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lunes, 19 de octubre de 2015

‘Todo Lo Mío Es Tuyo’

Lucas 15:31
… “Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo.”
Después de hacer algunos mandados para sus padres, un niño se dirigió a su padre y le dijo: “Yo sé por qué tú y mamá me tuvieron.”  “¿Por qué?” preguntó su padre.  “¡Así ustedes tendrían a alguien para hacer los mandados por ustedes!” exclamó el muchacho.
Al igual que el niño, ¿ves a Dios como un Padre que exige obediencia y servicio de tu parte?   ¿Has sentido alguna vez que a menos que le obedezcas y guardes todos Sus mandamientos, tú no tienes derecho a ser bendecido por Él?
Jesús compartió la historia del hijo pródigo para mostrar cómo algunos de nosotros llamamos a Dios “Padre” y sin embargo, no conocemos Su corazón.  Existen dos hijos en esta parábola.  Sabemos lo que pasó con el hijo pródigo, pero también podemos aprender algo del hijo mayor.  Esto es lo que él le dijo a su padre cuando descubrió que su padre había ofrecido una fiesta para celebrar el regreso de su irresponsable y derrochador hermano: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos.” (Lucas 15:29).
Ahora, este hijo creía que su padre lo había traído al mundo para que le sirviera.  Vio a su padre como alguien que emitía mandamientos para él todo el tiempo.  Y se vio a sí mismo como alguien que tenía que obedecer esos mandamientos para disfrutar de su herencia.  Pero la verdad es que el padre ya le había dado su herencia (Lucas 15:12).  El padre incluso le recordó cariñosamente: “Hijo... todo lo mío es tuyo.”  ¡Y yo estoy seguro de que esa herencia incluía a más de un cabrito!
Como el hijo mayor, ¿has fallado tú en comprender el corazón de tu Padre?  Tu Padre celestial ya te dio una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.  Él quiere que tú sepas que has recibido el Espíritu de adopción (Romanos 8:15).  Así que llámalo: “¡Abba, Padre!” y conoce lo mucho que Él te ama.  Y debido a que tú eres Su heredero, ¡todo lo que Él tiene es tuyo, para que lo disfrutes hoy!
Pensamiento Del Día

Tu Padre celestial ya te ha dado una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.


domingo, 18 de octubre de 2015

Heredero Del Mundo Hoy

Romanos 4:13
Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.
Dios le prometió a Abraham que él sería el heredero del mundo.  Ahora, no te apresures a decir: “Bueno, esa promesa fue hecha sólo para Abraham y no para mí.”  El versículo dice: “Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.”  Así que, la promesa no fue solo hecha a Abraham, sino también a “su descendencia,” es decir, a ti y a mí, que pertenecemos a Cristo —“Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa” (Gálatas 3:29).
Observa que Dios no dijo que tú serías el heredero del país en el que vives, sino ¡heredero del mundo!  La palabra griega para “mundo” aquí es kosmos, que significa el universo, así como todo el conjunto de bienes, talentos, beneficios y placeres terrenales.  Todos estos son herencia tuya por medio de la justicia de la fe en Jesús y en Su obra terminada en la cruz.  Esta justicia te es dada como un regalo de Dios, por lo que no tiene que ganarla a través de buenas obras.
Para que Dios cumpla Su promesa, Él tiene que prosperarte.  ¡No se puede ser el heredero del mundo, y estar en escasez o en deuda!  No sólo eso, Él debe mantenerte saludable porque no se puede heredar el mundo cuando se está enfermo y siempre recostado sobre tu espalda.
No escuches a las personas que dicen que sólo se llegarás a disfrutar de estas bendiciones cuando llegues al cielo un buen día.  ¿Por qué necesitarías riquezas en el cielo?  Allí, incluso las calles son de oro puro (Apocalipsis 21:21).  Y ¿Por qué necesitarías sanidad en el cielo?  No hay enfermedad allí.  Así que, ¡necesitas salud y provisión aquí y ahora!
Amado, Dios quiere que tú seas el heredero del mundo hoy.  Así que, echar mano de tu rica herencia hoy.  Jesús pagó por ella con Su sangre.  No empujes todo al dulce a poco a poco!
Pensamiento Del Día

Tú eres un heredero del universo, así como todo el conjunto de bienes, talentos, beneficios y placeres terrenales.


sábado, 17 de octubre de 2015

Contempla La Gloria De Jesús En Ti

2ª Corintios 3:18
Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
Cuando ves en un espejo, ¿qué es lo que ves?  Por supuesto, te ves a ti mismo.  Pero Dios no quiere que te veas a ti mismo en lo natural.  Puede ser que tú estés enfermo, débil, quebrantado y deprimido, sin embargo, Dios quiere que te veas a ti mismo de la manera en la que Él te —sanado, fuerte, favorecido y pleno porque Cristo está en ti (Colosenses 1:27).
Dios quiere que tú contemples como en un espejo la gloria de Su Hijo, que está en ti por Su Espíritu.  Mientas haces esto, Su Palabra dice que eres transformado de gloria en gloria —¡ De enfermo a sanado, de perdedor a ganador!
El mundo podría decirte: “No puede ser tan fácil.  Tú no puedes ser transformado sólo por contemplar la gloria de Jesús.  No, tienes que hacer algo de tu parte.  Si no haces ningún esfuerzo, nada sucederá.  Si no comienzas a hacer cambios, nada va a cambiar.”
Pero el mundo nunca comprenderá que mientras estás contemplando la gloria del Señor, quien es la persona exitosa dentro de ti, tú estás siendo transformado de fracaso a éxito.”  Y esto no se logra por medio de ningún esfuerzo tuyo por salir adelante en la vida, ¡sino por el Espíritu del Señor! (Zacarías 4:6).
Al contemplar la gloria del Señor, quien es la persona saludable en tu cuerpo enfermo, tú eres transformado de enfermedad a salud.  Y esto no se logra por ningún esfuerzo tuyo por mantenerte en forma y comer bien, ¡sino por el Espíritu del Señor!
Mi amigo, ¿qué puede ser más fácil que contemplar la belleza del Hijo?  Así que, deja de centrarse en ti mismo y en tus esfuerzos.  Aparta tu mirada de estas cosas y comienza a contemplar la gloria de Jesús que está en ti en este momento, y vas a comenzar a contemplar los milagros que tú necesitas!
Pensamiento Del Día

Al contemplar la gloria de Jesús que está en ti por medio de Su Espíritu, estás siendo transformado de enfermo a sano, y de perdedor a ganador!