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miércoles, 27 de mayo de 2015

Dios Recuerda Lo Que Tú Dices En Fe

Isaías 55:11
Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.
Hace algunos años, tuve una condición de la piel que se rehusaba a sanar.  Le hablé a Dios sobre ello y comencé a tomar la Comunión de la Santa Cena creyendo y confesando que por las llagas de Jesús yo era sano.  Nada sucedió, o al menos eso parecía.
Pero el Señor no se olvidó de la condición de mi piel.  Un día, Él me incitó a revisar mi cuerpo para ver si todavía estaba allí.  Yo lo hice, ¡y me di cuenta de que había desaparecido!  Dios no había olvidado la Palabra que yo había confesado en fe.
Una pareja de los Estados Unidos que habían estado escuchándome predicar sobre la gracia de Dios, comenzó a tomar la revelación del amor de Dios para ellos.  Empezaron confesando su justicia en Cristo, meditando en las escrituras sobre provisión y declarando que ellos eran libres de deudas por medio de la obra terminada de Jesús.
No mucho tiempo después, la esposa llamó a la compañía hipotecaria para hacer un pago a las dos hipotecas de su casa.  Les quedaba un total de cerca de US$80,000 por pagar.  Para su total sorpresa y deleite, le dijeron que ambas cuentas estaban en un balance a cero.  ¡La compañía había perdonado ambos préstamos hipotecarios!  De hecho, Dios no se olvidó de la Palabra que esta pareja había hablado en fe.
Tal vez tú has compartido la Palabra de Dios con un amigo en problemas hace algunos años.  Un día te encuentras con él y él te dice: “¿Te acuerdas de aquel día?  ¡Tú dijiste algo que transformó mi vida!”  Tu mente está en blanco porque tú has olvidado lo que dijiste.  Pero Dios no lo olvidó.  Él recuerda lo que tú dijiste ese día en fe.
Verás, si las palabras que tú confiesas en fe para ti mismo o sobre tus seres queridos, son las palabras del Mismo Dios, Él dice: “Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.”  Y ya que lo que se te ha prometido a ti, es la Palabra de Dios, tú vas a ver la manifestación de Su promesa.  Él ciertamente velará sobre Su Palabra, para cumplirla!  (Números 23:19).
Pensamiento Del Día

¡Dios ciertamente velará sobre Su Palabra, para cumplirla!


martes, 17 de junio de 2014

Que No Se Preocupe Tu Corazón

Medita En

La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
Juan 14:27


Probablemente has leído artículos de salud que dicen que la causa de muchas enfermedades hoy en día es el estrés. El estrés puede producir toda clase de des-balances en tu cuerpo.  Puede hacer que envejezcas prematuramente, generarte sarpullidos, causarte dolores gástricos e incluso dificultar la fertilidad.  En pocas palabras, ¡el estrés mata!
Amado, es estrés no viene de Dios.  ¡La paz si!  Jesús dijo: “La paz os dejo, Mi paz os doy; no os la doy como el mundo la da.  No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo”.  Observa la segunda declaración de Jesús.  Él dice que si tú quieres caminar en Su paz, entonces no permitas que tu corazón se preocupe, ni tenga miedo.  
Ahora, tú logras esto al no alimentarte de reportes negativos que preocupan o llevan miedo a tu corazón.  Si tu doctor te ha dado un reporte negativo, no permanezcas pensando en éste.  Medita en el hecho de que por las llagas de Jesús tú has sido sanado.  Si las noticias en televisión te están haciendo preocuparte sobre la situación económica y tu estabilidad laboral, no te mantengas viéndolas.  Medita en el hecho de que Dios suplirá todo lo que te falta conforme a Sus riquezas en gloria por medio de Cristo Jesús.
Amado, no permitas que tu corazón se preocupe.  Más bien, deja que se fortalezca y se establezca en el amor y las maravillosas promesas de Dios para ti!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 31 de agosto de 2013

Hacia El Cien Por Ciento



Medite En

Jesús también dijo: “El Reino de Dios es como un agricultor que esparce semilla en la tierra. Día y noche, sea que él esté dormido o despierto, la semilla brota y crece, pero él no entiende cómo sucede. La tierra produce las cosechas por sí sola. Primero aparece una hoja, luego se forma la espiga y finalmente el grano madura.
Marcos 4:26-28, NTV


Primero una hoja, luego la espiga, y después el grano lleno en la espiga de trigo.
Al igual que una semilla necesita tiempo para germinar y crecer, puede ser que tome algún tiempo antes de que la sanidad por la que usted está creyendo a Dios se manifieste plenamente.  Y así como un nuevo agricultor puede ver un rendimiento treinta o sesenta por ciento antes de ver un rendimiento de cien por ciento, puede ser que tome algún tiempo antes de que usted experimente un 100 por ciento de plenitud.
Amigo, no diga, “¿Por qué mi sanidad está tomando tanto tiempo?” y se dé por vencido.  Siga adelante hacia el cien por ciento.  A medida que mejore en un 30 por ciento, confíe en Dios por el 60 por ciento, y luego por el 100 por ciento.  Sepa que Dios es Dios de Su Palabra, y Su Palabra proclama que usted ha sido sanado por las llagas de Jesús (1ª Pedro 2:24)!

Bendiciones,
Joseph Prince


1ª Pedro 2:24  “quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.”


domingo, 4 de agosto de 2013

Continúe En La Gracia De Dios


Medite En

No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día. De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad.
Hechos 2:46, NVI

Agradezco a Dios por la Comunión de la Santa Cena, porque cada vez que participamos de ella, llegamos a ingerir y a manifestar más y más la vida y la fuerza de Jesús.

Amado, siga tomando la Comunión de la Santa Cena hasta que esté completamente sano.  A medida que tome de ella, agradezca a Dios por que usted ya es sano por las llagas de Jesús.  Cuando beba la copa, vea cómo Jesús quitó ya todos sus pecados y le rescató de toda enfermedad.  Vea su obra consumada y descanse, sabiendo que usted está sentado con Cristo.

Recuerde que todo es sobre lo que nuestro Señor Jesús ha hecho.  Todo es Su gracia, Su favor inmerecido hacia usted.  Conforme participe, véalo a Él, el pan de vida, trabajando en el interior de su persona, haciéndole más y más fuerte cada día!

Bendiciones,
Joseph Prince