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martes, 17 de mayo de 2016

Busca Primero El Reino De Dios

Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”  Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas.  Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:31-33
Como hijo de Dios, debes saber que es un placer para tu Padre proveer para todas tus necesidades.  Jesús Mismo nos dijo “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas.”  Pero Dios no quiere que tú vayas buscando estas cosas.  Él quiere que tú busques primero Su reino.  Y cuando hagas esto, ¡todas las cosas que necesitas te van a ser añadidas!
Así que, tu prioridad principal cada día es buscar Su reino.  La palabra “primero” en el versículo 33 es la palabra griega pronton, que significa “primero en orden de importancia, mantener el lugar más alto en todos nuestros afectos.”  Mi amigo, Dios quiere que nosotros busquemos primeramente Su reino, y todas las cosas van a caer gloriosamente en su lugar.
Nosotros no vamos a buscar las cosas de la manera en que los gentiles lo hacen.  La palabra “buscar” en “los gentiles buscan” (verso 32), es la palabra griega epizeteo.  Esta significa “buscar con todas sus fuerzas, con mucho sudor o con mucho estrés.”  Sin embargo, la manera en la que Dios quiere que nosotros “busquemos” en “buscad primero Su reino” es la palabra griega zeteo, que significa “estar hambriento, desear dar alabanza.”  Esto es simplemente estar hambriento, deseoso del reino de Dios, sin que sea algo trabajoso o difícil.
Pero, ¿qué es el reino de Dios?  Romanos 14:17 nos dice que éste es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.  Y el reino de Dios habita en tu interior porque el Espíritu Santo mora dentro de ti.  Así que, el reino de Dios es Su justicia, paz y gozo que están en ti.
Amado, si tú quieres tener paz y gozo en el Espíritu Santo fluyendo dentro de ti, entonces busca cada día ser consciente de tu justicia en Cristo, no de tu justicia propia, sino de Su justicia que te ha sido dada como un obsequio.  Persigue a  Jesús primero.  Pasa tiempo con Él y escucha Su Palabra.  Y cuando hagas estas cosas, estarás buscando Su reino y Su justicia, ¡y todas las cosas que necesitas te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuando tú persigues a Jesús y Su justicia, que se te ha dado como un obsequio, todo lo que necesitas te será añadido.


lunes, 16 de mayo de 2016

No Mires Dentro Del Arca

Él mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.
1ª Juan 2:2

En la película Los Cazadores Del Arca Perdida, las personas que intentaron ver dentro del arca, fueron heridos de muerte.  ¿Qué había dentro del arca que trajo juicio a aquellos que vieron dentro de ella?
La Biblia nos dice que el arca contenía las dos tablas de los Diez Mandamientos, la vasija con maná y la vara de Aarón que retoñó. (Hebreos 9:4)  Estos artículos eran símbolos de la rebelión del hombre.  Las dos tablas de los Diez Mandamientos, representaban el rechazo del hombre a las normas de Dios.  El maná representaba el rechazo del hombre a la provisión de Dios, y la vara de Aarón que retoñó, el rechazo del hombre al sacerdocio designado por Dios.
Dios no quería mirar estos símbolos de rebelión.  Él quería ser misericordioso con Su pueblo, así que les dio instrucciones para colocar los artículos en el arca y cubrir el arca con su propiciatorio, que es también, el lugar en donde se rociaba la sangre de los sacrificios de animales. 
Una vez al año, en el Día de la Expiación, el Sumo Sacerdote entraba en el Lugar Santísimo para rociar sobre el propiciatorio la sangre del animal que había sido sacrificado.  Los dos querubines en el propiciatorio, permanecían como guardianes de la justicia y santidad de Dios.
En representación también de los ojos de Dios, ellos miraban hacia la sangre en el propiciatorio.  Mientras la sangre estaba allí, la nación de Israel entera, era perdonada.  El juicio de Dios pasaba sobre ellos y ellos eran bendecidos durante otro año. (Levítico 16)
Hoy, la sangre del cordero derramada en el propiciatorio no es sangre de bueyes y cabras, ¡sino la preciosa sangre eterna del Hijo de Dios! (Hebreos 9:12)  Jesús es nuestro propiciatorio porque “Él Mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no solo para nosotros, sino para el mundo entero.”  La palabra “propiciación” en el texto griego original, es la misma palabra que “trono de misericordia.” (Romanos 3:25, Hebreos 9:5)
Amado, Dios no ve tus pecados y los cuenta en tu contra, porque Él ve la sangre de Su Hijo.  Él ve la obra perfecta de Su Hijo con la que está más que complacido.  Dios tampoco quiere que tú veas tus pecados.  Él tampoco quiere que tú veas dentro del arca, mientras te enfocas en tus pecados.  Él quiere que tú te enfoques en Cristo y Su obra terminada!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

No te enfoques en tus pecados.  Enfócate en Cristo y Su obra terminada.


domingo, 15 de mayo de 2016

Oraciones Que Proclaman

Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, has quedado libre de tu enfermedad.
Lucas 13:12

Cuando tienes una necesidad, ¿tú oras o suplicas?  ¿Inicias tus oraciones con palabras como: “¡Por favor Dios, por favor!  ¡Dios, yo te ruego que tengas misericordia!”
Las oraciones que suplican y ruegan, implican que tu Padre celestial no tiene la voluntad de hacerlo.  Sin embargo, Él abunda en gracia y está más que dispuesto a darte eso, que lo que tú estás dispuesto a pedir, pensar o imaginar. (Efesios 3:20)  Él desea sobre todas las cosas, que tú prosperes y tengas salud, así como prospera tu alma. (3ª Juan 1:2)
De hecho, mucho antes de que tú tengas una necesidad, Dios ya ha suplido para esa necesidad.  Mucho antes de que tú supieras que necesitabas un Salvador, Él envió a Su Hijo para ser tu Salvador.  ¡Así es tu Dios!  Él es un buen Dios.  Así que, cuando le ruegas por algo, estás realmente diciendo que Él es reacio a dar y necesita ser firmemente persuadido antes de hacer el primer movimiento.  Sin embargo, Él no es así.
Jesús conocía el corazón del Padre.  Cuando Él vio a la mujer atada con el espíritu de enfermedad, Él no oró: “¡Oh Padre!  Ella ha estado sufriendo durante 18 largos años.  Yo te suplico, Padre, ten misericordia de ella.  ¡Por favor, por favor sánala!”  No, cuando Jesús la vio, Él inmediatamente proclamó: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad,”  porque Él conocía el corazón del Padre.  Él sabía que el Padre la quería libre de esa condición que la paralizaba.
Al final de un servicio de la iglesia, yo no me levanto y oro: “Oh Dios, por favor bendice a Tu pueblo.  Oh Dios, guárdalos.  Oh Dios, cúbrelos con tu gracia siempre!”  En vez de eso, yo declaro: “El Señor te bendiga.  El Señor te guarde.  El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti y te cubra con Su gracia!”
Amado, cuando ores, proclama tu sanidad, protección y provisión porque el corazón de tu Padre sobreabunda de amor por ti.  Y cuando lo declares, Él le dará validez.  ¡Cuando tú lo declares, Él va a establecerlo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

A lo que tú declares por fe, Dios le dará validez.