recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 17 de marzo de 2020

Tú Estás Completo En Cristo


Inspiración de Gracia
Y habéis sido hechos completos en Él, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.  (Colosenses 2:10)
Cuando te miras a ti mismo, ¿qué ves?  ¿Ves a alguien que es imperfecto y a quien le faltan muchas cosas o ves a alguien que es perfecto y completo en Cristo?
Hay creyentes que se ven a sí mismos como personas incompletas.  Esto se debe a que viven conscientes de lo que les hace falta y de sus imperfecciones.  Ellos dicen: “¡Hay tantas cosas en las que soy imperfecto!   ¿Cómo puedo estar completo si hay tantas cosas que me faltan?  Ellos ven sus debilidades, se condenan a sí mismos y se sienten inferiores a los demás.
La buena noticia es que Dios no ve de la misma manera en que el hombre ve.  El hombre mira la carne.  Dios mira el espíritu.  Él nos ve ya completos en Cristo.  A pesar de nuestras imperfecciones, Él nos ve como nueva creación, como participantes de Su naturaleza divina y como más que vencedores sobre nuestras necesidades.  Y Él quiere que nosotros nos veamos de la misma manera en que Él nos ve.
Lo que nosotros creemos que necesitamos o nos hace falta, igual si se trata de rasgos de carácter piadoso o de salud física, ya lo tenemos en Cristo.
Amigo, tú no vas a estar completo en Cristo algún día —¡tú ya estás completo en Cristo!  Y lo que te queda por hacer es caminar diariamente en esa plenitud, creyendo que es verdad y confesando que lo que necesitas en este momento, Jesús lo es para ti.  Él es tu perdón completo, tu justificación completa, tu favor completo y tu protección completa.
Así que, no te enfoques en lo que ves que hace falta en tu vida.  En cambio, enfócate en cómo en Cristo, en este mismo momento, tú estás completo en todo.  ¡Y en lugar de debilidades, carencias y defectos, tú verás Su fuerza, Su plenitud, Su solidez y perfección manifestándose en ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 16 de marzo de 2020

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!


Inspiración de Gracia
Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.  (Lucas 10:19)
Hace años, mientras viajaba en un vuelo doméstico dentro de los Estados Unidos, yo estaba sentado junto a una mujer cuyo cuerpo entero estaba tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su miedo a volar.  Le dije: “No te preocupes.  Yo estoy a bordo.  No va a pasarle nada al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije sabiendo que el Señor estaba a bordo del avión conmigo y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “nada nos hará daño.”
Una vez, cuando Jesús estaba en una barca con Sus discípulos, Él les dijo: ”Pasemos al otro lado.” (Marcos 4:35)  Creyendo que cruzarían hacia el otro lado, Él se durmió en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo lo despertaron los gritos de Sus discípulos aterrorizados.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de pasar al otro lado.  Ellos también habían olvidado que con Jesús en la barca con ellos, no había ninguna posibilidad de que naufragaran.  Nada podría lastimarlos, de ninguna manera porque Jesús estaba con ellos.
Incluso ser echado en un horno de fuego no pudo lastimar a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios los liberaría.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.” (Daniel 3:17)  Y en medio de su ardiente prueba, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, sino que Él también los libró de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Miras! Veo a cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.” (Daniel 3:25)
¡Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, debido a que Jesús está contigo, nada te hará daño, de ninguna manera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 15 de marzo de 2020

La Sobreabundante Gracia De Dios Para Ti


Inspiración de Gracia
Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra.  (2 Corintios 9:8)
Si tú estuvieras en la misma sinagoga que el hombre de la mano seca (ver Lucas 6:6–11), ¿cómo lo verías y qué crees que le habrías dicho?
Jesús estaba predicando en esa sinagoga cuando vio al hombre con la mano seca.  Pero Él también vio gracia sobreabundante alrededor de esa mano para su sanidad y perfección.  Él ve de manera diferente a nosotros.  Él ve lo invisible.  Él ve que el reino de Dios está aquí, siempre presente en toda situación, con provisión sobreabundante.  Nosotros solo vemos lo visible, lo que es tangible, temporal y que nos parece tan real.
Pero Jesús vio gracia sobreabundante en esa mano seca, para sanarla, porque tú no le dices a un hombre con una mano seca: “Extiende tu mano”, a menos que estés viendo la provisión, la sobreabundancia para el perfeccionamiento de esa mano.  Jesús llamó a existencia la gracia sobreabundante para que esta envolviera la mano seca de ese hombre y la mano se sanó.
Es posible que una persona enferma tenga gracia sobreabundante sobre ella y sin embargo, que esa gracia sobreabundante no sane su cuerpo.  Esto es porque esa persona sigue atenta lo que le hace falta o el problema que está viendo.  Está más preocupada por lo que es visible y temporal.
En lugar de llamar a existencia, reconocer y confesar la sobreabundancia de la gracia de Dios, confiesa su circunstancia negativa todo el tiempo.  Entonces, aunque la gracia sobreabundante esté allí, está allí en vano.  ¿No es esto triste?
Jesús llamó a existencia la vida y la vida saltó, haciéndose visible.  Nosotros debemos llamar a existencia lo que queremos ver.  Di: “Padre, te agradezco porque en este momento, aunque mi salud está bajo ataque, hay una gracia sobreabundante disponible para mi sanidad y salud.  Yo la llamo a existencia y la recibo ahora en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Amigo, no seas consciente de lo que ves que hace falta o lo que perdiste.  ¡Sé consciente de la gracia sobreabundante de Dios para ti y aprovéchala!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince