recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 6 de julio de 2017

El Perdón Y La Sanidad Son Tuyos

Pero Él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados.  Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz, fue azotado para que pudiéramos ser sanados.
Isaías 53:5, NTV


Dios te ama tanto, que no solo hizo que Jesús cargara en la cruz tus pecados, sino también tus enfermedades.  Tu perdón y sanidad son ambos, parte de la obra terminada de Jesús en el Calvario.  ¡Él fue aplastado por tus pecados, y también fue azotado por tu sanidad!
Mi amigo, Dios ya ha sanado todas tus enfermedades, aflicciones y dolores en la cruz.  Quizá escuchaste alguna enseñanza acerca de que la sanidad es una “bendición extra” porque es más y está por encima de la salvación.  Pero nada podría estar más alejado de la verdad.  Tu salvación, comprada por Jesús en la cruz, incluye sanidad.
Hoy, debido a la cruz de Jesús, tú tienes el derecho a la plenitud total, tanto interior como exterior.  ¡Medita en esta poderosa verdad y recibe la sanidad por la que le estás creyendo a Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 5 de julio de 2017

La Gracia Fluye Cuando Dejas De Luchar

 “Hermano mío, yo tengo más que suficiente,” dijo Esaú. “Guarda para ti lo que tienes.” “No,” insistió Jacob, “si he logrado tu favor, te ruego que aceptes este regalo de mi parte…  porque Dios ha sido muy generoso conmigo. Yo tengo más que suficiente.”
Génesis 33:9-11, NTV


Muchas personas se habrían dado por vencidas con Jacob, el engañador intrigante y manipulador.  Pero no Dios.
Una noche, mientras intentaba apaciguar a su hermano a quién le había robado, Jacob se encontró con el Señor.  Él agarró al Señor y por horas, luchó para arrancar una bendición de Él.  ¿Qué hizo el Señor?  Él tocó la cadera de Jacob y la dislocó, así que Jacob terminó impotente delante del Señor.
El Señor cambió a Jacob esa noche.  Él le mostró a Jacob como fue que Su gracia pudo fluir solo cuando él dejó de agarrarlo y su lucha finalmente terminó.  Esa noche, Dios cambió el nombre de Jacob de “impostor” a “príncipe” (Israel), y le añadió bendiciones que iban más allá de sus propios esfuerzos.
Verás, no podemos luchar por arrancar de Dios las bendiciones.  Es cuando nos damos por vencidos ante nuestras intrigas, engaños y manipulaciones para salir adelante en la vida, y confiamos completamente en Su gracia, que Su provisión fluirá sin cesar.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 4 de julio de 2017

Dios No Ha Venido Para Destruirte

El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Juan 10:10

La Biblia nos dice claramente que Dios es un Dios de amor, ¡y nuestro Dios de amor es un Dios bueno!  Él es un Dios que anhela hacer el bien a Su pueblo.  De hecho, ¡Dios desea cargar a Sus hijos de beneficios cada día! (Salmos 68:19)
Mi amigo, nunca te equivoques pensando que un buen Dios te dará dolencias, enfermedades y todo tipo de aflicciones físicas.  Dios es constante y constantemente bueno.  Las enfermedades, por otro lado, son siempre malas.  Estas son parte de la maldición.  Su propósito es destruir a la persona.
Nuestro Dios nos dio a Su Hijo, Jesús, para que tú no puedas ser destruido, ¡sino que tengas vida, y vida en abundancia!  El Señor no te quita la vida.  En cambio, Él da, multiplica y restaura para ti, vida y salud.  Mientras más medites y creas en Su amor y bondad hacia ti, más caminarás en una medida cada vez mayor de Su salud, plenitud y vida abundante!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince