recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 3 de noviembre de 2019

Entra Por Fe A Tu Campo De Provisión

Medita En
Cuando ella se levantó para espigar, Booz ordenó a sus siervos, diciendo: “Dejadla espigar aun entre las gavillas y no la avergoncéis. También sacaréis a propósito para ella un poco de grano de los manojos y lo dejaréis para que ella lo recoja, y no la reprendáis.  (Rut 2:15–16)
Ella vio mucho grano en los campos y lo recogió todo. Era la muy necesitada provisión para ella y para su suegra.  Lo que Rut no sabía era que el dueño del campo, Booz, había ordenado a sus hombres que “dejaran caer a propósito el grano de las gavillas para ella”, porque ella había hallado favor en sus ojos.
Amigo, ¿acaso no es genial cuando Jesús, nuestro Booz celestial, ordena a propósito las bendiciones para nosotros y le dice a Sus ángeles que las dejen caer en nuestro camino?  Todo lo que nosotros tenemos que hacer es entrar a los campos y “recogerlas”.
Amado, debido a que has hallado favor en Sus ojos, ¡el Señor está dejando caer a propósito Sus bendiciones a lo largo de tu camino todos los días!  Al igual que Rut, todo lo que tú tienes que hacer es entrar en tu campo de provisión.  Con ojos de fe, mira puertas de oportunidades que se abren para ti.  Ten el valor de aplicar para ese trabajo que siempre ha soñado.  Prepárate y equípate, y ve y recoge esas bendiciones que nuestro Señor ya ha puesto delante de ti.  ¡Tu futuro es brillante!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 2 de noviembre de 2019

Dios Puede Y Quiere Sanarte


Medita En
De repente, un leproso se le acercó y se arrodilló delante de Él. —Señor e—dijo el hombre—, si Tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio.  Jesús extendió la mano y lo tocó. —Sí quiero —dijo—. ¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció.  (Mateo 8:2–3, NTV)
Una vez, había un hombre con lepra que se acercó a Jesús y le dijo: “Señor, si Tú quieres, puedes limpiarme”.  Este hombre no tenía problemas para creer que Jesús tenía la habilidad y el poder para sanarlo.  Él solo no estaba seguro de si Jesús estaba dispuesto a hacer eso por él.
Quiero que mires la respuesta de Jesús al hombre y veas el corazón de Dios por ti con respecto a la sanidad.  Jesús le respondió al hombre tocándolo y diciendo: “Si quiero. ¡Queda sano!”
¿Qué dijo Jesús?  “Sí, quiero”.  ¿Acaso Él solo lo dijo y no hizo nada?  No, Él extendió Su mano hacia el hombre y restauró a plenitud al hombre afligido.
Hoy, Dios quiere que tú sepas que Él puede Y quiere sanarte.  ¡Comienza a darte cuenta de esta verdad y cree que Él quiere que sanes, más de lo que tú quieres que ser sanado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 1 de noviembre de 2019

Libertad De Hábitos Destructivos


Medita En
… Entonces Jesús le dijo: “Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más”.  (Juan 8:11)
He recibido muchos testimonios de personas que han sido liberadas de hábitos destructivos.  Son personas sinceras y preciosas que deseaban un rompimiento pero no sabían cómo hacerlo.  Sin embargo, una vez que aprendieron acerca de la justicia que proviene de Cristo, y no tiene que ver con sus propias obras, ellos comenzaron a confesar que seguían siendo la justicia de Dios cada vez que se sentían tentados.  ¡Y poco a poco, cuanto más creían que ellos eran justos en Cristo y más se negaban a aceptar la condenación por sus errores pasados y por la tentación presente, más se volvían libres de las adicciones que los ataban!
Un hermano de los E.E.U.U., que ha estado escuchando mis mensajes durante algún tiempo, escribió para compartir que había sido adicto a la pornografía y había vivido un estilo de vida de inmoralidad sexual desde que tenía 14 años.  Aunque había aceptado a Jesús cuando tenía 18 años, él continuó luchando con este aspecto de su vida.  Esto es lo que escribió:
Como resultado de algunas malas influencias y algunas de mis propias malas decisiones, me convertí en un adicto a la pornografía y comencé a llevar una vida sexualmente inmoral a los 14 años.  Fui salvo cuando tenía 18 años, pero aún luchaba con ese tipo de pensamientos y algunos viejos, malos hábitos.  Intenté todo para ser libre de la inmoralidad y los pensamientos lujuriosos
Entonces, escuché el mensaje del Pastor Prince titulado: “Las Cosas Buenas Le Suceden A Las Personas Que Creen Que Dios Los Ama”.  Lo escuché una y otra vez, y por primera vez, el amor de Dios se volvió consistentemente real para mí.  Me fue posible recibir el amor incondicional de Dios una y otra vez, y eso sanó mi corazón.
¡El amor de Dios me liberó!  Muchas gracias por el mensaje que su iglesia envía al mundo.  ¡Realmente está cambiando vidas!
La revelación de que Dios lo ama incondicionalmente a pesar de sus fallas e imperfecciones fue lo que ayudó a este hermano a liberarse de hábitos que lo habían dominado durante muchos años.  Amado, Dios no quiere que tú peques porque el pecado te destruirá.  Pero incluso si has fallado, debes saber esto: ¡No hay ninguna condenación porque tú estás EN CRISTO JESÚS y tus pecados han sido lavados por Su sangre!  Cuando Dios te mira, Él no te ve en tus fracasos.  Desde el momento en que tú aceptaste a Jesús como tu Señor y Salvador personal, ¡Dios te ve en el Cristo resucitado que está sentado a Su diestra!  Así como Jesús es, sin mancha y sin culpa, ¡tú también eres!  Dios envió a Su Hijo a morir en la cruz por ti, mientras tú aún eras un pecador.  Obviamente, Él no te ama solo cuando eres perfecto en tu comportamiento y pensamientos.  Su amor por ti es incondicional.  ¡Recíbelo de nuevo hoy y se liberado de todo pecado y adicción en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince