recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 3 de junio de 2016

Como Nos Ayuda El Espíritu Santo

Y de la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque no sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
Romanos 8:26

El Espíritu Santo no está dentro de ti para señalarte tus faltas, ni para regañarte cuando haces algo malo.  La Palabra de Dios nos dice que Él está dentro de nosotros para ayudarnos en nuestras debilidades.  En áreas en las que no somos fuertes, Él está ahí para ayudarnos.  Cuando nosotros no sabemos qué orar, “el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”.
Ahora bien, no leas el verso y digas: “Bueno, yo no sé por qué cosa debería orar, y ya que el Espíritu Santo intercede por mí, voy a dejarle a Él la parte de la oración.”
Si el Espíritu Santo intercede por nosotros sin nuestra participación, ¡entonces todos los cristianos deberían estar viviendo vidas victoriosas automáticamente!  Pero sabemos que hay muchos cristianos que no parecen estar caminando en la plenitud de las bendiciones de Dios.  Así que, obviamente, Romanos 8:26 no está diciendo eso.  ¿Pero entonces qué es lo que quiere decir?
En la primera parte del versículo, la palabra “ayuda”  es la palabra sunantilambanomai, en el texto griego original.  La cual significa “aferrarse juntos contra algo”.  Ahora, “juntos” significa que nuestra participación también es requerida.  En otras palabras, el Espíritu Santo sunantilambanomai, es decir, se aferra junto a nosotros en contra de nuestro problema.
Así que, si tú solo te recuestas y no te aferras del problema, el Espíritu Santo no tiene nada de que “aferrarse” contigo.  Si tú no oras, Él no tiene nada por lo cual orar.  Si tú permaneces callado, entonces aunque Él quiera orar por medio de ti, no puede hacerlo.  Pero cuando tú liberas tu oración en lenguas, entonces realmente le estás permitiendo a Él orar por medio de ti.  Y Él va a aferrarse junto a ti contra el problema, y va a orar la oración perfecta por medio de ti, porque “Él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios” (Romanos 8:27).
Y puedes estar seguro de que cuando pides algo de acuerdo a la voluntad de Dios, Él te escucha.  ¡Y si sabes que Él te escucha en cualquier cosa que pidas, sabes que tienes las peticiones que le has hecho! (1ª Juan 5:14-15).
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuando tú oras en el Espíritu Santo, Él se aferra junto a ti en contra de tu problema.


jueves, 2 de junio de 2016

La Sangre De Jesús Detiene Al Mal En Su Camino

Y lo degollará [al holocausto] al lado norte del altar, delante del Señor; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán la sangre sobre el altar, por todos los lados.
Levítico 1:11

El norte de Israel siempre fue una fuente de mal para la nación.  Fue desde el norte de Israel que la destrucción irrumpió (Jeremías 1:14-15).  Los enemigos de Israel siempre vinieron del norte (Jeremías 6:1, 22-23).  Aún hoy, el norte de Israel es territorio ocupado por el enemigo.  El norte es pues una imagen del mal en la Biblia.
Curiosamente, el animal para el holocausto era degollado “al lado norte del altar”.  El holocausto habla de Jesús, quien se dio a Sí Mismo como “ofrenda y sacrificio a Dios” por nosotros (Efesios 5:2).  El Calvario, en donde Jesús fue crucificado, y el Jardín de la Tumba, en donde se encuentra Su tumba vacía, están ubicados en el lado norte de Jerusalén.  En otras palabras, Jesús murió en el norte, desde donde viene el mal contra Su pueblo.
Esto significa que la muerte de Jesús detuvo al mal en nuestras vidas, cuando nosotros, que somos sacerdotes del Dios Altísimo (Apocalipsis 1:6), proclamamos Su sangre sobre nuestras vidas, de la misma manera en que los hijos de Aarón rociaron la sangre del holocausto sobre el altar, por todos lados.
Este fue el caso de un miembro de la iglesia que estaba sirviendo en el ejército.  Él testificó acerca de cómo Dios preservó su vida cuando una tormenta golpeó mientras él estaba de guardia en un de las torres de su campamento.  La lluvia lo mantuvo atrapado en la torre, que tenía una ventana con marco de metal.
De repente, un destello brillante de color morado iluminó justo al lado de él, impresionándolo de tal forma que casi pierde el equilibrio.  Un rayo había golpeado el pararrayos en el techo y la electricidad fue conducida por el marco de metal de la ventana, generando el destello morado.  ¡Pero la sangre de Jesús lo guardó del mal!
¡Alabado sea Jesús, cuya sangre detiene al mal en su camino!  No importa lo que el diablo envíe a tu camino.  ¡Mientras tú estés cubierto con la sangre de Jesús, no hay mal que pueda hacerte daño!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

La muerte de Jesús detiene al mal en nuestras vidas cuando proclamamos Su sangre sobre nuestras vidas.


miércoles, 1 de junio de 2016

La Mente De Cristo No Envejece

… Nosotros tenemos la mente de Cristo.
1ª Corintios 2:16
“Ah, mi memoria ya no es tan buena como solía ser.  Debo estar haciéndome viejo”.  ¿Has escuchado esto antes?  Quizás tú mismo has dicho esto un par de veces.  Pero, ¿quién dice que a medida que envejecemos, estamos supuestos a olvidar las cosas?
Cuando el difunto Reverendo Kenneth E. Hagin estaba en sus ochentas, él aún era una persona saludable y fuerte.  Este asombroso hombre de Dios podía correr alrededor de una plataforma mientras predicaba.  Y quienes lo han escuchado predicar podrían decirte que él tenía una memoria increíble con la que podía recordar detalles específicos, tales como el día de la semana en la que una fecha específica cayó, e incluso el momento.  ¡Aún a esa edad, la memoria de ese hombre era magnífica!
Una vez, él compartió cómo había comenzado a olvidar cosas cuando estaba en sus cincuentas.  Él había leído una revista médica que decía que cada día millones de células en nuestro cerebro mueren.  Él no se dio cuenta, pero esas palabras llegaron a su espíritu y él comenzó a olvidar cosas.
Así que le preguntó al Señor, “¿Qué me está pasando?”  Y el Señor le dijo: “Tú leíste ese artículo y lo creíste”.  Él se arrepintió y le preguntó al Señor, ¿qué debía hacer?  El Señor le dijo: “Confiesa Mi Palabra.  Mi Palabra dice que tú tienes la mente de Cristo, y la mente de Cristo nunca olvida.”  Él comenzó a confesar que tenía la mente de Cristo y fue así como su memoria permaneció ágil por el resto de su vida.
Mi amigo, la Palabra de Dios dice que tú tienes la mente de Cristo.  ¡La mente de Cristo no es vieja, lenta, ni olvidadiza!  Sin importar lo viejo que te has vuelto.  Tú no tienes que convertirte en una persona olvidadiza.  No creas, ni confieses lo que la ciencia médica o tus amigos dicen.  Cree y confiesa la Palabra de Dios que da vida.
El poder de la vida y la muerte están en tu lengua (Proverbios 18:21).  Así que, usa tu lengua para vida.  No te sientes por ahí diciendo: “Me estoy volviendo viejo y olvidadizo”.  Di: “Yo tengo la mente de Cristo.  ¡Mi mente es ágil y rápida porque es la mente de Cristo!”  ¡Créelo, confiésalo y mira a tus pensamientos y memoria funcionar así!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Tú tienes la mente de Cristo, que no es vieja, lenta, ni olvidadiza!