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lunes, 7 de diciembre de 2015

Una Manera De Escapar

Salmos 23:5
Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos; has ungido mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
La mesa está servida.  El pan y el vino están allí, y Jesús te dice: “Ven, hijo Mío, participa.”  Pero tú le dices: “¡Señor, no soy digno!”  Tienes miedo de participar de la mesa del Señor tal vez porque te han enseñado que si tomas de ella en tu estado “indigno,” te encontrarás bajo el ardiente juicio de Dios.
Mi amigo, Jesús te ha lavado y te ha dejado más blanco que la nieve, y te ha autorizado con Su propia sangre, ¡por lo que eres tan digno como digno se puede ser!  La cosa más humilde que puedes hacer ahora es reconocer Su sacrificio perfecto y aceptar Su invitación con alegría.
En 1ª Corintios 11, Pablo dice a la iglesia cómo participar de la Cena del Señor, para que ellos no beban juicio para sí mismos.  La palabra “juicio” en los versículos 29 y 34 es krima en el texto griego original.  Esto se refiere a una sentencia divina.  Y en el contexto de este pasaje, la sentencia divina se refiere a la enfermedad.
Pero, ¿cuando fue aprobada esta sentencia divina de enfermedad? Fue aprobada cuando Adán pecó (Génesis 3:19).  Cuando él pecó, la muerte entró en el mundo (Génesis 2:17), y el hombre crecería viejo y débil, se enfermaría y moriría.
Así que no es que Dios esté pasando sentencias de enfermedad a las personas hoy en día.  ¿Cómo podría ser eso si Jesús dijo: “Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él” (Juan 3:17)?  Dios no está en el negocio de la condenación sino en el de la salvación.  Y la palabra griega que significa “salvado,” sozo, también significa preservar, sanar y llevar a plenitud.
Dios no quiere que sufras la sentencia divina de la enfermedad que ya está en el mundo, por lo que Él te ha dado una vía de escape, pagado por la sangre de Su Hijo.  Él quiere que tú seas sano y tengas plenitud, sin las enfermedades del mundo, y Él ha hecho esto posible para ti, a través de la Comunión de la Santa Cena.
Así que, no dejes que te roben esta gran bendición por más tiempo debido a enseñanzas erróneas que han puesto temor en tu corazón.  Acércate confiadamente a la mesa del Señor hoy y recibe una porción fresca de Su salud, fuerza, plenitud y vida!
Pensamiento Del Día

Dios quiere que tú seas sano y tengas plenitud sin las enfermedades del mundo, y ha hecho esto posible para ti a través de la Comunión de la Santa Cena.

viernes, 17 de mayo de 2013

¡Acérquese Confiadamente!



Medite En

Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Hebreos 4:16


Dios le ha hecho justo por medio de la cruz de Jesús, para que usted siempre pueda acercarse con confianza a Su presencia y encontrar un trono de gracia –no de juicio.
Ya sea que usted esté creyendo a Dios por sanidad en su cuerpo o por alguna otra provisión, necesita saber que Dios le ha hecho justo ante Sus ojos.  ¿Por qué?  Es para que pueda tomar Su invitación a acercarse confiadamente, siempre esperando “recibir misericordia y hallar gracia para la ayuda oportuna”, ante los síntomas que afectan su cuerpo, desde los más pequeños hasta los más extenuantes.
Hoy, acérquese con confianza a Aquel que le ama apasionadamente y sin condiciones.  Acérquese confiadamente a Aquel que conoce cada síntoma en su cuerpo y que tiene la sanidad que usted necesita.  Él espera ansiosamente a que usted con confianza tome de Su misericordia y gracia!

Bendiciones,
Joseph Prince