recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta propiciatorio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta propiciatorio. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de mayo de 2016

No Mires Dentro Del Arca

Él mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
1ª Juan 2:2

En la película Los Cazadores Del Arca Perdida, las personas que intentaron ver dentro del arca, fueron heridos de muerte.  ¿Qué había dentro del arca que trajo juicio a aquellos que vieron dentro de ella?
La Biblia nos dice que el arca contenía las dos tablas de los Diez Mandamientos, la vasija con maná y la vara de Aarón que retoñó. (Hebreos 9:4)  Estos artículos eran símbolos de la rebelión del hombre.  Las dos tablas de los Diez Mandamientos, representaban el rechazo del hombre a las normas de Dios.  El maná representaba el rechazo del hombre a la provisión de Dios, y la vara de Aarón que retoñó, el rechazo del hombre al sacerdocio designado por Dios.
Dios no quería mirar estos símbolos de rebelión.  Él quería ser misericordioso con Su pueblo, así que les dio instrucciones para colocar los artículos en el arca y cubrir el arca con su propiciatorio, que es también, el lugar en donde se rociaba la sangre de los sacrificios de animales. 
Una vez al año, en el Día de la Expiación, el Sumo Sacerdote entraba en el Lugar Santísimo para rociar sobre el propiciatorio la sangre del animal que había sido sacrificado.  Los dos querubines en el propiciatorio, permanecían como guardianes de la justicia y santidad de Dios.
En representación también de los ojos de Dios, ellos miraban hacia la sangre en el propiciatorio.  Mientras la sangre estaba allí, la nación de Israel entera, era perdonada.  El juicio de Dios pasaba sobre ellos y ellos eran bendecidos durante otro año. (Levítico 16)
Hoy, la sangre del cordero derramada en el propiciatorio no es sangre de bueyes y cabras, ¡sino la preciosa sangre eterna del Hijo de Dios! (Hebreos 9:12)  Jesús es nuestro propiciatorio porque “Él Mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no solo para nosotros, sino para el mundo entero.”  La palabra “propiciación” en el texto griego original, es la misma palabra que “trono de misericordia.” (Romanos 3:25, Hebreos 9:5)
Amado, Dios no ve tus pecados y los cuenta en tu contra, porque Él ve la sangre de Su Hijo.  Él ve la obra perfecta de Su Hijo con la que está más que complacido.  Dios tampoco quiere que tú veas tus pecados.  Él tampoco quiere que tú veas dentro del arca, mientras te enfocas en tus pecados.  Él quiere que tú te enfoques en Cristo y Su obra terminada!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

No te enfoques en tus pecados.  Enfócate en Cristo y Su obra terminada.


martes, 13 de octubre de 2015

Cristo Es Nuestro Propiciatorio

Salmos 91:1
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.
En el Antiguo Testamento, había un lugar en donde Dios se encontraba con Su pueblo.  En Éxodo 25:22, Dios dijo: “Allí me encontraré contigo, y de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, te hablaré…”  Este lugar estaba sobre el propiciatorio del arca de la alianza, bajo las alas de los dos querubines.  El salmista lo llama “el lugar secreto del Altísimo... bajo la sombra del Omnipotente.”
El propiciatorio cubría el arca que contenía los tres emblemas de la rebelión del hombre: la urna de oro de la rebelión de maná —la rebelión del hombre contra la provisión de Dios, dos tablas de piedra en las que Dios escribió los Diez Mandamientos —la rebelión del hombre contra los estándares de Dios, y la vara de Aarón que retoñó —la rebelión del hombre contra la autoridad de Dios.  Una vez al año, en el Día de la Expiación, el sumo sacerdote rociaba la sangre del animal sacrificado sobre el propiciatorio y así expiaba los pecados de Israel.
Hoy en día, no es la sangre de los animales la que hace propiciación por nuestros pecados, sino la sangre santa del Hijo de Dios (Romanos 3:24-25).  La palabra para “propiciación” en el texto griego original es hilasterion, que en realidad significa “propiciatorio.!  Así que Cristo es nuestro propiciatorio.  Su sangre habla por nosotros y pone a Dios de nuestro lado.  Dios no ve nuestra rebelión.  ¡Él ve la sangre de Su Hijo y nos acepta!
Es por ello que nosotros podemos acercarnos con confianza al lugar secreto del Altísimo, en Cristo, y estar seguros de que tenemos todo el derecho de estar en la presencia de Dios.  Podemos acercarnos a Él con confianza, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro (Hebreos 4:16).
Y debido a que Cristo, nuestro propiciatorio, nos cubre con Su sangre, estamos bajo la protección de Dios.  Estamos en el lugar secreto del Altísimo, morando bajo la sombra del Omnipotente.  Aquí, no nos sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a nuestra morada (Salmos 91:9-10).  ¡En el lugar secreto del Altísimo, nosotros somos favorecidos y somos guardados de todo mal!
Pensamiento del Día

Debido a que Cristo, nuestro propiciatorio, nos cubre con Su sangre, nosotros estamos bajo la protección y el favor de Dios.


domingo, 19 de abril de 2015

No Busques Dentro Del Arca

1ª Juan 2:2
El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
En la película Los Cazadores Del Arca Perdida, las personas que intentaron ver dentro del arca, fueron heridos de muerte.  ¿Qué había dentro del arca que trajo juicio a aquellos que vieron dentro de ella?
La Biblia nos dice que el arca contenía las dos tablas de los Diez Mandamientos, la vasija con maná y la vara de Aarón que retoñó (Hebreos 9:4).  Estos artículos eran símbolos de la rebelión del hombre.  Las dos tablas de los Diez Mandamientos, representaban el rechazo del hombre a las normas de Dios.  El maná representaba el rechazo del hombre a la provisión de Dios, y la vara de Aarón que retoñó, el rechazo del hombre al sacerdocio designado por Dios.
Dios no quería mirar estos símbolos de rebelión.  Él quería ser misericordioso con Su pueblo, así que les dio instrucciones para colocar los artículos en el arca y cubrir el arca con su propiciatorio, que es también, el lugar en donde se rociaba la sangre de los sacrificios de animales.  
Una vez al año, en el Día de la Expiación, el sumo sacerdote entraba en el Lugar Santísimo para rociar sobre el propiciatorio la sangre del animal que ha sido sacrificado.  Los dos querubines en el propiciatorio, permanecían como guardianes de la justicia y santidad de Dios.
En representación también de los ojos de Dios, ellos miraban hacia la sangre en el propiciatorio.  Mientras la sangre estaba allí, la nación de Israel entera, era perdonada.  El juicio de Dios pasaba sobre ellos y ellos eran bendecidos durante otro año (Levítico 16).
Hoy, la sangre del cordero derramada en el propiciatorio no es sangre de bueyes y cabras, ¡sino la preciosa sangre eterna del Hijo de Dios! (Hebreos 9:12).  Jesús es nuestro propiciatorio porque “Él Mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no solo para nosotros, sino para el mundo entero”.  La palabra “propiciación” en el texto griego original, es la misma palabra que “trono de misericordia” (Romanos 3:25, Hebreos 9:5).
Amado, Dios no ve tus pecados y los cuenta en tu contra, porque Él ve la sangre de Su Hijo.  Él ve la obra perfecta de Su Hijo que lo ha más que complacido.  Dios tampoco quiere que tú veas tus pecados.  Él tampoco quiere que tú busques dentro del arca, al enfocarte en tus pecados.  Él quiere que tú te enfoques en Cristo y Su obra terminada!
Pensamiento Del Día
No te enfoques en tus pecados.  Enfócate en Cristo y Su obra terminada.