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miércoles, 4 de mayo de 2016

Tu Abogado Defensor Siempre Gana Tu Caso

Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis.  Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
1ª Juan 2:1

Cuando tu acusador, el diablo, viene y dice: “Tú has hecho este mal, y no has hecho eso correctamente,”  Jesús dice: “Padre, el diablo tiene razón, pero Mi sangre ha pagado por eso por lo que el diablo lo está acusando a él.”
Luego el diablo añade: “Además, tú tampoco has estado leyendo la Biblia, ni orando suficiente.  Y esta mañana, dijiste una mentira.”
Nuevamente, Jesús dirá: “Padre, ciertamente el diablo ha informado correctamente, pero Mi sangre ha pagado por todas estas fallas.”
Entonces Dios Padre golpeará el mazo de juez sobre su base y dirá: “¡Caso desestimado! ¡Siguiente!”
Necesitas comprender que Dios puede declararte inocente y completamente justo, con todo derecho, porque Jesús tomó tu lugar en la cruz, y derramó Su sangre para pagar por tus pecados y tu condenación (2ª Corintios 5:21).  Dios está simplemente siendo fiel y justo con lo que Cristo ha hecho.
Cuando Jesús se levantó de la tumba, Él se levantó como tu Abogado Defensor.  Pero a diferencia de la mayoría de abogados de la tierra, que toman casos porque les beneficia a sus propios intereses y billeteras, Él es un abogado que está interesado personalmente en tu felicidad y bienestar.  A diferencia de los abogados terrenales que no se involucran en los sentimientos y sufrimientos de sus clientes, Jesús pasó grandes sufrimientos por ti y pagó con Su propia vida, para que tú puedas recibir todas las bendiciones de Dios.
Como tu Abogado Defensor, hoy Jesús se asegura de que lo que Él murió y sufrió para darte, ¡tú lo recibas!  Hoy en el cielo, Él te defiende y te representa para asegurarse que la sanidad, plenitud, protección y otras bendiciones que Él murió para darte, están cumpliéndose en tu vida.  Amado, ¡ten confianza y descansa en las capacidades de tu Abogado Defensor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Como tu Abogado defensor, hoy Jesús se asegura de que tú recibas lo que Él sufrió y murió para darte.


sábado, 21 de marzo de 2015

Dios Nunca Te Dará La Espalda

1ª Juan 4:10
… El mismo ha dicho: “Nunca te dejare ni te desamparare”.
Por seis horas completas, el Hijo de Dios estuvo suspendido entre el cielo y la tierra.  Y al peso de Su sufrimiento en la cruz, Él clamó desde la oscuridad profunda: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:45-46).
Por primera vez, Jesús se dirige a Su Padre como “Dios”.  El Padre había abandonado al Hijo.  Como Juez del Universo, Dios tuvo que darle la espalda a Su Hijo, quien estaba cargando la inmundicia de los pecados del mundo, porque Sus ojos son demasiado limpios para mirar el mal (Habacuc 1:13).
Si el Padre no le hubiera dado la espalda a Su Hijo, Él tendría que darte la espalda a ti ahora cuando tú clamas a Él en el momento de tu necesidad.  ¡Pero debido a que Jesús ha tomado tu lugar, ahora, tú tomas Su lugar y encuentras siempre el rostro de Dios sonriendo!
Justo ahora, el rostro de Dios está sonriendo para ti.  Su rostro está brillando sobre ti.  Yo puedo pararme delante de ti y declarar: “El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti” (Números 6:25-26).  Y esto es porque Jesús ha pagado el precio para que Dios nunca te deje ni te abandone (Hebreos 13:5).
Como Juez, Dios le dio la espalda a Su Hijo.  Pero como Padre, Él lloró.  Su corazón se rompió porque Cristo nunca fue más complaciente para Él, como cuando estaba en la cruz.  El sufrimiento de Cristo fue un fragante aroma para el Padre (Efesios 5:2).
¿Recuerdas lo que Jesús dijo?  “Por eso el Padre Me ama, porque Yo doy Mi vida para tomarla de nuevo” (Juan 10:17).  Si eres padre, amas a cada uno de tus hijos de igual manera.  Pero cuando uno de ellos hace algo especial para ti, por amor, eso toca tu corazón y solo quieres correr hacia él y abrazarlo.
Eso fue lo que pasó en la cruz, excepto que el Padre no pudo abrazar a Su Hijo.  En vez de eso, Él tuvo que darle la espalda a Su Hijo porque nuestros pecados tenían que ser castigados en el cuerpo de Su Hijo. 
Amado, cuando tú clames hoy al Padre por ayuda, debes saber que Él te escucha y ciertamente va a ayudarte.  ¡Debido a Jesús, Él nunca va a darte la espalda a ti!
Pensamiento Del Día

¡Debido a que Jesús tomó tu lugar en la cruz, el rostro de Dios está siempre sonriendo para ti!