recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

lunes, 19 de agosto de 2019

¡Elige La Vida Hoy!


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Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.  (Proverbios 18:21)
Tú puedes elegir la vida hoy.  ¿Cómo?  Al darte cuenta que la vida y la muerte están en el poder de tu lengua.  Así es que puedes andar y reinar en la vida todos los días: En vez de quejarte de tus síntomas, simplemente agradece a Dios por Su regalo de justificación y declara tu justicia en Cristo.
Di esta oración conmigo:
Jesús, gracias por no solo amarme y quitar mis pecados, sino también por darme Tu justicia eterna.  Tú ERES mi justicia —hoy, mañana y para siempre.  Y debido a que yo soy justo, REINARÉ EN LA VIDA a través de Ti.  ¡Yo reinaré sobre el pecado y la enfermedad, y viviré una vida que Te glorifique!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 18 de agosto de 2019

Considera Fiel A Dios


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También por la fe Sara misma recibió fuerza para concebir, aun pasada ya la edad propicia, pues consideró fiel al que lo había prometido.  (Hebreos 11:11)
A menudo escuchamos sobre la fe de Abraham, pero ¿sabías que su esposa, Sara, también tuvo fe?  ¡Ella recibió fuerza divina para concebir a Isaac, aunque para entonces, como mujer que nunca había concebido, ella era doblemente estéril!
¿Cómo halló fe Sara?  La Biblia nos dice que ella “consideró fiel al que lo había prometido.”  ¡Ella era consciente de la fidelidad del Señor, no de su propia fidelidad!
Amigo, descansa en la fidelidad de Jesús.  No es tu fe, sino Su fidelidad —Su fidelidad en amarte siempre y en cumplir Su promesa de sanarte.  Cuando te encuentres vacilando en la fe, considéralo a Él fiel y descansa.  ¡Él no puede fallar y hará lo que Su Palabra ha prometido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 17 de agosto de 2019

La Justicia Por La Fe Dice Así

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Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas, vivirá por ellas. Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:5–6)
Déjame decir algo sobre la fe.  No puedes tener fe sin hablarla.  Cuando estudies Romanos 10, notarás que dice que “la justicia que es por la ley… que haga… Pero la justicia que es por la fe dice así…”  La ley se trata de hacer, mientras que la fe se trata de decir.  No es suficiente solo saber en tu mente que eres justo.  No es suficiente solo leer este capítulo o escuchar una prédica acerca de la justificación y estar mentalmente de acuerdo con que eres justo.  Es necesario que abras tu boca y digas por fe: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”. (2Cor. 5:21)  Es aquí donde muchos creyentes se están perdiendo la bendición de Abraham.  Ellos no están hablando de su justicia que es por la fe.
Nuestra primera respuesta a una situación difícil es muy importante.  Nuestra primera respuesta cuando descubrimos un síntoma en nuestro cuerpo, cuando recibimos un diagnóstico médico difícil o cuando nos enfrentamos a una prueba, debe ser siempre decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Vamos ahora, aquí es donde el caucho se encuentra con la ruta.  Es aquí cuando necesitamos decirlo.  Tú no solo debes saber que eres justo, sino que necesitas creer y hablar tu justicia en Cristo.  ¡No es fe hasta que la hables!  Pablo dijo: “Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: ‘Creí, por tanto hablé’, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos”. (2Cor. 4:13)  El espíritu de fe claramente se trata de creer y hablar.  Por lo tanto, no importa cuántas prédicas o libros sobre justificación hayas escuchado y leído.  Es necesario que lo creas y lo hables.
Cuando fallas y no cumples con el estándar perfecto de la ley, es el momento el en que debes ejercitar tu fe para decir: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  En el preciso momento en que estás furioso con tu cónyuge o cuando acabas de perder la calma en la carretera, se necesita de fe para decir que eres justo porque sabes que te lo echaste a perder.  ¿Y sabes qué?  En el momento en que lo dices, incluso si todavía estás en medio de la ira, sentirás que has introducido algo bueno a esa situación.  Da un paso atrás y comienza a relajarte, y la ira se disipará a medida que comienzas a darte cuenta de tu verdadera identidad en Cristo.
Hombres, si ven a una mujer con poca ropa en la televisión o en la portada de una revista y se sienten tentados, ¿cuál es su primera respuesta?  ¿Estás consciente de pecado o consciente de justicia?  La conciencia de pecado te arrastrará a sucumbir a tu tentación, mientras que la conciencia de justicia te da el poder de superar toda tentación.  Es por eso que el enemigo quiere mantenerte consciente de pecado.  Confesar tus pecados todo el tiempo te mantiene consciente de pecado.  Es como si Jesús no se hubiera convertido en tu pecado en la cruz.  La conciencia de justicia te mantiene consciente de Jesús.  Cada vez que tú lo dices, magnificas la obra de Jesús en la cruz.  Así que cree y habla la verdad: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  De esta manera, no podrás evitar ver los resultados de magnificar al Señor Jesús y Su obra terminada.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince