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domingo, 5 de enero de 2020

Ser Justo No Es Hacer Justicia, Es Ser Justicia


 5Inspiración de Gracia
Mas al que no trabaja, pero cree en Aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.  (Romanos 4:5)
¿De qué crees que se trata el ser justo?  ¿De algo que haces o algo que eres?  ¿De hacer justicia o de ser justicia?
La Biblia nos dice que después del sacrificio de Jesús en la cruz, Dios imputa justicia no a aquellos que se esfuerzan por obedecer la ley (ver Gálatas 2:16), sino a cualquiera que crea en Su Hijo.  Debido a que Cristo tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia (ver 2Cor. 5:21), en el momento en que nosotros creemos en Él, Dios nos trata como justos, sin que esto tenga que ver con nuestras obras u obediencia (ver Rom. 4:5–8).  Esta es la justicia del nuevo pacto —una justicia que viene por fe y no por obras.
Tú no eres justo por lo moralmente recto que eres.  No eres justo porque pones en práctica el dominio propio.  No eres justo porque lees 10 capítulos de la Biblia diariamente.  No eres justo porque te sientes justo.  Pero tú eres la justicia de Dios en Cristo únicamente porque el sacrificio de Jesús lo hizo así.  Cuando crees esto, tu fe es contada por justicia.
Y esto es para lo que Dios quiere que uses tu fe.  Si eres justo por tus obras, no necesitas fe.  Tampoco necesitas fe para saber que eres pecador.  Pero necesitas fe para creer y declarar que eres la justicia de Dios en Cristo, en medio de tus luchas con la tentación y el pecado.
Por ejemplo, cuando te sientes mal porque acabas de gritarle a tu esposa, Dios quiere que pongas en práctica tu fe para verte a ti mismo como justo en medio de esa falta.  Esta revelación viviente de que tú aún eres justo, te dará la fuerza para amar a tu esposa y reconciliar la situación con ella.
El diablo puede recordarte tu mal carácter y cuestionar tu integridad: “¡Cómo te atreves a llamarte justo cuando acabas de hacer eso!”  Simplemente ignora sus mentiras y declara con confianza: “Yo no soy justo debido a lo que hice o no hice”.  ¡Yo soy justo solo por la sangre y la obra terminada de Jesús en la cruz!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 7 de julio de 2017

El Favor De Dios Viene Por La Justicia De La Fe

… no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe.
Filipenses 3:9


Yo creo que cuanto más consciente de tu justicia eres, más vas a experimentar el favor inmerecido de Dios.  Cuando la voz de descalificación viene a recordarte todas las áreas en las que has caído, es tiempo de volverte a Jesús quien te califica, y escuchar Su voz. 
¡Esta es la verdadera batalla de la fe!  La batalla de la fe es pelear para creer que has sido hecho justo por fe y no por obras.  ¿De qué quieres depender cuando la presión empiece a empujarte –de tu justicia oscilante basada en obras, o de la justicia perfecta de Jesús basada en la fe, la cual es sólida como una roca?  Es tu fe en la justicia de Jesús, la que te da el derecho al favor inmerecido de Dios.
Este día, debido a lo que Jesús hizo en la cruz, tú puedes esperar que te sucedan cosas buenas.  Puedes pedirle a Dios cosas grandes y llegar al destino bendito que Él tiene para ti y tu familia.  Su justicia es tu derecho al favor inmerecido  de Dios.  ¡No permitas que ninguna voz de acusación te diga lo contrario!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 24 de enero de 2016

La Justicia De La Fe Trae Las Bendiciones De Dios

No teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe.
Filipenses 3:9

Cuanto más consciente estés de tu justicia en Cristo, más vas a experimentar el favor inmerecido de Dios.  Cuando la voz de descalificación viene para recordarte todas las cosas en las que te quedas corto, es el momento de acudir a Jesús, quien por Sí mismo te da el derecho a todas las bendiciones de Dios.

¡Así es como se pelea la batalla de la fe!  Creyendo que tú has sido hecho justo por la fe y no por obras.

¿De qué preferirías depender —de tu propia justicia, la cual requiere que trabajes en mantenerla, o de la de Dios, que es una justicia eterna que se recibe gratuitamente por medio de la fe en Cristo?  Tu fé en la obra terminada de Jesús es lo que te da el derecho al favor inmerecido de Dios.  ¡Y no permitas que ninguna voz de acusación te diga lo contrario!

Hoy, debido a lo que Jesús hizo en la cruz por ti, tú puedes esperar que te sucedan cosas buenas.  Puedes pedirle a Dios cosas grandes.  Puedes experimentar Su sanidad, protección y restitución, y caminar en los destinos gloriosos que Él tiene para ti y tu familia.

* Pensamiento Del Día

“Cuanto más consciente estés de tu justicia en Cristo, más vas a experimentar el favor inmerecido de Dios.”