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martes, 21 de mayo de 2019

Jesús —El Que Siempre Cree


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Jesús le dijo: “¿Cómo si tú puedes?” Todas las cosas son posibles para el que cree.  (Marcos 9:23)
Marcos 9:23 se ha utilizado tradicionalmente para enseñar que tú puedes tener tu milagro si TÚ puedes creer.  Si tú no puedes creer, entonces Jesús no te va a dar tu milagro.
Pero si estudias la estructura griega de este versículo, en realidad está diciendo: “¿Puedes creer que todas las cosas son posibles para Él [Jesús], que siempre está creyendo?”
¡Eso hace un mundo de diferencia!  No se trata de qué tan bien o cuánto puedes tú creer, sino a QUIÉN le crees.  Jesús es el único cuya fe es siempre constante y nunca vacila.  ¡Su fe nunca falla!  ¡Y si tú puedes creer que todas las cosas son posibles para Jesús que nunca duda y nunca vacila, entonces estás en camino a recibir tu milagro!
Amado, ¡ten fe, no en tu fe, sino en Él [Jesús], que siempre cree y siempre quiere hacerte el bien!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 20 de mayo de 2019

Dios Quiere Que Tomes De Él


Medita En
Porque ni aun el Hijo del Hombre vino para ser servido, sino para servir, y para dar Su vida en rescate por muchos.  (Marcos 10:45)
¿Sabías que el hecho de darte brinda alegría al corazón de Dios?  Cuando tú le pides a Él —como que lo busques a Él para que te sane— tú le dejas ser Dios.  Cuando tomas de Su plenitud —de Su abundancia de vida, salud y bendiciones— ¡lo deleitas!
Es por eso que Dios quiere que hoy te acerques a Él expectante por tu sanidad.  Míralo a Él listo para derramar Su abundancia sobre ti.  Míralo regocijándose cuando clamas a Él.  ¡A medida que mires Su corazón amoroso que siempre quiere darte, vas a ver tu sanidad manifestarse!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 19 de mayo de 2019

Ora La Oración De Jabes


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Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, y su madre lo llamó Jabes, diciendo: Porque lo di a luz con dolor. Jabes invocó al Dios de Israel, diciendo: “¡Oh, si en verdad me bendijeras, ensancharas mi territorio, y tu mano estuviera conmigo y me guardaras del mal para que no me causara dolor!” Y Dios le concedió lo que pidió.  (1 Crónicas 4:9–10, NIV)
Había una vez un niño llamado Dolor.  Su madre le dio ese nombre porque ella lo dio a luz con dolor.  Puedes imaginar que con un nombre como ese, a muchos no les haya agradado.
Así que, ¿sabes lo que hizo Dolor, también conocido en el Antiguo Testamento como Jabes?  ¡Él clamó al Dios de Israel que lo BENDIJERA!  “Oh, si en verdad me bendijeras, ensancharas mi territorio…”  Esto es pedir a Dios por provisión y crecimiento.  Él también pidió que la mano de Dios estuviera con él para que lo bendijese en todo lo que hiciera y estuviera protegido de cualquier daño.  Dios no solo le concedió a Jabes su petición, sino que también consideró a Jabes más honorable que sus hermanos.
Hoy, haz cosas honorables —pídele al Señor que aumente y engrandezca el favor, la sabiduría, las habilidades y las oportunidades de crecimiento que tienes actualmente hacia un nivel completamente nuevo.  Pídele también sabiduría divina para protegerte de tomar decisiones imprudentes que llevan a consecuencias dolorosas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince