recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta Monte Calvario. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Monte Calvario. Mostrar todas las entradas

jueves, 16 de noviembre de 2017

‘Ahora Sé Que Me Amas’

Y el ángel dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único.
Génesis 22:12

La historia de Abraham sacrificando a Isaac es realmente acerca de Dios sacrificando a Su Hijo, Su único Hijo, a quien Él ama.  Dios entregó a Jesús en el Monte Calvario que está en la misma cordillera. Así que, cuando usted lea acerca de Isaac subiendo la montaña con la madera en la espalda, vea a Jesús subiendo al Monte Calvario con la cruz en Su espalda.
Isaac dijo esto a su padre: “Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?  Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío.” (Génesis 22: 7-8)  Y Dios de hecho proveyó un carnero para el sacrificio. Una vez más, esta es una imagen de Jesucristo, el Cordero que fue provisto por Dios para quitar el pecado del mundo. En lugar de nosotros morir por nuestros pecados, ¡Jesús murió en nuestro lugar!
Ahora, mira lo que el Ángel del Señor le dijo a Abraham cuando él estaba a punto de sacrificar a Isaac: “... no lastimes al muchacho de ninguna manera, porque yo sé que Dios es el primero en tu vida –no me rehusaste incluso a tu hijo amado.”  ¿Cómo le demostró Abraham a Dios que Él era el primero, que amaba a Dios más que a cualquier otra cosa?  Él no retuvo de Dios a su amado hijo único.
De la misma manera, cuando tú ves la cruz hoy y ves a Jesús sangrando y muriendo allí, tú puedes decirle a Dios: “Ahora sé que Tú me amas, porque no me has rehusado a Tu Hijo, Tu único hijo.”  La cruz demuestra Su amor por ti.  ¡Vive la vida sabiendo lo mucho que Dios te ama, ya que Él voluntariamente dio a Jesús por ti! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 18 de octubre de 2013

‘Ahora Sé Que Tú Me Amas’


Medite En
“Baja el cuchillo, no le hagas daño al muchacho de ninguna manera,” dijo el Ángel, “porque yo sé que Dios es lo primero en tu vida –no has negado para mi ni siquiera a tu hijo amado."
Génesis 22:12  (Trad. Bilbia TLB)

La historia de Abraham sacrificando a Isaac es realmente acerca de Dios sacrificando a Su Hijo, Su único Hijo, a quien Él ama.  Dios entregó a Jesús en el Monte Calvario, en la misma cordillera.  Así que cuando usted lee acerca de Isaac subiendo la montaña con la madera en su espalda, vea a Jesús subiendo al Monte Calvario con la cruz en Su espalda.
Isaac le dijo esto a su padre: “Tenemos el fuego y la leña, ¿pero dónde está el cordero para la ofrenda quemada?”  Abraham respondió: “Dios proveerá un cordero para la ofrenda quemada, hijo mío”  (Génesis 22:7-8).  Y Dios proveyó un carnero para el sacrificio.  Una vez más, esta es una imagen de Jesucristo, el Cordero que fue provisto por Dios para quitar el pecado del mundo.  En vez de que nosotros muriéramos por nuestros pecados, Jesús murió en nuestro lugar!
Ahora, vea lo que el Ángel del Señor le dijo a Abraham cuando estaba a punto de sacrificar a Isaac: “... no le hagas daño al muchacho de ninguna manera, porque yo sé que Dios es lo primero en tu vida, no has negado para mí ni siquiera a tu hijo amado.”  Dios estaba en efecto diciéndole a Abraham: “Ahora sé que Me amas, porque no has retenido de Mí a tu hijo, tu único hijo.”
Amado, este día, cuando mire hacia la cruz y vea a Jesús sangrando y muriendo allí, usted puede decirle a Dios: “Ahora sé que Tú me amas, porque no has retenido de mí a Tu Hijo, Tu único Hijo.”  La cruz demuestra Su amor por usted. Viva la vida sabiendo lo mucho que Dios le ama porque Él voluntariamente entregó a Jesús por usted!


Bendiciones,
Joseph Prince


Génesis 22:7-8  Isaac se dio vuelta y le dijo a Abraham: —¿Padre?  —Sí, hijo mío —contestó Abraham.  —Tenemos el fuego y la leña —dijo el muchacho—, ¿pero dónde está el cordero para la ofrenda quemada?  —Dios proveerá un cordero para la ofrenda quemada, hijo mío —contestó Abraham.  Así que ambos siguieron caminando juntos.


jueves, 18 de octubre de 2012

‘Ahora Sé Que Me Amas’



Medite En

Y el ángel dijo: No extiendas tu mano contra el muchacho, ni le hagas nada; porque ahora sé que temes a Dios, ya que no me has rehusado tu hijo, tu único.
Génesis 22:12

La historia de Abraham sacrificando a Isaac es realmente acerca de Dios sacrificando a Su Hijo, Su único Hijo, a quien Él ama. Dios entregó a Jesús en el Monte Calvario que está en la misma cordillera. Así que cuando usted lea acerca de Isaac subiendo la montaña con la madera en la espalda, vea a Jesús subiendo al Monte Calvario con la cruz en Su espalda.
Isaac dijo esto a su padre: “Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?” Y Abraham respondió: “Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío” (Génesis 22: 7-8). Y Dios de hecho proveyó un carnero para el sacrificio. Una vez más, esta es una imagen de Jesucristo, el Cordero que fue provisto por Dios para quitar el pecado del mundo. En lugar de nosotros morir por nuestros pecados, Jesús murió en nuestro lugar!
Ahora, mira lo que el Ángel del Señor le dijo a Abraham cuando él estaba a punto de sacrificar a Isaac: ”... no lastimes al muchacho de ninguna manera, porque yo sé que Dios es el primero en tu vida –no me rehusaste incluso a tu hijo amado.” ¿Cómo le demostró Abraham a Dios que Él era el primero, que amaba a Dios más que a cualquier otra cosa? Él no retuvo de Dios a su amado hijo único.
De la misma manera, cuando usted ve la cruz hoy y ve a Jesús sangrando y muriendo allí, usted puede decirle a Dios:,”Ahora sé que Tú me amas, porque no me has rehusado a Tu Hijo, Tu único hijo.” La cruz demuestra Su amor por usted. Viva la vida sabiendo lo mucho que Dios le ama porque Él voluntariamente dio a Jesús por usted! 

Bendiciones,
Joseph Prince

 
Génesis 22:7-8  Y habló Isaac a su padre Abraham, y le dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Y dijo Isaac: Aquí están el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y Abraham respondió: Dios proveerá para sí el cordero para el holocausto, hijo mío. Y los dos iban juntos”.