recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 15 de diciembre de 2015

Practicando La Presencia De Dios

Mateo 1:23
… y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros.
Dios te ha prometido Su presencia constante (Hebreos 13:5), pero, ¿eres tú consciente de Su presencia todos los días?  Cuando tú eres consciente de Su presencia todos los días, experimentas la paz que da reposo, la alegría indescriptible en tu espíritu y el poder que nada en este mundo puede ofrecer.  De hecho, tú comenzarás a ser pacífico y poderoso como Jesús.  Vas a hablar y a comportarte como Él.  Esto es porque tú no puedes estar en la presencia de Dios sin Su belleza, Su amor, Su paz, Su poder y Su gloria rozándose contigo.
Pero, ¿cómo se practica el estar consciente de la presencia de Dios?
Comienza por ver a Dios contigo en todo lo que haces y en dondequiera que estés.  Por ejemplo: en tu reunión de Junta Directiva mientras analizas temas importantes, mira al Señor allí en la sala de juntas contigo guiándote en tus pensamientos.  Y puedes estar seguro de que Su presencia traerá claridad de pensamiento y sabiduría para ti.  Tú vas encontrarte fluyendo en ideas grandes y sólidas.
Si te diriges a una entrevista, mira al Señor allí en la sala de entrevistas contigo, poniendo las respuestas en tu boca.  Tu nerviosismo se derretirá mientras ves Su favor sobre ti, generando sonrisas y guiños de aprobación en tus entrevistadores.
Tal te diriges a cirugía.  Bueno, mira al Señor contigo en el quirófano, dirigiendo las manos de los cirujanos.  Tus preocupaciones se disiparán porque nada puede ir mal en la presencia del Señor.
Si te encuentras en medio de una discusión, mira al Señor tan cerca de ti que puede escucharte.  Tus palabras cambiarán y tu lenguaje corporal se volverán más reconciliadores mientras lo ves allí contigo, extendiendo Su gracia sobre ti.  Habrá una restricción que no nace de la fuerza de voluntad, sino que viene sobrenaturalmente cuando tú sabes que Aquel que te ama y te cuida, está contigo.
Amado, cuando te vuelves consciente de la presencia de Dios en tu vida, las preocupaciones y los temores no tendrán ningún punto de apoyo en tu mente.  Vas a verlo a Él maximizando tu alegría y diversión, y prosperándote en lo que dices y haces!
Pensamiento Del Día

Practicas la presencia de Dios cuando lo ves contigo en todo lo que haces y dondequiera que estás.


lunes, 14 de diciembre de 2015

¡Tú Eres El Siguiente!

Porque Mío es todo animal del bosque, y el ganado sobre mil colinas.
Salmos 50:10
Supongamos que acabas de oír hablar de alguien cuyas deudas financieras han sido milagrosamente saldadas.  O que tu amigo muy emocionado acaba de decirle que a pesar de ser un estudiante promedio en la escuela, él sacó puntuación sobresaliente en todas sus asignaturas.  Tal vez el domingo, escuchaste a una pareja de recién casados ​​compartir cómo ellos ganaron un viaje todo pagado para dos personas a Hawaii, o cómo una pareja sin hijos ahora espera a su hijo de manera milagrosa.
¿Cuándo has visto o escuchado de otras personas que son bendecidas, te preguntas cuándo será tu turno?  O te has encontrado diciéndote a ti mismo: “Ah, esa persona ha sido bendecida con eso por lo que yo he estado orando.  Allá va mi bendición.”
Ahora, sólo porque la economía del hombre opera sobre el principio de la escasez, no significa que Dios opera de la misma manera.  Así que, la próxima vez que alguien sea bendecido, di para ti mismo: “Yo no voy a desanimarme.  Y no voy a sentir celos.  ¡Yo soy el próximo a ser bendecido!”
Recuerda siempre que Dios no tiene que bendecir a nadie a costa tuya.  Tampoco necesita bendecirte a ti, a costa de otro.  No tenemos que estar celosos el uno del otro.  Hay una porción que Dios te da, la cual ningún hombre puede tocar porque tiene tu nombre en ella —“Un hombre no puede recibir nada si no le es dado del cielo.” (Juan 3:27)
Nuestro Dios es un Dios rico.  Él es dueño del universo entero.  ¡Él tiene contactos y bendiciones que tú no conoces y que están reservadas para ti solamente!  Hay más que suficiente para todo el mundo, con un montón de sobras.  De hecho, tú no serás capaz de tomarlo todo porque cuando las bendiciones comiencen a venir, éstas vendrán a manera de romper las redes y hundir los barcos.  ¡Tú vas a tener que llamar a tus amigos que están en los otros barcos para que te ayuden! (Lucas 5:1-7)  Esa es la clase de bendiciones que nuestro Dios da.  Así que, ¡prepárate para tus bendiciones y la abundancia que se desborda!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Dios tiene contactos y bendiciones que tú no conoces y que están reservadas para ti solamente!


Tienes A Un Pariente Redentor Fuerte

Jeremías 50:34
Pero su Redentor es fuerte, el Señor de los ejércitos es Su nombre; defenderá su causa con energía…
Rut, una joven viuda, pobre y sin hijos del Antiguo Testamento, yacía a los pies de Booz, su potencial pariente redentor (Rut 3:7).  Como un pariente rico y políticamente cercano a ella, Booz tenía el poder para redimirla de su difícil situación.
Rut simplemente estaba obedeciendo a Noemí, su suegra, que le había dicho que fuera a dormir a los pies de Booz.  En la costumbre judía de aquella época, se trataba de una postura que decía: “Por favor, redímeme porque tú eres un pariente cercano.”  Fíjate en la respuesta de Booz a Rut: “Ahora hija mía, no temas. Haré por ti todo lo que me pidas…” (Rut 3:11).
Amado, Booz es una figura de Jesús, que es nuestro pariente redentor.  Él es nuestro pariente, habiendo nacido en este mundo como uno de nosotros.  Y es nuestro Redentor, porque Él nos redimió a un gran precio cuando Él derramó Su sangre por nosotros en la cruz.
Como tu Redentor, no sólo es el deseo de Jesús, sino que Él también tiene el poder para restaurar para ti todo lo que has perdido.  Es por eso que tú puedes ir a Él y decir: “Me equivoqué y ahora mi familia está sufriendo.  Mis finanzas están disminuyendo rápidamente.  Pero yo vengo a Ti, mi pariente redentor...”  Y encontrarás que Él te redimirá porque tu Redentor es fuerte.  El Señor de los ejércitos es Su nombre.  ¡Él abogará por tu causa, haciendo que recibas sólo bendiciones de sabiduría, liberación, restauración, provisión y libertad para salir de tu situación!
Al igual que Ruth se acostó a los pies de Booz, los pies de Jesús son el lugar de la redención y las bendiciones.  Tanto Jairo el jefe de la sinagoga (Marcos 5:22) y la mujer siro-fenicia (Marcos 7:25-26), cayeron a los pies de Jesús.  Y ahí a Sus pies recibieron sanidad para sus hijas.
Cuando tomas tu lugar a los pies de Jesús, buscándolo a Él por ayuda, espera recibir Sus bendiciones.  No hay nada que temer sabiendo que como Booz hizo por Ruth, ¡Jesús, tu Booz celestial, va a hacer por ti todo lo que tú le hayas pedido!
Pensamiento Del Día

Como tu Redentor, no sólo es la voluntad de Jesús, sino que Él también tiene el poder para restaurarte todo lo que has perdido.