recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

lunes, 6 de julio de 2020

Recibe Con Libertad Lo Que Dios Te Da Gratuitamente


Inspiración de Gracia
Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe. (Romanos 4:13)
Dios prometió que tú serías heredero del mundo.  Esta es la misma promesa que Él le hizo a Abraham.  Y debido a que tú “eres de Cristo, entonces eres descendencia de Abraham, heredero según la promesa.” (Gálatas 3:29).
Cuando Dios te hizo esta promesa, Él hizo que fuera fácil para ti recibirla —“por medio de la justicia de la fe.”  Todo lo que tú tienes que hacer es creer que, como heredero del mundo, todas las bendiciones son tuyas justamente porque Jesús murió para dártelas.  Él también resucitó de los muertos para hacerlas cumplir en tu vida.
Así que, no trates de ganarte tus bendiciones “por medio de la ley,” —a través de tus esfuerzos o comportamiento.  Recibe con libertad lo que Dios te da gratuitamente a través de Cristo y Su obra terminada en la cruz.
Cuando un miembro de la iglesia fue despedido a sus 41 años de edad, él se negó a preocuparse y a pensar que tenía que competir con el resto de la gente en el mercado laboral.  En cambio, él creyó que por la gracia de Dios, él obtendría un mejor trabajo con un salario más alto.  ¡De hecho, por medio de un conocido mutuo, le llegó un nuevo trabajo, con un pago que era 60 por ciento mayor que el anterior!
Otro hombre estaba experimentando una relación tensa con su esposa, a tal punto de que el divorcio era inminente.  Cuando él comenzó a asistir a nuestra iglesia, se dio cuenta de que él podía tener un matrimonio feliz, no tratando de mantener el matrimonio o ganándose el amor de su esposa, sino creyendo que, aunque él aún podía ver sus propias debilidades, él seguía siendo la justicia de Dios en Cristo debido a la sangre de Jesús.  Hoy, él y su esposa están reconciliados y disfrutan de un matrimonio bendecido.
No dejes que el diablo te descalifique trayéndote la ley y diciendo: “¿Cómo puedes tú recibir esta bendición cuando apenas esta noche rompiste la ley de Dios?” o “¿Estás seguro que tú mereces esto?”  En cambio, di: “Padre, te doy gracias porque yo recibo todo con libertad debido a Tu gracia, Tu favor inmerecido en mi vida, ¡debido a la sangre de Jesús!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 5 de julio de 2020

Descansa Y Recibe Tu Milagro


Inspiración de Gracia
Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.  (Hebreos 4:9)
En la sanación del hombre paralítico en el estanque de Betesda (ver Juan 5:1–16), Jesús sabía que durante 38 años, el hombre había estado acostado, incapaz de hacer nada por sí mismo o por los demás, sin importar cuánto se esforzara.
En el caso de la mujer oprimida por un espíritu de enfermedad (ver Lucas 13:10-13), Jesús sabía que la mujer había estado encorvada durante 18 años.  Y en esa condición veía muy poco lo que es hermoso en la vida, ella solo miraba suelo polvoriento, sandalias sucias y pies magullados.
¿Y qué del hombre con una mano seca (ver Lucas 6:6-10)?  Jesús sabía por Sus días de carpintero, cómo una mano inútil podía fácilmente darle a un hombre un muy bajo sentido en su autoestima.
Yo creo que ellos tres deben haber estado luchando durante mucho tiempo para volver a ponerse de pie, para intentar levantarse, para probar hacer algo con respecto a sus situaciones, solo para resultar decepcionados cada vez que fallaron.  De hecho, ellos se frustraron tanto por estar luchando por mejorar, que cuando conocieron a Jesús, ellos probablemente habían dejado de intentar cambiar sus situaciones.
Fue entonces cuando Jesús vino y les ofreció cambiar sus situaciones.  Y cuando ellos aceptaron Su ofrecimiento, recibieron los milagros que habían buscado por tanto tiempo.
Tú también puedes haber estado luchando para volver a ponerte de pie o para salir del problema que te ha estado agobiado.  Has intentado hacer lo que has podido, esperando que sirviera de algo, pero te has sentido frustrado una y otra vez.  Amigo, Dios quiere que dejes de luchar y aceptes Su ofrecimiento de cambiar tu situación.
No es casualidad que los tres recibieran sus milagros en sábado, el día de descanso para los judíos.  La Palabra de Dios dice: “Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.”  El día en que dejes tu propio esfuerzo y luchas, y descanses en la obra terminada de Cristo, es el día en que recibirás tu milagro.
Jesús hizo todo el trabajo.  Todo lo que tú necesites fue provisto para ti en la cruz.  ¡Así que, solo descansa y recibe tu milagro!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 4 de julio de 2020

Recuerda La Obediencia De Cristo En La Cruz


Inspiración de Gracia
Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.  (2 Corintios 10:5)
¿Alguna vez te has sentido condenado por los malos pensamientos que has tenido?  Puede ser que estés en medio de una reunión de oración cuando de repente un pensamiento sucio entra en tu mente.  En realidad, es el diablo quien pone esos pensamientos en tu mente.  En seguida, él da un paso atrás, te mira y te golpea en la cabeza, diciendo: “¿Cómo puedes llamarte a ti mismo cristiano si tienes ese tipo de pensamientos?”
Yo solía ​​estar esclavizado por los malos pensamientos que tenía porque sentía que tenía que confesarlos todos y buscar el perdón de Dios.  Pero eso no es lo que la Palabra de Dios nos exhorta a hacer.  Verás, Dios quiere que pongamos “todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.”  Ahora, ¿en qué obediencia debemos enfocarnos?  ¡En la obediencia de Cristo, no en nuestra propia obediencia!
Pero, ¿qué es “la obediencia de Cristo”?  Es Su obediencia en la cruz, en donde “por la obediencia de Uno los muchos serán constituidos justos.” (Romanos 5:19)  Jesús derramó Su sangre por nosotros en la cruz.  Esto significa que cuando nuestros pensamientos nos condenan, debemos enfocar nuestros pensamientos en la obediencia de Jesús en la cruz.
Amigo, el diablo solo puede incursionar en nuestras mentes cuando nos hace centrarnos en nuestra obediencia en lugar de la obediencia de Cristo.  Su estrategia es señalarnos nuestra obediencia o la falta de ella para que determinemos nuestra posición ante Dios.  Pero así como nuestra posición como pecadores no se basa en lo que hacemos, sino en lo que hizo el primer Adán, de la misma manera, hoy nosotros somos justos para siempre, no por lo que hacemos, sino por lo que Cristo, el segundo Adán, hizo en la cruz.
Así que, la próxima vez que tus pensamientos parezcan condenarte, di: “Yo soy justo, ya sea que tenga buenos o malos pensamientos.  Mi justicia no tiene nada que ver con mi obediencia.  La obediencia de Jesús en la cruz me hizo justo.”  Luego, sigue adelante y ora, sabiendo que tienes acceso a Dios y a Su favor, y que Él escucha la oración del justo. (Ver Proverbios 15:29)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince