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viernes, 20 de septiembre de 2013

Teniendo Acceso Al Favor Inmerecido De Dios



Medite En

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
Romanos 5:1-2


¿Cómo se accede al favor inmerecido de Dios?  ¿Cómo se puede caminar en una mayor medida del mismo?
Romanos 5:2 establece claramente que “tenemos entrada por la fe a esta gracia [favor inmerecido] en la cual estamos firmes.”  Así que para tener acceso y crecer en el favor inmerecido de Dios, la llave que necesitamos tener es fe –fe para creer que realmente estamos altamente favorecidos por Dios!
¿Por qué podemos creer que estamos altamente favorecidos por Dios?
Efesios 1:6 nos dice que por la gracia de Dios (favor inmerecido), Dios “nos hizo aceptos en el Amado.”  En el texto griego original, la palabra “aceptos” es la palabra charitoo, que significa “altamente favorecido.”
Así que, dado que Dios le ha puesto en Cristo, el Amado, usted es altamente favorecido!  Véase a sí mismo en el espejo cada mañana y declare audazmente: “¡Dado que estoy en Cristo, yo soy altamente favorecido!  Así que espero que las cosas buenas lleguen a mi camino.”  Amado, viva la vida consciente del hecho de que Dios le favorece grandemente, y experimentará aún más de Su favor!

Bendiciones,
Joseph Prince


Efesios 1:6  “Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.”


sábado, 31 de agosto de 2013

Hacia El Cien Por Ciento



Medite En

Jesús también dijo: “El Reino de Dios es como un agricultor que esparce semilla en la tierra. Día y noche, sea que él esté dormido o despierto, la semilla brota y crece, pero él no entiende cómo sucede. La tierra produce las cosechas por sí sola. Primero aparece una hoja, luego se forma la espiga y finalmente el grano madura.
Marcos 4:26-28, NTV


Primero una hoja, luego la espiga, y después el grano lleno en la espiga de trigo.
Al igual que una semilla necesita tiempo para germinar y crecer, puede ser que tome algún tiempo antes de que la sanidad por la que usted está creyendo a Dios se manifieste plenamente.  Y así como un nuevo agricultor puede ver un rendimiento treinta o sesenta por ciento antes de ver un rendimiento de cien por ciento, puede ser que tome algún tiempo antes de que usted experimente un 100 por ciento de plenitud.
Amigo, no diga, “¿Por qué mi sanidad está tomando tanto tiempo?” y se dé por vencido.  Siga adelante hacia el cien por ciento.  A medida que mejore en un 30 por ciento, confíe en Dios por el 60 por ciento, y luego por el 100 por ciento.  Sepa que Dios es Dios de Su Palabra, y Su Palabra proclama que usted ha sido sanado por las llagas de Jesús (1ª Pedro 2:24)!

Bendiciones,
Joseph Prince


1ª Pedro 2:24  “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”


viernes, 31 de agosto de 2012

Hacia El Ciento Por Uno


Medite En

Jesús continuó, “El reino de Dios se parece a quien esparce semilla en la tierra.  Sin que éste sepa cómo, y ya sea que duerma o esté despierto, día y noche brota y crece la semilla. La tierra da fruto por sí sola; primero el tallo, luego la espiga, y después el grano lleno en la espiga.

Marcos 4:26-28

Primero el tallo, luego la espiga, y después el grano lleno en la espiga de trigo.
Así como una semilla necesita tiempo para brotar y crecer, puede que tome algún tiempo antes de que la sanidad que usted está confiando en Dios, se manifieste plenamente.  Y así como un nuevo agricultor puede ver un rendimiento del treinta o sesenta por uno antes de ver un rendimiento del cien por uno, puede tomar un tiempo antes de que usted experimente la plenitud al 100 por ciento.
Amigo, no diga, “¿Por qué mi sanidad está tardando tanto?” y se dé por vencido.  Avance hacia el ciento por uno.  A medida de que mejore al 30 por ciento, confíe en Dios por el 60 por ciento, y luego por el 100 por ciento.  Conozca que Dios es un Dios de Su Palabra, y Su Palabra declara que por las heridas de Jesús usted ha sido sanado (1ª Pedro 2:24)!

Bendiciones,
Joseph Prince


1ª Pedro 2:24  “Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.”