recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

sábado, 3 de mayo de 2014

Pon Todas Tus Preocupaciones En Dios –¡El Te Cuida!

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Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre El, porque El tiene cuidado de vosotros.
1ª Pedro 5:6-7

La Biblia dice que “aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; vosotros valéis más que muchos pajarillos” (Lucas 12:7).
Ahora, si Dios te cuida lo suficiente como para realizar un seguimiento de los cabellos de tu cabeza, ¿hay algo demasiado pequeño para Él de lo cual tú no puedas hablarle?
El amor de Dios por ti es infinitamente detallado.  A Él no solo le importan los grandes eventos en el mundo, o los eventos significativos en tu vida, como tu salvación.  ¡Él también está involucrado profunda e intensamente en los más mínimos detalles del día a día en tu vida!
Mi amigo, Su amor por ti es personal, detallado y profundo.  Tu Padre celestial quiere que lo involucres a Él incluso en los más pequeños y más mundanos asuntos de tu vida.  ¡Así que pon todas tus preocupaciones sobre Él, sabiendo que tú tienes Su completa atención con todos los recursos del cielo respaldándote!
Bendiciones,

Joseph Prince


jueves, 1 de mayo de 2014

Depende Del Favor Inmerecido De Dios, Y No Del Favoritismo

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Y los patriarcas tuvieron envidia de José y lo vendieron para Egipto. Pero Dios estaba con él, y lo rescató de todas sus aflicciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón, rey de Egipto, y éste lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.
Hechos 7:9-10

Existe una diferencia significativa entre el favor inmerecido de Dios y el favoritismo.  El favor inmerecido de Dios está basado completamente en los méritos de Jesús, y nosotros lo recibimos por medio de Su obra terminada en la cruz.   Nosotros no hicimos nada para merecer Su favor.  Es completamente inmerecido.  El favoritismo, sin embargo,  apesta a esfuerzo propio.  Las personas que confían en el favoritismo para obtener  promociones, recurren a acciones de doble intención, políticas de oficina, tácticas de manipulación, traiciones y todo tipo de compromisos, sólo para conseguir lo que quieren.
Dios tiene un mayor y mejor camino para ti.  A Él le lastima ver a Sus preciosos hijos arrastrándose como aduladores, solo para salir adelante en la vida.  Si una puerta se cierra, ¡que así sea!  Cree con total confianza que Dios tiene un mejor camino para ti.  ¡Tú no tienes que depender del favoritismo para tener éxito cuando tienes el favor inmerecido de Dios!
Así era como operaba José.  Él dependía del Señor para tener éxito.  Cuando la esposa de Potifar buscaba seducirlo para que durmiera con ella, José se mantuvo firme sobre el fundamento del favor inmerecido de Dios.  Él no cayó en favoritismo, haciendo lo que la esposa de su jefe quería. 
Amado, como José, conoce y alégrate de que es el Señor quien es la fuente de tus bendiciones y tu éxito.  Tú no tienes que esforzarte para intentar ganar la gracia de personas importantes en tu vida.  ¡Es la gracia del Señor en ti, la que te prepara para el reconocimiento, las promociones y los aumentos!
Bendiciones,

Joseph Prince


Ve Tras El Buen Éxito

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La bendición del Señor es la que enriquece, y El no añade tristeza con ella.
Proverbios 10:22

Dios no solo quiere que experimentes éxito en tu vida.  Él quiere que experimentes buen éxito.  ¿Existe acaso el “mal éxito”? 
Si, existe, y estoy seguro que lo has visto por ti mismo.  Hay personas que tienen mucho dinero, pero sus vidas están llenas de cicatrices causadas por un matrimonio roto tras otro.  Hay también personas que están tan ocupadas con sus carreras profesionales, que ya no tienen tiempo para llevar a sus hijos a la cama, ni para pasar tiempo de calidad con ellos.  Tener éxito en público, pero fracaso en privado, ¡no es buen éxito en absoluto!
El buen éxito viene del Señor.  Es éxito que no tiene tristeza o dolor añadidos.  Así que, depende del favor inmerecido de Jesús para llevarte al lugar de buen éxito.  No digas: “¡Yo lo haré a mi manera!”  Déjalo a Él hacerlo.  Déjalo abrir las puertas correctas y cerrar las incorrectas.  Déjalo ponerte en el lugar correcto en el tiempo correcto.  Mantén tus ojos en Él y no en las cosas que tienes o deseas.  Esto te mantendrá caminando en la clase de éxito que verdaderamente te bendice y te hace una bendición para otros.
Bendiciones,

Joseph Prince