recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

miércoles, 17 de junio de 2020

Gracia Y Paz Multiplicadas Para Ti


Inspiración de Gracia
Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor. Pues Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia.  (2 Pedro 1:2-3)
Imagina si Dios te visitara en un sueño esta noche y te preguntara qué podría hacer por ti.  ¿Qué le dirías a Él?  ¿Le pedirías que te dé un conocimiento más profundo de nuestro Señor Jesús?
La Palabra de Dios nos dice que cuando recibimos revelación en el conocimiento de Jesús, esta hará que la gracia y la paz se multipliquen en nuestra vida.  Dice que hará que recibamos todas las cosas relacionadas con la vida y la piedad.
¿Qué es la gracia?  Es el favor de Dios, inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos, pero que nos es dado.  No hay nada que podamos hacer para ganar la gracia de Dios.  Pero cuanto más aprendemos de la belleza y el amor de nuestro Señor Jesús, más vemos Su obra perfecta en la cruz y más nos posicionamos en el lugar correcto para recibir una multiplicación de la gracia de Dios en nuestras vidas.
El versículo anterior dice que la paz también nos es multiplicada a través del conocimiento de nuestro Señor Jesús.  La paz de Dios libera nuestros corazones del temor, el estrés, las preocupaciones, las ansiedades y el control.  ¿No te gustaría tener la paz de Dios presidiendo siempre en tu corazón?
El poder divino de Dios nos ha dado todas las cosas que pertenecen no solo a la piedad, sino también a la vida.  ¿No dirías tú que la salud, el dinero, un buen trabajo y un buen hogar para tu familia pertenecen a la vida?  Pues bien, todas estas cosas y todo lo demás que Dios ya nos ha dado, nos ha sido entregado a través del conocimiento de nuestro Señor Jesús.
Entonces, pidámosle a Dios todos los días: “Padre, dame sabiduría y revelación en el conocimiento de Jesús.”  Porque conocer a Jesús es tener gracia y paz multiplicadas para nosotros.  ¡Conocer a Jesús es recibir todas las cosas relacionadas con la vida y la piedad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 16 de junio de 2020

La Cabeza Y El Cuerpo Son Uno


Inspiración de Gracia
Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía.  (Colosenses 1:18)
La Palabra de Dios dice que Cristo es la cabeza y nosotros la iglesia somos Su cuerpo.  Así que, Cristo y la iglesia son uno.  ¡Cristo y tú son uno!  No podemos decir que Dios ve a Cristo, la cabeza, perfecto, pero a Su cuerpo imperfecto.  O que Cristo es aceptado pero Su cuerpo no es aceptado.  ¡La medida de la aceptación de Jesús con Dios es la medida de tu aceptación con Dios!
Por lo tanto, no tiene sentido decir que la cabeza está bien, pero el cuerpo está enfermo, que la cabeza es rica pero el cuerpo es pobre, o que la cabeza tiene reposo pero el cuerpo tiene estrés.  Amigo, lo que Jesús es delante de Dios, es lo que tú, Su cuerpo, eres.  ¡Así como Él es, tú también eres en este mundo! (Ver 1 Juan 4:17)
Hoy, Dios quiere que tú reclames a Cristo como tu cabeza.  Comienza a creer que todas Sus perfecciones, y que el deleite y la alegría que Él genera en el corazón del Padre, Él los ha puesto en tu cuenta.  ¡Entonces comenzarás a darte cuenta de que así como Jesús es un aroma fragante para el Padre, tú también lo eres!
Cuanto más comiences a ver que eres uno con Cristo, más te darás cuenta de que sea lo que sea que necesites en este momento, Él te lo está dando.  Si tú estás enfermo en tu cuerpo, Cristo, tu cabeza, te imparte Su salud y sanidad.  Si te hace falta sabiduría, Cristo, tu cabeza, te imparte libremente Su sabiduría.  Si algo te hace falta, Cristo, tu cabeza, te da Sus riquezas abundantes.
Amado, ten esta rica revelación de que Cristo y tú son uno.  Tú nunca podrás estar separado de Cristo, tu cabeza, de quien viene toda la provisión para tu cuerpo —todo el poder, la sabiduría, el sustento y la salud.  Así que declara: “¡Como Él es, así soy yo también en este mundo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 15 de junio de 2020

La Condenación Es La Causa Principal


Inspiración de Gracia

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús...  (Romanos 8:1)
Cuando tienes una planta con hojas enfermas, sería una tontería solo darle tratamiento a las hojas sin conocer la causa principal del problema.  Del mismo modo, cuando las “hojas” de enfermedad, pobreza y hábitos destructivos comienzan a brotar en tu vida, tú necesitas saber cuál es la causa principal.
Los expertos te dirán que es el estrés.  Ellos pueden ir un poco más profundo y decir que es el temor —temor al futuro, al rechazo, a la pérdida, a la muerte, etc.  ¿Pero es realmente el temor la causa?  ¿O hay algo más profundo que el temor?
La Biblia nos muestra que la causa fundamental más común en los problemas en nuestras vidas es la condenación.  Con la condenación viene el temor.  El temor induce al estrés, el cual provoca los síntomas de la maldición.
Esto fue lo que le sucedió a Adán.  Mucho antes de que él enfrentara la pobreza, la enfermedad y finalmente la muerte, él tenía estrés.  Debido a su pecado, Dios le dijo: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra.” (Génesis 3:19)  El sudor habla de estrés.  Pero antes de que hubiera estrés, había temor porque Adán le dijo a Dios: “Oí Tu voz en el huerto, y tuve miedo porque estaba desnudo, y me escondí.” (Génesis 3:10)
Pero, ¿qué hizo que Adam tuviera temor?  Adán solo tuvo miedo cuando, al ver su desnudez, él se dio cuenta de que había pecado contra Dios.  Él se sintió tan avergonzado y condenado que se escondió.  Entonces Dios le preguntó: “¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo?” (Génesis 3:11)  No había nadie más en el jardín aparte de Adán y Eva, así que sabemos que probablemente fue el diablo quien le dijo a Adán que estaba desnudo.
Amigo, la condenación es la causa principal de los síntomas de la maldición que se manifiesta en tu vida.  Es por eso que tú debes saber que en la cruz, Dios tomó todos tus pecados, los puso sobre Jesús y desató la furia de Su ira contra ellos hasta que Jesús gritó: “¡Consumado es!”
Todos tus pecados fueron completamente castigados en el cuerpo de Cristo que fue condenado por ti.  La causa principal de todos tus problemas ya fue tratada.  Esto significa que el diablo no puede imponer la maldición en tu vida si tú no recibes primero su condenación.  ¡Así que ven al lugar de no condenación y las hojas enfermas no brotarán en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince