recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 2 de abril de 2020

Tú Ya Eres, Tú Ya Tienes


Inspiración de Gracia
Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas.  (Marcos 11:24)
La Palabra de Dios nos dice que nosotros podemos tener lo que pedimos en oración —¡simplemente creyendo que ya lo tenemos!  Mientras oras, recuerda que tú ya tienes tu respuesta o rompimiento —“cree que ya lo has recibido.”  La Biblia también nos dice que nosotros ya tenemos lo que sea que estamos pidiendo en oración porque nosotros ya hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo. (Ver Efesios 1:3)
Y tú estás en Cristo en el momento en que lo recibes como tu Salvador.  Así que, cuando oras, tú en realidad estás liberando tu fe para aferrarte a lo que tú ya tienes en Cristo.  Y a medida en que sigas diciendo que tú ya lo tienes (ver Marcos 11:23), vas a ver su manifestación en el reino natural.
En uno de nuestros campamentos, una miembro de la iglesia compartió sobre el problema de espalda que había tenido durante 15 años como resultado de una caída desde su techo.  Ella necesitaba una operación para ayudarla a detener el dolor punzante en su columna vertebral.  Ella además había estado tomando pastillas contra el estrés durante cinco años.
Después de venir a la iglesia, ella se dio cuenta de que ya había recibido su sanidad por medio de la obra terminada de Cristo.  Rechazando la operación e incluso las píldoras, ella reprendió el dolor que seguía volviendo, diciendo: “En Jesús, yo creo que estoy sana.  Yo no estoy tratando de estar sana, ni voy a ser sanada.  Yo ya estoy sana.  Yo tengo una columna vertebral nueva porque yo estoy en Cristo.  Y como Cristo es, así soy yo en este mundo.”  No pasó mucho tiempo antes de que esta hermana viera la manifestación de su sanidad.
Algunas veces, los síntomas de una enfermedad o de escasez, pueden regresar y tú puedes pensar que aún no has recibido tu bendición.  Ese es el momento de liberar tu fe y declarar que tú ya la tienes.  No estás confesando para recibirla.  ¡Estás confesando porque tú ya la tienes en Cristo!
Amigo, la Biblia nos dice que Cristo está en nosotros. (Ver Colosenses 1:27) Esto significa que en este momento, tu sanidad, bienestar, bienestar familiar y todo lo que tu corazón desea, están en ti.  Así que di: “¡En Cristo, ahora mismo, yo tengo todo lo que necesito!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 1 de abril de 2020

