recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 6 de mayo de 2014

Sin Temor, Solo Fe Para Ser Sanado

Medita En

Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: “¡Abba! ¡Padre!”
Romanos 8:15, NVI

Si tú crees que Dios está enojado contigo o que Él está solo esperando a castigarte, ¿cómo puedes tener fe en que Él escucha tu oración por sanidad?  ¿Cómo puedes creer en Él para el milagro que necesitas?
Sin embargo, la verdad es que Dios te ama tanto que Él te dio a Jesús, lo mejor del cielo, para que tú nunca fueras apartado de Él.  Jesús fue a la cruz a morir por tus pecados, para que Dios estuviera siempre contigo y por ti, para sanarte y hacerte el bien.
Amado, cuando tú tienes una profunda revelación de lo mucho que Dios te ama, no puedes permanecer enfermo por mucho tiempo.  No tendrás miedo de que Él pueda estar reteniendo de ti Su poder sanador o cualquier otro rompimiento que necesitas.  Mantente alimentándote del perfecto amor de tu Padre hacia ti.  Mantente meditando en ello.  ¡Cualquier temor de no recibir de Él va a abandonarte y en su lugar va a llegar fe!
Bendiciones,

Joseph Prince


lunes, 5 de mayo de 2014

Vive Libre Del Temor, En El Perfecto Amor De Dios

Medita En

En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor...
1a Juan 4:18

¿De cuál “perfecto amor” está hablando el Apóstol Juan aquí?  ¿Es acaso de nuestro amor por Dios y las otras personas, o el amor de Dios por nosotros?  Mi amigo, Juan está hablando sobre el amor de Dios por nosotros porque solamente Su amor es perfecto.
¿Por qué es tan importante la revelación personal del perfecto amor de Dios por nosotros?  Porque es la clave para vivir una vida libre del temor.  La Biblia utiliza las palabras “echa fuera” porque tú no puedes mentalizar o usar la razón para sacar el temor de tu vida.  Tú no puedes suprimirlo y esperar que se vaya fuera.  Hacer más cosas para conquistar tus temores tampoco acaba con ellos.  El temor tiene que ser echado fuera, y la única forma en que el temor puede ser echado fuera es exponiéndolo a algo más poderoso.
Amado, en todo el Universo no hay nada más poderoso que el perfecto amor de Dios.  Hoy, especialmente cuando el enemigo ponga en tu mente pensamientos de temor, medita en lo mucho que el Padre te ama, tanto que Él voluntariamente dio a Su amado Hijo unigénito, para que muriera por ti (Juan 3:16).  Mira como de la misma manera en que Dios entregó voluntariamente a Jesús por ti, Él está ahora más que deseoso de sanarte, protegerte, proveer para ti y darte buen éxito.
Ahora, debido a que tú eres el amado de Dios, nada podrá separarte jamás de Su presencia, Su gracia, Su amor y Su ayuda.  Recibe Su perfecto amor hoy y comienza a vivir la vida libre de temor!
Bendiciones,

Joseph Prince


domingo, 4 de mayo de 2014

¡Tú Eres Profundamente Amado!

Medita En
Entonces Abraham alzó los ojos y miró, y he aquí, vio un carnero detrás de él trabado por los cuernos en un matorral; y Abraham fue, tomó el carnero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
Génesis 22:13

Dios es un Dios bueno.  Él es un Dios de amor.  Y nosotros nunca comprenderemos lo mucho que Él nos ama hasta que comprendamos lo mucho que Él ama a Jesús, porque Él nos dio a Jesús, Su Hijo amado.
¿Recuerdas la historia de Abraham en Génesis 22?  El corazón de Abraham debe haber estado roto mientras dirigía a su único hijo, el hijo de su promesa, Isaac, al Monte Moriah, para ser sacrificado.  Pero al final, Isaac no tuvo que morir debido a que Dios proveyó un sustituto –un carnero.
El carnero atrapado en el matorral era realmente una imagen de Jesús, quien un día sería arrestado, y dirigido al Monte Calvario para ser crucificado en nuestro lugar, por nuestros pecados.
Mi amigo, Dios amaba mucho a Su Hijo, pero Él te amaba mucho a ti también, tanto que estaba dispuesto a dar a Su Hijo por ti.  ¡Así es lo mucho que Él te ama!  Y si Dios estaba dispuesto a darte lo mejor del cielo –Jesús– crees que Él retendrá cualquier cosa buena de ti?
Bendiciones,

Joseph Prince