Inspiración de Gracia
… Dios, que da vida a los muertos y llama a las cosas que no son, como si fueran.  (Romanos 4:17)
“Pastor Prince, yo siento el dolor en mi cuerpo.  ¿Cómo puedo entonces decir que Cristo me ha redimido de esta enfermedad?  ¿Cómo puedo decir que por Sus llagas yo soy sano?”
Bueno, la manera en que Dios lo hace es que Él llama a esas cosas que no son como si fueran.  Y como tú estás hecho a imagen de Dios, ¡tú también puedes llamar a esas cosas que no son como si fueran!
Cuando Dios quiso hacer de Abraham un padre de muchas naciones, ¿qué hizo?  Él cambió la manera en que Abraham hablaba.  En ese momento, Abraham ni siquiera tenía un hijo de Sarah porque ella era estéril.  Entonces, ¿cómo podría él convertirse en padre de muchas naciones?
Dios cambió la manera en que él hablaba.  ¿Cómo?  Cambiando su nombre de Abram a Abraham, que significa “padre de muchas naciones.” (Génesis 17: 5)
Solo imagina: A partir de ese momento, cada vez que él conocía a alguien, él decía: “Hola, mi nombre es Padre De Muchas Naciones.”  Cada vez que la cena estaba lista, Sarah llamaba a Abraham: “Querido...  Padre De Muchas Naciones... ¡la cena está lista!  Padre de Muchas Naciones...”  Sus vecinos pueden haber dicho: “¡Ellos quieren tanto tener un hijo, que se volvieron locos!”  Pero Dios cambió la manera en que Abraham hablaba, de modo que él llamara a existencia aquello con lo que Dios ya lo había visto ser bendecido.
Sabes, cuando Jesús vio al hombre con la mano seca, no dijo: “¡Dios mío!  ¡Esta mano está tan seca!”  Él dijo: “¡Extiende tu mano!” (Mateo 12:13)  Él llamó a existencia lo que Él quería.  Él vio al paralítico y dijo: “¡Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa!” (Ver Mateo 9:6)  Él no estaba viendo la manera en que las cosas eran en lo natural.  Él estaba viendo la manera en que Dios quería que fuera, y lo llamó a existencia.
Génesis 1 nos dice que al principio, la tinieblas cubrían toda la tierra.  Dios vio la oscuridad y dijo: “¡Sea la luz!”  Y hubo luz.  ¡Dios llamó a existencia lo que Él quería y eso fue hecho!  Si hubiéramos sido tú o yo, probablemente habríamos dicho: “¡Uy!  ¡Está tan oscuro!”
Amigo, a pesar del dolor, llama a existencia tu sanidad.  No tiene sentido decir lo obvio.  Así que cambia tu manera de hablar.  ¡Mira la manera en que Dios quiere que sea, y comience a llamar a existencia tu sanidad y plenitud!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 16 de abril de 2020

LA SANIDAD DEL LEPROSO: Un corto animado basado en Mateo 8

Este corto animado cuenta la historia de un leproso que vino a Jesús para ser sanado, la cual encontramos en Mateo 8.
En los días de Jesús, la lepra era una enfermedad altamente contagiosa y la ley prohibía a los leprosos entrar en contacto con cualquier otra persona. Esto significa que por años, este leproso había sido rechazado por todas las personas que veían su condición, incluyendo a su propia familia e hijos. La buena noticia es que Jesús lo buscó y quiso darle a este precioso hombre su milagro.
La historia del leproso en Mateo 8 es muy similar al tiempo que estamos viviendo actualmente. El coronavirus es una enfermedad altamente contagiosa y cualquiera que lo haya contraído debe ser puesto en cuarentena y mantenerse alejado del público.
Amado, si tú conoces a alguien que necesita escuchar esta historia de esperanza y sanidad, por favor compártela hoy con esa persona. 
Estamos orando por que este video te ministre a ti y a tus seres queridos, especialmente en este tiempo que vivimos.