recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 3 de mayo de 2013

Eche Toda Su Ansiedad En Dios – Él Tiene Cuidado!



Medite En

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros.
1ª Pedro 5:6-7


La Biblia dice que “aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos” (Lucas 12:7).
Ahora, si Dios tiene suficiente cuidado de usted, como para realizar un seguimiento de los cabellos de su cabeza, ¿habrá algo demasiado pequeño para Él, de lo que usted no pueda hablarle?
El amor de Dios por usted es infinitamente detallado.  Él no sólo se preocupa de los eventos más importantes del mundo, o de los eventos importantes en su vida, como su salvación.  Él también está vital e intensamente involucrado en los detalles de cada minuto en su día a día!
Amigo, Su amor por usted es personal, detallado y profundo.  Su Padre celestial quiere que lo involucre incluso en los asuntos más pequeños, más mundanos de su vida.  Así que eche toda ansiedad sobre Él, sabiendo que usted tiene Su máxima atención, con todos los recursos del cielo como respaldo!

Bendiciones,
Joseph Prince


Lucas 12:7  “Es más, aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos.”


jueves, 2 de mayo de 2013

Dependa Del Favor Inmerecido De Dios, No Del Favoritismo



Medite En

Y los patriarcas tuvieron envidia de José y lo vendieron para Egipto. Pero Dios estaba con él, y lo rescató de todas sus aflicciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón, rey de Egipto; y éste lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.
Hechos 7:9-10


Hay una diferencia significativa entre el favor inmerecido de Dios y el favoritismo.  El favor inmerecido de Dios se basa totalmente en méritos de Jesús, y nosotros lo recibimos por medio de Su obra consumada en la cruz.  Nosotros no hemos hecho nada para merecer Su favor.  Este es totalmente inmerecido.  El favoritismo, sin embargo, apesta a esfuerzo propio.  Personas que dependen del favoritismo para ser promovidas por ser lame-botas, políticos de oficina, manipuladores tácticos, traidores y usuarios de todo tipo de compromisos sólo para conseguir lo que quieren.
Dios tiene una camino más alto y mejor para usted.  A Él le lastima ver a Sus preciosos hijos como aduladores serviles sólo para salir adelante en la vida.  Si una puerta se cierra, que así sea!  Crea con toda confianza que Dios tiene un mejor camino para usted.  Usted no tiene que depender del favoritismo para tener éxito, cuando usted tiene el favor inmerecido de Dios!
Así era como José se manejaba.  Él dependía del Señor para su éxito.  Cuando la esposa de Potifar seguía tratando de seducirlo para que durmiera con ella, José se mantuvo firme sobre la base inamovible del favor inmerecido de Dios.  Él no se dejó llevar por el favoritismo haciendo lo que la esposa de su jefe quería.
Amado, al igual que José, reconozca y alégrese porque es el Señor la fuente de sus bendiciones y éxitos.  Usted no tiene que recurrir a tratar de ganar el favor de personas importantes, mientras viva.  Es el favor del Señor sobre usted, que le prepara para el reconocimiento, promoción y aumento!

Bendiciones,
Joseph Prince


miércoles, 1 de mayo de 2013

Vaya Tras El Buen Éxito



Medite En

La bendición del Señor es la que enriquece, y El no añade tristeza con ella.
Proverbios 10:22

Dios no quiere que usted experimente solamente el éxito en su vida.  Él quiere que usted experimente el buen éxito.  ¿Existirá algo que se denomine el “mal éxito”?
Sí lo hay, y estoy seguro de que usted lo ha visto por sí mismo.  Hay personas que tienen mucho dinero, pero sus vidas están marcadas por un matrimonio roto tras otro.  También hay personas que están tan ocupadas con sus carreras que ya no tienen tiempo para llevar a sus hijos a la cama, ni pasar tiempo de calidad con ellos.  Tener un éxito público pero un fracaso privado no es para nada un buen éxito!
El buen éxito viene del Señor.  Es el éxito que no tiene ni dolor, ni pena añadidos a él.  Así que dependa del favor inmerecido de Jesús para llevarle a un lugar de buen éxito.  No diga: “Voy a hacerlo a mi manera!”  Deje que Él lo haga.  Deje que Él abra las puertas correctas y cierre las equivocadas.  Deje que Él le ponga en el lugar correcto en el momento correcto.  Mantenga sus ojos puestos en Él y no en las cosas que usted tiene o desea.  Esto le mantendrá caminando en la clase de éxito que realmente le bendice y le hace ser bendición para otros.

Bendiciones,
Joseph Prince