recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 6 de enero de 2019

Tienes A Jesús Como Tu Sabiduría

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Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.  (Proverbios 4:7)
Dios quiere que busquemos la sabiduría.  Él nos dice que la sabiduría es “lo principal”.  No debemos ir tras las riquezas.  Sin embargo, cuando tenemos sabiduría, todas las cosas que buscamos van a perseguirnos, incluyendo honor y largura de días.  ¡Así que, nunca hagas de las riquezas tu objetivo!
Mi amigo, si te hace falta sabiduría, simplemente pídesela a Dios.  Él te la dará “abundantemente y sin reproche”. (Santiago 1:5)  La verdad es que Él ya te dio sabiduría cuando te dio a Jesús, “el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios”. (1 Cor. 1:30)
Por lo que si tú estás enfrentando un problema en el trabajo y no sabes cómo resolverlo, di: “Jesús, Tú eres mi sabiduría.  Yo te doy gracias porque vas a proveer para mí la mejor solución.”  Si tienes a un hijo descarriado di: “Jesús te doy gracias por la sabiduría para amar y criar bien a este hijo.”
Amado, ¡tú eres muy bendecido por tener a Jesús, en quien residen todos los tesoros de la sabiduría y el conocimiento!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 5 de enero de 2019

No Es Por Accidente O Coincidencia

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Y aconteció que fue a la parte del campo que pertenecía a Booz.  (Rut 2:3)
Me gusta cómo la versión BLP traduce Rut 2:3 “y por casualidad se encontró en una finca de Boaz". La palabra hebrea para "fue a" y "se encontró" es qarah.  Y la palabra hebrea para "aconteció" y "por casualidad" es miqreh, que viene de la palabra qarah.  De paso, la palabra happy (feliz), viene de la antigua palabra inglesa "hap" (sucedió por suerte), ¡que es la razón por la que cuando los acontecimientos acontecen de la manera que tú quieres que estos acontezcan, tú eres feliz!
No sé cuántas veces he escuchado testimonios de personas que aconteció que se encontraron a un viejo amigo que estaba pasando una necesidad y pudieron servirle a su amigo, o quienes aconteció que se retrasaron o que aconteció que cambiaron sus planes originales y debido a eso, fueron protegidos de un desastre.  Mi amigo, ninguna de esas cosas sucedieron por accidente, ni coincidencia.  Fue el Señor dándole a ellos migreh y qarah —¡poniéndolos en el lugar correcto, en el momento correcto!
Vemos esto reflejado en una nota de alabanza al Señor que nos compartió Sandy, quien vive en Singapur.
Antes de manejar, yo siempre tomo el tiempo de orar por la protección del Señor.  El 31 de marzo, oré de la manera usual antes de comenzar a manejar hacia la ciudad. 
Quedé atrapada en el tráfico pesado y los autos avanzaban lentamente hacia un cruce importante.  Como muchos automovilistas, estaba impaciente y me decepcioné cuando el semáforo se puso en rojo, justo cuando me acercaba al cruce.  Entonces, escuché un extraño sonido de algo que se quebraba y me sorprendí cuando un enorme árbol viejo cayó y golpeó el techo del automóvil que estaba justo en frente de mí, creando una gran abolladura en su techo y rompiendo el parabrisas trasero. 
Por la gracia de Dios, el conductor del auto salió ileso.  No hace falta decir que yo estaba muy agradecida con Dios cuando me di cuenta de que Él me había colocado en el lugar correcto en el momento correcto, para que no me lastimara. 
Estoy muy agradecida con Jesús por Su protección divina.  Sin Sus alas de protección sobre mí, tal vez ni siquiera estaría viva hoy.  ¡Gracias Jesús!
Incluso para algo tan mundano como manejar en carretera, lo cual muchos de nosotros hacemos cada día, necesitamos tomar el tiempo para orar al Señor por protección.  No pongamos nuestra confianza en nuestra rutina diaria, nuestras habilidades o nuestra poca capacidad de anticipar el peligro.  Nuestra confianza debe estar en la protección del Señor.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 4 de enero de 2019

Dios Te Ama Mucho

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Pero Dios mostró el gran amor que nos tiene al enviar a Cristo a morir por nosotros cuando todavía éramos pecadores.  (Romanos 5:8, NTV)

Jesús era la niña de los ojos de Dios.  Él era el amado Hijo de Dios, Su gozo y deleite infinito.
A pesar de ello, Dios entregó a Jesús por ti.  Así es lo mucho que Dios te ama.
Solo piénsalo: Si tú supieras que puedes salvar a una persona moribunda al renunciar a algo que es precioso para ti, ¿irías tan lejos como para renunciar a tu hijo único, a quien amas mucho, por esa persona? 
Eso es exactamente lo que Dios hizo para salvarte.  Jesús, Su Hijo amado, murió en la cruz para limpiarte, sanarte y redimirte —espíritu, alma y mente.  ¡Así de precioso eres para Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince