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martes, 15 de octubre de 2019

Dios Está Satisfecho Contigo


Medita En
Para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.  (Efesios 1:6)
Cuando yo era adolescente, solía pertenecer a un grupo cristiano de compañerismo.  Allí cantábamos esta canción con la que puedes estar familiarizado.  Va así: “¿Está Él satisfecho, está Él satisfecho, está Él satisfecho conmigo?  ¿Habré hecho lo mejor?  ¿Habré pasado la prueba?  ¿Está Él satisfecho conmigo?”  Déjame decirte que 10 de cada 10 veces que cantamos esta canción, yo siempre creí que Dios no estaba satisfecho conmigo.  Cuando nos miramos a nosotros mismos, todo lo que hay para ver es la insuficiencia y la inutilidad de nuestras capacidades y comportamiento.  Por nosotros mismos, nosotros nunca alcanzaremos el estándar de Dios para que Él esté satisfecho con nosotros.  ¡Nosotros siempre nos quedaremos cortos!
Imagínate cuán condenados nos sentíamos cada vez que cantábamos esta canción.  Después de todo, nunca nos habían enseñado que Dios estaba satisfecho con el sacrificio de Su Hijo en la cruz y nosotros no comprendíamos de qué se trataba el nuevo pacto de la gracia.  Éramos jóvenes celosos de Dios, pero estábamos siendo derrotados por nuestra falta de conocimiento.
Con el debido respeto al compositor, quien creo que tenía las mejores intenciones cuando escribió la canción, esta canción no está basada en el nuevo pacto del favor inmerecido de Dios.  Sino que niega la cruz y pone el énfasis nuevamente en ti —lo que debes hacer, cómo debes comportarte y lo que debes lograr para que Dios esté satisfecho contigo. Pero la pregunta que debe hacerse hoy no es si Dios está satisfecho contigo.  La pregunta que debemos hacernos es esta: ¿Está Dios satisfecho con la cruz de Jesús?  Y la respuesta es esta: ¡Él está completamente satisfecho!
En la cruz se encuentra nuestra aceptación.  Allí, Jesús gritó con su último aliento: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)  La obra está completa.  El castigo total por todos nuestros pecados fue impuesto a Jesús en la cruz.  Dios no castigará de nuevo al creyente, no porque Él se haya ablandado ante el pecado, sino porque todos nuestros pecados ya fueron castigados en el cuerpo de Jesús.  ¡La santidad de Dios y Su justicia están ahora de tu lado!  Hoy, Dios no te examinando en base a lo que tú has hecho o no.  Él te está examinando base a lo que Jesús ha hecho.  ¿Está Dios satisfecho con Jesús hoy?  ¡Sí, por supuesto que lo está!  Así que, en la misma medida en que Dios está satisfecho con Jesús, Él está satisfecho contigo.
El propio Hijo de Dios tuvo que ser molido en el Calvario para que esta bendición se hiciera realidad en tu vida.  El regalo de Su favor inmerecido y Su justicia es solamente una entrega gratuita para ti hoy, porque el pago completo de este regalo fue exigido sobre el cuerpo de Jesús.  ¡La cruz hizo toda la diferencia!  No dejes que nadie te engañe haciéndote creer que tienes que pagar por tus propios pecados.  ¡No dejes que nadie te engañe con la mentira de que tu salvación eterna en Cristo es incierta e inestable!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 14 de octubre de 2019

Ninguna Arma Prosperará Contra Ti


Medita En
“Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su justificación viene de Mí declara el Señor”.  (Isaías 54:17)
La vida que está fundada sobre el evangelio de Jesucristo es inquebrantable.  Cuando tú construyes tu vida sobre el evangelio, estás edificando sobre un fundamento sólido que te dará estabilidad y el poder de Dios para rompimientos duraderos. (Ver Rom. 1:16)
Puede que estés pasando por una temporada extremadamente difícil en este momento.  Quizá estés leyendo esto y acabas de recibir un diagnóstico médico negativo o quizás estás rodeado por circunstancias difíciles en tu lugar de trabajo.  Quiero animarte a decir esto por fe: “Yo soy demasiado bendecido para estar estresado”.  Ahora invita a nuestro Señor Jesús a tu situación.  Involúcralo en tu área de necesidad.  Si estás necesitando un rompimiento de sanidad, de provisión o en tus relaciones, mira al Señor y cree que Él está contigo.
Querido amigo, no pongas tu confianza en tu propio entendimiento.  En cambio, apóyate completamente el Aquel que está más interesado en tu éxito que tú mismo.  El libro de Proverbios nos dice: “El nombre del Señor es torre fuerte, a ella corre el justo y está a salvo”. (Prov. 18:10)  Corre hacia Él y echa todas tus preocupaciones sobre Él porque Él se preocupa por ti.  En este momento declara sobre tu situación esta promesa de Dios que se encuentra en el versículo de hoy: “Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su justificación viene de Mí —declara el Señor”.  ¡Amén y Amén!
Medita en la última línea de esta poderosa escritura.  En el nuevo pacto de la gracia, tu justicia viene del Señor Jesús Mismo.  Ahora, cuanto más comprendas tu justicia en Cristo, más experimentarás Su promesa en las Escrituras de hoy.
Lo contrario es verdad también.  Cuando el pueblo de Dios no está establecido en su identidad de justicia en Cristo, resulta susceptible a las armas del enemigo.  Armas como la enfermedad, la escasez, la culpa, la condenación, el temor, la depresión y toda clase de trastornos y adicciones.  Es por eso que es tan importante asegurarnos de que estamos escuchando el evangelio verdadero.  La Palabra de Dios proclama que ninguna de estas armas, incluso si ya fue construida, prevalecerá contra ti.  ¡Y cada acusación infundada, cada mentira maliciosa y cada declaración falsa, tú la vas a condenar!  El enemigo no tiene ningún tipo de control sobre tu vida.  ¡Dios tiene el control y lo sostiene de manera firme!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 13 de octubre de 2019

Habla La Palabra


Medita En
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por tanto hablé”, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  (2 Corintios 4:13)
Amado, no es suficiente que tú simplemente conozcas la Palabra en tu corazón.  Debes hablarla.  Es así como el poder latente se convierte en poder real.  Cuando nuestro Señor Jesús fue tentado en el desierto, Él no solo pensó en las Escrituras.  Él las habló en voz alta.  Tú puedes memorizar miles de Escrituras, pero si no aprendes a decir “Escrito está” y liberas la Palabra, no habrá poder.  El poder de Dios está ahí, pero se encuentra latente dentro de ti.  En el momento en que tú hablas la Palabra, es como si Dios estuviera hablando.  La Palabra de Dios en tu boca es como Dios hablando.  ¡Amén!
El temor no es algo que tú puedas razonar o analizar.  El temor es irracional.  Hay algunos temores que entran en tu vida y puedes pensar para ti mismo: Vamos, ¿cuál es la posibilidad de que eso suceda? o Es tan tonto tener temor de esto.  ¿Pero has notado que esos temores aún persisten?  Amigo, estamos en una guerra y la única manera de vencer el temor es hablar la Palabra de Dios a cualquier temor que tengas, diciendo: ·Escrito está”.
Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”. (2Tim. 1:7, NTV).
Quiero que memorices este poderoso versículo de la Escritura.
Ahora, quiero que digas esto en voz alta: Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”.  ¿Sientes el poder que viene al decir esto en voz alta?
Esta es la verdad: Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder y de amor y de autodisciplina.  No me importa con qué tipo de temores estás luchando —temor a envejecer, temor a contraer esta o aquella enfermedad, temor a perder tu trabajo, temor al fracaso.  Cualquiera que sea el temor que ha venido contra ti, declara: “Escrito está”.
¿Qué pasa si el temor regresa?  ¡Entonces dilo otra vez!  Algunas veces, yo hablo la Palabra sobre mi situación en la mañana, en la tarde y en la noche.  Cada vez que el temor regresa, yo hablo la Palabra de Dios.  Si el diablo quiere pelea, ¡dásela!  Usa contra él la espada del Espíritu y él entenderá cada vez.  Hay muchas Escrituras que puedes memorizar.  ¡Escribe las Escrituras que cubren las áreas de tu necesidad y ármate con ellas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince