recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta el amor de Jesús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el amor de Jesús. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de septiembre de 2019

Aliméntate Diariamente Del Amor De Dios


Medita En
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.  (Juan 3:16)
Amigo, Dios quiere que vivas cada día sabiendo que tú eres Su hijo amado, en quien Él está complacido.  Esta es tu alimentación diaria de Su parte —saber, creer y confesar que tú eres Su amado y que todo el tiempo le complaces.
Hace algunos años, tomé un taxi en Nueva York y aproveché la oportunidad para compartir el amor de Jesús con el conductor.  Su respuesta fue bastante típica.  Él dijo con ligereza: “¡Dios nos ama a todos, amigo!”
Es absolutamente cierto que Dios nos ama a todos, pero para experimentar Su amor de primera mano en tu vida, tú debes personalizar Su amor por ti.  Jesús murió por ti, y ¿sabes que incluso si tú fueras la única persona en la tierra, Dios igualmente habría enviado a Su Hijo a morir en la cruz por ti?  ¡Así de precioso eres TÚ para Él!
Es importante que personalices Juan 3:16 declarando: “Porque de tal manera amó Dios a _______________ (coloca tu nombre), que envió a Su Hijo unigénito a morir en la cruz por _______________ (coloca tu nombre)”.  Sé cómo el discípulo Juan, quien personalizó el amor del Señor por él llamándose a sí mismo “el discípulo a quien Jesús amaba”.
El sol brilla en cada hoja de hierba en un campo.  Pero si colocamos una lupa sobre una hoja de hierba en particular, esta centrará el calor del sol sobre esa hoja, y esa hoja de hierba arderá.  Eso es lo que debes hacer con el amor de Dios.  ¡Pon una lupa sobre tu vida e imagina el amor de Dios enfocado y concentrado en TI!  ¡Cuando personalizas el amor de Dios por TI, cuando vives cada día sabiendo que Dios te ama, vas a estar ardiendo con una habilidad sobrenatural para superar cada dificultad en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 3 de septiembre de 2017

Personaliza El Favor De Dios En Tu Vida

Pedro, volviéndose, vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el que en la cena se había recostado sobre el pecho de Jesús…
Juan 21:20

En el Evangelio de Juan, encuentras a Juan refiriéndose a sí mismo como “el discípulo a quien Jesús amaba,” muchas veces.  ¿Por qué hacía él eso?  ¿Acaso Jesús lo amaba a él más que al resto?
Mi amigo, Juan simplemente estaba practicando y personalizando el amor que Jesús tenía por él.  Nosotros somos todos favoritos de Dios, pero Juan sabía el secreto de acceder al favor inmerecido de Jesús por sí mismo.  ¡Es tu privilegio el verte a ti mismo como el discípulo a quien Jesús ama, y llamarte así a ti mismo!
Mientras permanezcas recordándote a ti mismo que tú eres el discípulo a quien Jesús ama, crecerás en la consciencia del amor de Dios por ti.  Y mientras más te haces consciente de Su amor por ti, más encontrarás que tus temores se disipan.  ¿Por qué?  Porque Su perfecto amor hecha fuera todo temor. (1 Juan 4:18)  Y además de vivir libre de temor, ¡también empezarás a experimentar una medida creciente de Sus favores gratuitos!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


jueves, 6 de noviembre de 2014

Tú Eres El Discípulo A Quien Jesús Ama

Medita En

Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.
Juan 15:9
Yo solía pensar que de todos los discípulos a quienes Jesús amaba, Juan era más amado por el Señor porque la Biblia lo llama “el discípulo a quien Jesús amaba.”  Entonces, un día, descubrí que la frase, “el discípulo a quien Jesús amaba,” sólo aparece en el Evangelio de Juan.  En otras palabras, fue Juan quien se llamaba a sí mismo “el discípulo a quien Jesús amaba.”
¿Estaba Juan siendo arrogante?  ¿Acaso Jesús lo amaba a él más que al resto?   No, Jesús amó a los 12 discípulos de la misma manera, pero Juan lo sabía, así que personalizó y llevó a la práctica el amor de Jesús por él.
Mi amigo, eso es lo que tú debes hacer también.  No te limites a decir: “Sí, sí, Jesús nos ama a todos.”  Di: “¡Jesús ME ama!”  Di: “Yo soy el estudiante a quien Jesús ama,” o “Yo soy la mamá a quien Jesús ama.”   Todos los días, personaliza, lleva a la práctica y descansa en el amor de Jesús por ti.  ¡Espera que cosas buenas te sucedan creyendo que Jesús TE ama de una manera íntima y personal! 
Bendiciones,

Joseph Prince