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lunes, 3 de septiembre de 2018

La Cabeza Y El Cuerpo Son Uno


El es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y El es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que El tenga en todo la primacía.
Colosenses 1:18
La Palabra de Dios dice que Cristo es la cabeza y nosotros, la iglesia somos Su cuerpo.  Así que, Cristo y la iglesia son uno.  ¡Cristo y tú son uno!  No podríamos decir que Dios ve a Cristo, la cabeza, perfecto, pero a Su cuerpo, lo ve imperfecto.  O que Cristo es aceptado, pero Su cuerpo es no aceptado.  ¡La medida de la aceptación de Jesús ante Dios es la medida de tu aceptación ante Dios!
Así que no tiene sentido decir que la cabeza está bien, pero el cuerpo está enfermo, que la cabeza es rica, pero el cuerpo tiene escasez, o que la cabeza descansa, pero el cuerpo está lleno de estrés.  Mi amigo, lo que Jesús es delante de Dios, tú, Su cuerpo, también lo eres.  ¡Como Él es, así eres tú en este mundo!  (1 Juan 4:17) 
Hoy, Dios quiere que tú recuperes que Cristo sea tu cabeza.  Comienza a creer que todas Sus perfecciones, y el deleite y gozo que Él brinda al corazón del Padre, Él los ha puesto a tu cuenta.  Y vas a comenzar a darte cuenta de que Jesús es un dulce aroma fragante para el Padre, ¡y tú también lo eres!
Mientras más comiences a ver que tú eres uno con Cristo, más vas a darte cuenta de que cualquier cosa que necesites en este momento, Él lo está concediendo para ti.  Si tú tienes enfermedad en tu cuerpo, Cristo, tu cabeza, imparte Su salud y sanidad para ti.  Si te falta sabiduría, Cristo tu cabeza, libremente imparte Su sabiduría para ti.  Si tú tienes alguna escasez, Cristo tu cabeza, te da de Sus abundantes riquezas.
Amado, ten esta rica revelación de que Cristo y tú son uno.  Tú nunca vas a poder ser separado de Cristo, tu cabeza, de quien viene toda la provisión para tu cuerpo —todo el poder, la sabiduría, la provisión, y la salud.  Así que, declara: “¡Como Él es, así soy yo en este mundo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 1 de septiembre de 2018

¡Ten Una Mayor Revelación De Jesús!


… Creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo…
2 Pedro 3:18
En el Antiguo Testamento, tres tipos de holocaustos eran presentados a Dios.  Yo creo que los ricos presentaban ofrendas de ganado (Levítico 1:3), los no tan ricos presentaban corderos o cabras (Levítico 1:10), y los pobres presentaban tórtolas o pichones (Levítico 1:14).  A pesar de las diferencias de tamaño y valor, todas estas ofrendas encendidas eran aceptadas como aroma agradable por el Señor. (Levítico 1:9, 13, 17)
Estos holocaustos hablaban de Jesús y Su perfecta obra en la cruz.  Hoy, presentar una ofrenda “rica” significa que tú tienes una gran revelación de Jesús y Su obra terminada.  Presentar una ofrenda “no tan rica” significa que tú tienes una menor revelación de Jesús y  Su obra terminada.  Pero cualquiera que sea el tamaño de la revelación que tú tienes de Jesús, Dios te acepta de igual manera, porque Jesús es la única medida de tu aceptación delante de Dios.
Sin embargo, Dios quiere que tú crezcas en tu revelación de Jesús porque tu bienestar depende de eso.  Antes de aquella primera noche de Pascua, todos los hijos de Israel habían recibido la misma Palabra de Dios —“cuando Yo vea la sangre, pasaré sobre vosotros”. (Éxodo 12:13)  Pero yo creo que algunos hogares vivieron esa noche temblando de miedo mientras escuchaban los fuertes lamentos fuera de sus casas, mientras que otros hogares descansaron en la Palabra de Dios, comieron su cordero pascual y pasaron la noche regocijándose en Su protección, liberación y amor por ellos.
Verás, siempre y cuando los hogares quedaran bajo la sangre, todos ellos serían salvados, ¡temblando o no!  Pero cuando ellos no tuvieron la revelación del poder de la sangre para salvarlos del destructor, el temor vino a pesar de que la sangre era válida para ellos.  De la misma manera, Dios no quiere que mientras pasas por tiempos difíciles tú luches con el temor, la aprensión y el estrés.  Él quiere que tú disfrutes y descanses en una mayor revelación de Jesús como tu libertador y salvador.
En 2 Pedro 1:2, dice: “Gracia y paz te sean multiplicadas…”  Dios quiere que tú experimentes más de Su gracia y paz en tu vida.  ¿Cómo?  El versículo continua: “… en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.”  Mientras más conocimiento tengas de Jesús, ¡más gracia y paz de Dios van a descansar en ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 2 de agosto de 2017

Dios Está Satisfecho Contigo

… Él nos hizo aceptos en el Amado.
Efesios 1:6


Alguna vez te has preguntado ¿si Dios está satisfecho contigo?
En realidad, la pregunta que debes hacerte no es si Dios está satisfecho contigo.  La pregunta que debes hacerte es si Dios está satisfecho con Jesús y Su obra terminada en la cruz.  Y la respuesta es esta: ¡Él está completamente satisfecho!
Tu aceptación se encuentra en la cruz.  Allí, Jesús clamó con Su último aliento: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)  La obra está completa.  El castigo completo por todos tus pecados fue cobrado sobre Jesús en la cruz.  Dios nunca va a castigarte a ti, el creyente, no porque Él se ha ablandado contra el pecado, sino porque todos tus pecados ya fueron castigados sobre el cuerpo de Jesús.  ¡La santidad de Dios y Su justicia están ahora de tu lado!
Este día, Dios no te está evaluando basado en lo que tú has hecho o dejado de hacer.  Él te está evaluando basado en lo que Jesús ha hecho.  ¿Está hoy Dios satisfecho con Jesús?  Si, por supuesto que lo está.  Entonces, en la misma medida que Dios está satisfecho con Jesús, Él está satisfecho contigo, ¡porque Él te ha puesto en Jesús, el Amado!  ¿Cómo entonces podrías no tener Su aceptación, favor, ayuda y bendiciones?
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince