recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 6 de enero de 2015

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

2a Corintios 5:21
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
Algunos cristianos creen que tienen que trabajar para llegar a ser más justos.  Y luego se hieren a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia no se trata de una Buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “quien no conocía pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que hoy, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como Jesús es!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva, y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100 por ciento justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 

Pensamiento Del Día


Nosotros tenemos justicia de primera clase, la cual hemos recibido como un regalo por medio de Jesús.


lunes, 5 de enero de 2015

Justicia No Es Hacer Lo Correcto, Sino Ser Correcto

Romanos 4:5

Mas al que no trabaja, pero cree en Aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.

¿De qué crees que se trata la justicia?  ¿Algo que tú haces o algo que tú eres?  ¿Hacer lo correcto o ser correcto?
La Biblia nos dice que después del sacrificio de Jesús en la cruz, Dios atribuye la justicia no a aquellos que se esfuerzan por obedecer la ley (Gálatas 2:16), sino a todos aquellos que creen en Su Hijo.  Debido a que Cristo tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia (2ª Corintios 5:21),  en el momento en el que creemos en Él, Dios nos trata como justos, aparte de nuestras obras o nuestra obediencia (Romanos 4:5-8).  Esta es la justicia del nuevo pacto —una justicia que viene de la fe y no de las obras.
Tú no eres justo debido a tu rectitud moral.  No eres justo porque practicas auto-control.  No eres justo porque que lees 10 capítulos de la Biblia diariamente.  No eres justo porque te sientes justo.  Tú eres la justicia de Dios en Cristo solamente porque el sacrificio de Jesús te hizo así.  Cuando crees esto, tu fe es contada por justicia.
Y esto es para lo cual Dios quiere que uses tu fe.  Si tú eres justo por tus obras, entonces no necesitas fe.  Tampoco necesitas fe para saber que eres pecador.  Pero necesitas fe para creer y declarar que tú eres la justicia de Dios en Cristo, en medio de tus luchas con la tentación y el pecado.
Por ejemplo, cuando te sientes pésimo porque acabas de gritarle a tu esposa, Dios quiere que ejercites tu fe para ver que todavía eres justo en medio de esa falta.  Esta revelación viva de que tú sigues siendo justo, va a darte la fortaleza para amar a tu esposa y arreglar las cosas con ella.
El Diablo puede estar recordándote tu mal temperamento y cuestionar tu integridad: “¿Cómo te atreves a llamarte a ti mismo justo cuando acabas de hacer eso?”  Solo ignora sus mentiras y declara confiadamente: “Yo no soy justo debido a lo que hago o dejo de hacer.  ¡Soy justo solamente por la sangre y la obra terminada de Jesús en la cruz!”

Pensamiento Del Día


Tú eres la justicia de Dios en Cristo, solamente porque el sacrificio de Jesús te hizo así.


domingo, 4 de enero de 2015

La Sangre De Jesús Está Limpiándote Permanentemente

1ª Juan 1:7
Mas si andamos en la luz, como Él está en la luz, tenemos comunión los unos con los otros, y la sangre de Jesús Su Hijo nos limpia de todo pecado.
Durante el día, puede que el diablo susurre en tu cabeza: “Tú no puedes buscar la presencia de Dios porque no has estado leyendo tu Biblia, ni sirviendo en la iglesia.”  O va a decirte que es debido al pecado que acabas de cometer.
El diablo siempre va a hacerte sentir que no estás suficientemente calificado, ni limpio para acercarte a Dios.  Pero la verdad es que, a pesar de cómo te sientas y lo que hayas hecho, la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado.
En el texto griego original, el tiempo en el que se maneja la palabra “limpia” denota una acción en presente continuo.  Esto significa que una vez tú te conviertes en un creyente, ¡la sangre de Jesucristo permanece limpiándote de todo pecado!
Así que, puedes descansar sabiendo que estas siendo siempre perdonado en este “ciclo de lavado” continuo de la sangre de Jesús.  Y ya que eres limpiado continuamente, tú estás siempre en la luz.  De seguro fallarás aquí y allá, ¡pero todavía permaneces en la luz porque la sangre está lavándote continuamente!
La Biblia dice que hemos vencido al diablo, el acusador de nuestros hermanos, por medio de la sangre del Cordero (Apocalipsis 12:11).  Si tú has pecado, recuérdate que la sangre de Jesús permanece limpiándote de cada pecado —24 horas al día, siete días a la semana— y sigue adelante con Dios!
Algunos cristianos se sienten culpables porque la consciencia de sus pecados los condenan.  Aunque la sangre de Jesús los limpia continuamente, ellos prefieren aferrarse a sus errores del pasado y sentirse mal a causa de ellos, pensando que están siendo humildes y santos al hacer esto.  Pero esto no es más que justificación propia.
Mi amigo, la eterna sangre de Jesucristo, te ofrece redención eterna y justicia perpetua.  ¡Acepta el pago de Su sangre como el sacrificio final, perfecto y único que vas a necesitar para siempre!
Pensamiento Del Día

Puedes descansar sabiendo que estas siendo siempre perdonado en el ciclo de lavado continuo de la sangre de Jesús