recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 3 de abril de 2018

Adora A Dios Tal Como Eres

A fin de presentársela a Sí Mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuera santa e inmaculada.
Efesios 5:27
¿Has estado en un servicio de adoración en el que estabas de pie con las manos en alto, listo para alabar a Dios, solo para escuchar al director de alabanza decir: “Antes de adorar a Dios, examinemos nuestros corazones”?  Entonces, mientras examinabas tu corazón, en breve, encontraste algo que no te gustó.  Lo próximo que sabes es que tus manos ya no están en alto y de pronto estas sentado —ya no te sientes bien adorando a Dios.
Mi amigo, tengo buenas noticias para ti.  Acércate a Él y adórale tal como eres.  ¡Entra en la presencia de Dios consciente de Jesús, consciente del perdón y consciente de la gracia!  Entra en la presencia de Dios, trayendo solo a Jesús, el Cordero de Dios sin mancha, como tu ofrenda.
Tu adoración a Dios es como en los tiempos en que el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento traía sus ofrendas ante el sacerdote.  El sacerdote examinaba al animal del sacrificio para asegurarse que no tuviera ninguna mancha.  El sacerdote no examinaba al pecador.  Si el animal no tenía ninguna mancha, Dios aceptaba al animal del sacrificio y al ofrendante que había traído al animal.
Así que, cuando entres a la presencia de Dios, no te hagas ningún auto-examen, ni te desanimes al encontrar fallas en tu vida.  Dios no te examina a ti.  Él te ve a través de todo el valor, y toda la hermosura y aceptación de Su Hijo. (Efesios 1:6)  ¡Él te ve santo y sin mancha!
¿Recuerdas a la mujer conocida como pecadora, posiblemente una prostituta?  Ella fue a la casa del fariseo que estaba hospedando a Jesús y secó los pies de Jesús con sus cabellos. (Lucas 7:36-50)  Ese fue su acto de adoración.
Ella se acercó a Él tal como era.  Si, ella sabía que había pecado, pero ella llegó y primero adoró a Jesús por quién Él es.  Ella estaba consciente de Jesús.  Luego escuchó a Jesús decir: “Tus pecados han sido perdonados”. (Lucas 7:48)  Y ella recibió de Él el perdón que necesitaba.
Lo que sea que necesites del Salvador, acércate a Él tal como eres.  Adórale por quién Él es y luego vas a escucharlo decir: “Sigue adelante.  Tu restauración ha llegado.  Tu provisión está aquí.  Tú estás sano.  ¡Tú has recibido todo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 2 de abril de 2018

El Amor De Dios Demostrado

El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?
                                                           Romanos 8:32      
Cuando estamos pasando por una prueba, tendemos a preguntarnos “¿Dios realmente me ama?  ¿Cómo es que no me parece ver que me ama?”  Cuando esto sucede, es hora de traer la cruz, porque el amor de Dios por ti está expuesto para siempre en la cruz.
Dios entregó a Su Hijo a sufrir y a morir en la cruz, por ti.  Jesús fue traspasado en siete lugares, por ti —en Su cabeza por la corona de espinas, en Sus dos manos y pies por los clavos, y en Su costado y corazón por la lanza de un soldado romano.
Jesús usó la corona de espinas en Su cabeza para que tú puedas tener una mente sana, libre de temores, culpa, depresión, ansiedades y estrés.
Cuando Jesús mostró por primera vez Sus manos traspasadas por los clavos, a Sus discípulos, Él les dijo: “Paz a vosotros”. (Juan 20:19-20)  Él quería que supieran que la paz se encuentra en Su obra terminada, representada por Sus manos traspasadas.  Cuanto más veas Su obra terminada, que ha comprado el perdón completo de todos tus pecados, más descanso y paz llenarán tu consciencia.
Los pies de Jesús lo llevaron a lugares en donde había carencias, enfermedades, rechazo, condenación y hasta muerte.  Y esos pies fueron traspasados por clavos, para que tú no tengas que estar en esos lugares por ti mismo.  Él te ha rescatado de tener que aceptar y sufrir esas cosas en tu vida.
Sangre y agua salieron del costado de Jesús cuando fue traspasado. (Juan 19:34)  Las ciencias médicas dirían que eso significa que Su corazón fue roto.  Jesús literalmente murió por el corazón roto, para que tú corazón pueda ser lleno de alegría.
Y así como Eva vino del costado de Adán cuando él estaba durmiendo, la novia de Cristo, la Iglesia, vino del costado traspasado y muerte de Jesús.  Si, Él murió para tenerte como Su novia sin mancha, Él vive hoy para cuidar de ti.
Amado, las únicas cosas hechas por el hombre que están hoy en el cielo, son las cicatrices en Su cuerpo.  Estas permanecerán para siempre como símbolo de Su amor eterno y Su pasión por ti.  Así que, ¡si Dios no eximió a Su propio Hijo, sino que lo entregó por ti, cómo no te dará también con Él todas las cosas!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

domingo, 1 de abril de 2018

La Razón Para La Resurrección


El cual [Jesús] fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.
Romanos 4:25
La Biblia nos dice que Cristo fue entregado a causa de nuestros pecados y resucitado de la muerte para nuestra justificación.  Puede que tú ya sepas por qué Jesús murió por nuestros pecados, pero, ¿conoces el significado de Dios resucitándole de entre los muertos?
Permíteme darte una ilustración para ayudarte a comprender el significado de la resurrección de Jesús.  Digamos que estás viviendo en un país extranjero.  Un día, por casualidad rompes una regla importante en ese país.  Tú apelas al rey por misericordia.  Él dice: “Una regla es una regla.  Yo no puedo cambiar esa regla por ti.  ¿Qué dirían los otros acerca de mi integridad?  Sin embargo, si logras encontrar un sustituto para que tome tu castigo —tres meses en la cárcel— yo lo permitiré.”
Por la gracia de Dios, tú encuentras a un sustituto voluntario.  Él va a prisión en tu lugar y tú no lo ves durante algún tiempo.  Pasan los días, las semanas y los meses.
Ahora, ¿cómo o cuándo sabrías tú que tu crimen fue totalmente pagado?  ¿Cuándo podrías sentirte tranquilo con respecto a ese crimen?  ¡Será solo cuando veas a tu sustituto caminar libre de nuevo!  Cuando lo veas fuera de prisión, tú sabrás que la sentencia fue completamente cumplida.  Tú sabrás que ahora estás justificado y que nadie puede presentar cargos contra ti, por tu antiguo crimen.  Ya no tendrás temor de que el rey o sus guardias vengan por ti, porque sabes que aquel que fue castigado en tu lugar, ahora camina libre.
Amado, Jesús, tu sustituto, pagó la deuda que tú no podías pagar.  En la cruz, Él llevó los pecados de toda tu vida.  Dios los puso todos en Jesús y luego Él castigó a Jesús por cada uno de esos pecados, hasta que Él estuvo completamente satisfecho.  Y debido a que Él estaba tan complacido con lo que Jesús había hecho, Él lo resucitó de los muertos.
Hoy, la tumba de Jesús permanece vacía.  ¡Él no está ahí porque Él ha resucitado!  Su resurrección y la tumba vacía, serán para siempre nuestra garantía de que hemos sido completamente justificados.  Tú ya no tienes que tener temor del juicio de Dios por tus pecados.  ¡Su justicia está de tu lado hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince