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miércoles, 22 de abril de 2020

Cuando Es Más Bendecido Recibir


Inspiración de Gracia
… María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.  (Lucas 10:42)
Si Jesús viniera a tu casa, ¿qué harías?  ¿Le pedirías que se siente y luego comenzarías a servirlo?  ¿O te sentarías y comenzarías a tomar de Él?  ¿Dejarías que Él te sirviera y te llenara?
Jesús entró en la casa de dos hermanas, Marta y María. (Ver Lucas 10:38)  Marta vio Su cansancio.  Ella sabía que Jesús había estado caminando muchas millas, que anduvo haciendo el bien, sanando a los enfermos y satisfaciendo las necesidades de la gente.  Obviamente, Él estará cansado, pensó, así que lo vio como alguien a quien debía cuidar.
María, sin embargo, vio más allá del cansancio externo de Jesús hacia Su divinidad.  Ella vio que Él era alguien de quien ella necesitaba tomar.  Y al hacer eso, ella lo hizo sentir como Dios —el Salvador que había venido a servirla y no a ser servido por ella. (Ver Mateo 20:28)  ¡Jesús incluso la elogió por elegir la mejor porción!
Nuestras mentes humanas simplemente encuentran eso difícil de creer.  Algunas personas me dicen: “Pero pastor Prince, la Biblia dice que es más bendecido dar que recibir.” (Ver Hechos 20:35)  Cuando se trata del hombre, eso es cierto.  Pero cuando se trata de Dios, Él quiere dar.  De hecho, a menos que tú aprendas a recibir de Dios, no tendrás nada que darle al hombre.
¿Qué hermana le dio a Jesús el banquete más dulce y lo llenó?  ¿Marta, que estaba ocupada preparando comida para Él?  ¿O María, que se quedó quieta y se tomó de Él profundamente?  Fue María.  Ella hizo que Jesús se sintiera en Su gloria divina.  Ella permitió que Jesús fuera el dador, que fuera Dios.
Al igual que Marta, nosotros siempre invertimos los roles.  De alguna manera pensamos que Dios necesita nuestro servicio, pero en realidad, Él quiere llenarnos primero.  Los oídos y el corazón de María eran más preciosos para Jesús que las manos y los pies de Marta.
Nosotros usamos nuestros oídos y corazones para tomar de Jesús.  Usamos nuestras manos y pies para servirle, y hay un lugar para eso.  Pero nuestra percepción y apreciación de la plenitud divina de Dios son más valiosos para Él que todo el servicio que podemos entregarle.  Y cuando tú tomas de Él, no puedes evitar convertirte en un gran dador y servidor.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 17 de marzo de 2020

Tú Estás Completo En Cristo


Inspiración de Gracia
Y habéis sido hechos completos en Él, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.  (Colosenses 2:10)
Cuando te miras a ti mismo, ¿qué ves?  ¿Ves a alguien que es imperfecto y a quien le faltan muchas cosas o ves a alguien que es perfecto y completo en Cristo?
Hay creyentes que se ven a sí mismos como personas incompletas.  Esto se debe a que viven conscientes de lo que les hace falta y de sus imperfecciones.  Ellos dicen: “¡Hay tantas cosas en las que soy imperfecto!   ¿Cómo puedo estar completo si hay tantas cosas que me faltan?  Ellos ven sus debilidades, se condenan a sí mismos y se sienten inferiores a los demás.
La buena noticia es que Dios no ve de la misma manera en que el hombre ve.  El hombre mira la carne.  Dios mira el espíritu.  Él nos ve ya completos en Cristo.  A pesar de nuestras imperfecciones, Él nos ve como nueva creación, como participantes de Su naturaleza divina y como más que vencedores sobre nuestras necesidades.  Y Él quiere que nosotros nos veamos de la misma manera en que Él nos ve.
Lo que nosotros creemos que necesitamos o nos hace falta, igual si se trata de rasgos de carácter piadoso o de salud física, ya lo tenemos en Cristo.
Amigo, tú no vas a estar completo en Cristo algún día —¡tú ya estás completo en Cristo!  Y lo que te queda por hacer es caminar diariamente en esa plenitud, creyendo que es verdad y confesando que lo que necesitas en este momento, Jesús lo es para ti.  Él es tu perdón completo, tu justificación completa, tu favor completo y tu protección completa.
Así que, no te enfoques en lo que ves que hace falta en tu vida.  En cambio, enfócate en cómo en Cristo, en este mismo momento, tú estás completo en todo.  ¡Y en lugar de debilidades, carencias y defectos, tú verás Su fuerza, Su plenitud, Su solidez y perfección manifestándose en ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 17 de marzo de 2015

¡Tú Estás Completo En Cristo!

Colosenses 2:10
Y habéis sido hechos completos en Él, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.
Cuando te ves a ti mismo, ¿qué ves?  ¿Ves a alguien que es imperfecto y carente en muchas áreas, o ves a alguien que es pleno y completo en Cristo?
Hay creyentes que se ven a sí mismos como personas incompletas.  Esto es porque están conscientes de sus carencias e imperfecciones.  Ellos dicen: “¡Hay muchas cosas imperfectas respecto a mí!  ¿Cómo puedo ser una persona completa si hay muchas cosas que me hacen falta?”  Ellos ven sus debilidades, se condenan a sí mismos y se sienten inferiores a los demás.
Las buenas noticias son que Dios no ve en la forma en que el hombre ve.  El hombre ve lo carnal.  Dios ve lo espiritual.  Él nos ve completos en Cristo.  A pesar de nuestras imperfecciones, Él nos ve como nuevas creaciones, partícipes de Su naturaleza divina y más que vencedores sobre nuestras faltas.  Y Él quiere que nos veamos a nosotros mismos en la forma en que Él nos ve.
Lo que pensamos que necesitamos o en lo que somos carentes, ya sean atributos de carácter piadoso o salud física, nosotros ya los tenemos en Cristo.
Mi amigo, tú no vas a ser completo en Cristo algún día —¡Tú ya eres completo en Cristo!  Y lo que te queda por hacer es caminar diariamente en esa plenitud, creyendo que es verdad y confesando que lo que tú necesitas en este momento, Jesús lo es para ti.  Él es tu perdón completo, tu justicia completa, tu favor completo y tu protección completa.
Así que, no te enfoques en las carencias que ves en tu vida.  En vez de eso enfócate en cómo en Cristo, en este momento, tú estás completo en todo.  Y en vez de debilidades, carencias y defectos, ¡tú vas a ver Su fortaleza, plenitud, solidez e integralidad manifestándose en ti!
Pensamiento Del Día

No te enfoques en las carencias que ves en tu vida.  ¡Enfócate en cómo en Cristo, en este momento, tú estás completo en todo!