recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta hacerte el bien. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hacerte el bien. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de abril de 2019

Él Sigue Siendo El Mismo


Medita En
Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.  (Hebreos 13:8)
Jesús priorizó la sanidad divina durante Su ministerio en la tierra.  La Biblia nos dice que Él “anduvo haciendo bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con Él”. (Ver Hechos 10:38)  De hecho, todos y cada uno de los que acudieron a Él para ser sanados —así fuera para sus hijos, sirvientes, amigos o para ellos mismos— recibieron su sanación.  Ni uno solo de los que vinieron a Él, se fue sin recibir sanidad de Él.
Y Jesús, que “es el mismo ayer y hoy y por los siglos”, hará lo mismo por ti hoy.  Su corazón está latiendo con compasión por ti.  ¡Él nunca perderá ninguna oportunidad para hacerte el bien —de sanarte de tu cuerpo que falla, tus cicatrices emocionales y tu espíritu cansado — y bendecirte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de julio de 2016

El Latir del Corazón Del Hijo Por Ti

Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas,
y que tengas salud, así como prospera tu alma.
3ª Juan 1:2 (RVR60)

Digamos que tú ahora estás en tus noventas.  Alguien viene y te pregunta: “Señor, usted ha sido cristiano desde hace mucho tiempo.  Ha visto mucho y ha hecho mucho con Dios de su lado.  Ha hecho todo tipo de oraciones también.  Así que, ¿qué pondría usted como prioridad máxima cuando ora por las personas?”
Yo creo que al apóstol Juan se le hizo una pregunta similar y su respuesta fue: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”  Cuando el apóstol Juan escribió 3ra de Juan, él ya era un hombre mayor, y probablemente el único de los primeros 12 discípulos que todavía estaba vivo.  Había pasado mucho tiempo desde que caminó por última vez junto a su amado Señor, y desde que fue testigo de Su crucifixión, resurrección y ascensión.
El apóstol Juan también se había recostado sobre el pecho del Señor en la noche de la Última Cena.  Y yo creo que ahí sobre el pecho del Señor, él debe haber sentido el latir del corazón del Hijo de Dios —ese latir amoroso y compasivo que le hacía ir “haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo” (Hechos 10:38).  De hecho,  dos tercios del ministerio de Jesús en la tierra, tuvo que ver con sanar a los enfermos.
Y ahora, cerca del final de su vida, y después de todo lo que había oído, visto y experimentado, el apóstol Juan prioriza, sobre todas las cosas, la salud y la prosperidad integral.  Él dijo: “yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”  Él conocía el latir del corazón del Señor.  Él sabía que el Señor quería y siempre va a querer esto para Su pueblo.
Jesús priorizó la salud divina durante Su ministerio en la tierra.  Y Jesús, quien es “el mismo ayer, hoy y para siempre” (Hebreos 13:8), hará lo mismo para ti hoy.  Su corazón sigue latiendo por ti.  ¡Él nunca va a perder una oportunidad para hacerte el bien, para sanar tu corazón roto, tus heridas emocionales y tu espíritu abatido, y para bendecirte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día
El Señor quiere y siempre va a querer salud y prosperidad integral para Su pueblo.  


miércoles, 10 de junio de 2015

El Latir del Corazón Del Hijo Por Ti

3ª Juan 1:2 (RVR60)
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.
Digamos que tú ahora estás en tus noventas.  Alguien viene y te pregunta: “Señor, usted ha sido cristiano desde hace mucho tiempo.  Ha visto mucho y ha hecho mucho con Dios de su lado.  Ha hecho todo tipo de oraciones también.  Así que, ¿qué pondría usted como prioridad máxima cuando ora por las personas?”
Yo creo que al apóstol Juan se le hizo una pregunta similar y su respuesta fue: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”  Cuando el apóstol Juan escribió 3ra de Juan, él ya era un hombre mayor, y probablemente el único de los primeros 12 discípulos que todavía estaba vivo.  Había pasado mucho tiempo desde que caminó por última vez junto a su amado Señor, y desde que fue testigo de Su crucifixión, resurrección y ascensión.
El apóstol Juan también se había recostado sobre el pecho del Señor en la noche de la Última Cena.  Y yo creo que ahí sobre el pecho del Señor, él debe haber sentido el latir del corazón del Hijo de Dios —ese latir amoroso y compasivo que le hacía ir “haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo” (Hechos 10:38).  De hecho,  dos tercios del ministerio de Jesús en la tierra, tuvo que ver con sanar al enfermo.
Y ahora, cerca del final de su vida, y después de todo lo que había oído, visto y experimentado, el apóstol Juan prioriza, sobre todas las cosas, la salud y la prosperidad integral.  Él dijo: “yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”  Él conocía el latir del corazón del Señor.  Él sabía que el Señor quería y siempre va a querer esto para Su pueblo.
Jesús priorizó la salud divina durante Su ministerio en la tierra.  Y Jesús, quien es “el mismo ayer, hoy y para siempre” (Hebreos 13:8), hará lo mismo para ti hoy.  Su corazón sigue latiendo por ti.  Él nunca va a perder una oportunidad para hacerte el bien, para sanar tu corazón roto, tus heridas emocionales y tu espíritu abatido, ¡y para bendecirte!
Pensamiento Del Día
El Señor quiere y siempre va a querer salud y prosperidad integral para Su pueblo.


martes, 6 de mayo de 2014

Sin Temor, Solo Fe Para Ser Sanado

Medita En

Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: “¡Abba! ¡Padre!”
Romanos 8:15, NVI

Si tú crees que Dios está enojado contigo o que Él está solo esperando a castigarte, ¿cómo puedes tener fe en que Él escucha tu oración por sanidad?  ¿Cómo puedes creer en Él para el milagro que necesitas?
Sin embargo, la verdad es que Dios te ama tanto que Él te dio a Jesús, lo mejor del cielo, para que tú nunca fueras apartado de Él.  Jesús fue a la cruz a morir por tus pecados, para que Dios estuviera siempre contigo y por ti, para sanarte y hacerte el bien.
Amado, cuando tú tienes una profunda revelación de lo mucho que Dios te ama, no puedes permanecer enfermo por mucho tiempo.  No tendrás miedo de que Él pueda estar reteniendo de ti Su poder sanador o cualquier otro rompimiento que necesitas.  Mantente alimentándote del perfecto amor de tu Padre hacia ti.  Mantente meditando en ello.  ¡Cualquier temor de no recibir de Él va a abandonarte y en su lugar va a llegar fe!
Bendiciones,

Joseph Prince