DÍA 1: SANANDO A TODOS


DÍA 1
Cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con Él. —Hechos 10:38
¿
Estás de acuerdo en que aparte del regalo de la salvación —recibir a Jesús como nuestro Señor y ser salvados de la destrucción eterna— la mayor bendición que nosotros podemos recibir es la salud?  Tú puedes tener una familia maravillosa, pero si estás acostado boca arriba y no puedes disfrutar estar con ellos, eso sería una desgracia.  En cuanto al dinero, es posible que tú puedas costear el más reciente tratamiento médico o a los mejores cirujanos, pero todo el dinero del mundo no puede comprar salud.
Yo creo plenamente que nuestro Señor Jesús, quien anduvo sanando a todos los que estaban atados por enfermedades y dolencias, quiere que tú estés sano, bien y lleno de vida.  Y creo que Él me ha dado la misión de enseñar acerca del poder dador de salud, impartidor de vida y sanador de la Santa Cena.
Esta no es una nueva revelación o una moda pasajera.  Durante casi dos décadas he estado predicando, enseñando y practicando este entendimiento que el Señor me ha dado.  Todos los domingos, en cada uno de los servicios de nuestra iglesia, incluyendo nuestros servicios de niños, nosotros participamos juntos de la Santa Cena.  Estoy completamente convencido de su eficacia y personalmente participo de la Cena del Señor a diario.  No puedo ni comenzar a expresar cómo la libertad de recibir la Cena del Señor nos ha bendecido a mi familia y a mí.
He predicado muchos mensajes sobre la Santa Cena, pero prediqué lo que considero un mensaje histórico el 7 de abril de 2002, titulado “Salud Y Plenitud Por Medio De La Santa Cena.”  Las verdades reveladas ese día llevaron sanidad y transformación a innumerables vidas en todo el mundo y liberaron una marea desbordante de revelaciones que continúan reverberando a través de muchas vidas.
Amigo, ¡no quiero que te pierdas ese mensaje!  Creo que esta es una palabra que el Señor puso en mi corazón para ti hace muchos años.  Era poderosa entonces, pero nunca ha sido más relevante que ahora.
Oro para que tu vida sea revolucionada conforme el Señor te revele Sus verdades.  Sea cual sea la enfermedad o dolencia con la que estés lidiando, que tu sanidad comience hoy.
EL PENSAMIENTO DE HOY
No dudes nunca de que nuestro Señor Jesús quiere que tú disfrutes de Su bendición de salud.  Cuando Él anduvo sobre la tierra, Él no caminó sobre el agua ni calmó tormentas todo el tiempo, sin embargo, Él si anduvo sanando todo el tiempo.  En cada pueblo en el que Él entró, a donde quiera que Él viajó, Él anduvo haciendo bien y sanando a todos los que estaban oprimidos.  Él hará lo mismo por ti.
LA ORACIÓN DE HOY
Padre, te doy gracias por invitarme a venir a Ti para una revelación del poder impartidor de vida y sanador de la Santa Cena.  Abre los ojos de mi corazón para ver a Jesús, quien anduvo haciendo bien y sanando a todos los necesitados.  Yo creo que mientras más esté aprendiendo acerca de Su amor y de cómo yo puedo participar de Su obra terminada a través de la Santa Cena, más voy a experimentar Tu provisión de sanidad.  Amén.
—Joseph Prince
Devocionales “El Poder Sanador De La Santa Cena”

Es Tiempo De Usar Tu Autoridad


Inspiración de Gracia
Entonces dijo el Señor a Moisés: “¿Por qué clamas a Mí? Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha. Y tú, levanta tu vara y extiende tu mano sobre el mar y divídelo…”  (Éxodo 14:15-16)
El problema con el cuerpo de Cristo hoy no es que no estamos orando.  Estamos orando.  Pero muchos de nosotros oramos oraciones desesperadas.  Estamos orando: “Dios, ayuda... Dios, por favor... ¡Dios, haz algo con mi problema!”
Si has sonreído un poco, lo más probable es que conozcas esas oraciones y puede ser que hayas orado un par de ellas tú mismo.  Amigo, Dios no quiere que tú ores oraciones de súplica todo el tiempo.  Él quiere que tú uses la autoridad que Él te ha dado para orar oraciones poderosas, para ordenar con valentía y para “extender tu mano” y ver los milagros suceder.
Cuando Moisés se paró frente al Mar Rojo con el ejército de Faraón persiguiéndoles, la Biblia nos dice que él clamó a Dios.  Pero Dios le dijo: “¿Por qué clamas a Mí?”
Hay un momento para que clames a Dios y hay un momento para que tú uses tu autoridad.  Dios le dijo a Moisés: “Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha. Y tú, levanta tu vara y extiende tu mano sobre el mar y divídelo…”
La “vara” que tú tienes hoy es el nombre de Jesús.  Cuando tú ordenes en el nombre de Jesús, tu “mar” se abrirá y tú vas a pasar por en medio del mar, sobre tierra seca.
¿Te das cuenta de que Jesús no dijo: “Ve y ora por los enfermos”?  Él dijo: “Ve y sana a los enfermos.” (Mateo 10:8)  Así que deja de suplicar y preguntar todo el tiempo, y comienza a usar la autoridad que tú tienes en Cristo.
Jesús le dijo a la iglesia: “Toda autoridad Me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Ve, pues...” (Mateo 28:18–19)  Amigo, Dios quiere que tú vayas y uses la autoridad que Él te ha dado.  Y a medida que avances, ¡los milagros fluirán!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince