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lunes, 4 de septiembre de 2017

¡Dios Nunca Se Dará Por Vencido Contigo!

Mas Tú, Señor, eres un Dios compasivo y lleno de piedad, lento para la ira y abundante en misericordia y fidelidad.
Salmos 86:15

¿Alguna vez te has preguntado por qué los filisteos no notaron que el cabello de Sansón estaba creciendo otra vez?  Yo creo que fue porque ellos nunca contaron con el hecho de que el Dios de Sansón es un Dios de gracia y segundas oportunidades.  En lo que a ellos concernía, el Dios de Sansón se había dado por vencido con él.
Mi amigo, cuando las personas se dan por vencidas contigo, y aún cuando tú te das por vencido contigo mismo, ¡yo quiero asegurarte que Dios no se ha dado por vencido contigo!  Él envió a Su Hijo Jesucristo a morir en la cruz por tus pecados y este Dios de gracia nunca se dará por vencido con respecto a ti.  ¡Sus brazos están totalmente abiertos para recibirte, perdonarte y restaurarte sin condiciones!
Solo fíjate en el espíritu por el cual el padre, en la historia de Jesús sobre el hijo prodigo, recibió a su hijo descarriado en su casa –“Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies; y traed el becerro engordado, matadlo, y comamos y regocijémonos; porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado.” (Lucas 15:22-24)  Él no dijo una sola palabra acerca de que su hijo había malgastado su riqueza viviendo perdidamente.  El padre simplemente estaba muy contento de que su hijo volviera a casa.
De la misma manera, Dios no se ha dado y nunca se dará por vencido contigo.  En el momento en que tú des un paso hacia Él, vas a encontrarlo a Él corriendo hacia ti para abrazarte.  ¡Y cuando tú disfrutes de Su amor y Su gracia hacia ti, te encontrarás a ti mismo no solo en un lugar de cuidado y provisión (como el hijo pródigo), sino, como Sansón, tu fortaleza y tu propósito en la vida regresarán!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 13 de junio de 2017

¡Acércate Con Confianza!

Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Hebreos 4:16


Dios te ha hecho justo a través de la cruz de Jesús, para que tú siempre puedas acercarte con confianza a Su presencia y encontrar el trono de gracia –no de juicio.
Ya sea que le estés confiando a Dios la sanidad de tu cuerpo o alguna otra provisión, necesitas saber que Dios te ha hecho justo ante Sus ojos.  ¿Por qué?  Es para que tú puedas tomar Su invitación a acercarte con confianza, siempre esperando “recibir misericordia y hallar gracia para la ayuda oportuna,” desde los malestares más pequeños hasta los que más debilitan tu cuerpo.
Hoy, acércate confiadamente a Aquel que te ama apasionadamente y sin condiciones.  Acércate confiadamente a Aquel que conoce cada malestar en tu cuerpo y quien tiene la sanidad que necesitas.  ¡Él espera con entusiasmo a que tomes con confianza de Su misericordia y gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

martes, 21 de marzo de 2017

No Hay Peros En Las Buenas Noticias

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.
Efesios 2:8

Imagina tener un tío rico que se te acerca un día y te dice: “Tengo muy buenas noticias para ti.  Sé que necesitas mucho un auto familiar, ¡así que te compré uno muy bonito!”  Tu mandíbula se cae con la buena noticia.  Y antes de que puedas darle las gracias, él dice: “Es todo tuyo... PERO tienes que pagarme cuotas mensuales de $1,000 por el.”
De pronto, lo que empezó como “una buena noticia” no resulta ser tan buena noticia después de todo.  ¿Por qué?  Porque contiene un gran “¡PERO!”  El “regalo” no es genuino porque tiene una condición ligada al mismo.
Lamentablemente, es así como algunas personas comprenden las buenas nuevas del evangelio de Jesucristo.  Se les ha dicho: “Sí, tú eres salvo por la gracia de Dios, PERO de ahora en adelante, tienes que asegurarte de venir a la iglesia, leer tu Biblia, orar, servir, vestir de forma piadosa, etc... para mantener tu salvación.”  Como el auto, la salvación no es realmente un regalo gratuito –tienes que merecerla con “cuotas” de buenas obras.
Amado, las buenas obras son importantes, pero estas no pueden salvarte.  Lo único que puede salvarte es la sangre de Jesús.  Y cuando tú pones tu fe en Jesús y Su obra terminada, tú eres salvo para toda la eternidad, sin condiciones ligadas, ¡porque la gracia no es gracia si tus obras desempeñan algún papel en ella! (Romanos 11:6)  Es por eso que el evangelio de la gracia de Dios, ¡es verdaderamente BUENAS NOTICIAS!  ¡Y es el conocer y creer esto, lo que produce frutos divinos de fe y rectitud en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Romanos 11:6  “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.” 

viernes, 17 de mayo de 2013

¡Acérquese Confiadamente!



Medite En

Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Hebreos 4:16


Dios le ha hecho justo por medio de la cruz de Jesús, para que usted siempre pueda acercarse con confianza a Su presencia y encontrar un trono de gracia –no de juicio.
Ya sea que usted esté creyendo a Dios por sanidad en su cuerpo o por alguna otra provisión, necesita saber que Dios le ha hecho justo ante Sus ojos.  ¿Por qué?  Es para que pueda tomar Su invitación a acercarse confiadamente, siempre esperando “recibir misericordia y hallar gracia para la ayuda oportuna”, ante los síntomas que afectan su cuerpo, desde los más pequeños hasta los más extenuantes.
Hoy, acérquese con confianza a Aquel que le ama apasionadamente y sin condiciones.  Acérquese confiadamente a Aquel que conoce cada síntoma en su cuerpo y que tiene la sanidad que usted necesita.  Él espera ansiosamente a que usted con confianza tome de Su misericordia y gracia!

Bendiciones,
Joseph Prince