recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 22 de marzo de 2020

‘Yo Seré Tu Dios’


Inspiración de Gracia
… y Yo seré su Dios, y ellos serán Mi pueblo.  (Hebreos 8:10)
Cuando Dios dice: “Yo seré tu Dios”, es una declaración de que Él hará milagros en tu vida.  Así que, si es un milagro lo que tú necesitas, ¡es un milagro lo que vas a recibir!
Si hay un mar enorme bloqueando el camino hacia tu bendición y Dios dice: “Yo seré tu Dios”, significa que Él abrirá el mar por ti para que puedas recibir tu bendición.
Si eres pobre y Dios dice: “Yo seré tu Dios”, significa que tendrás buena provisión.  Dado que Dios alimentó a casi tres millones de israelitas en el desierto todos los días durante 40 años, tú puedes estar seguro de que Dios también proveerá para ti.
Si estás enfermo y Dios dice: ”Yo seré tu Dios”, significa que Él será “el Señor tu sanador” (Éxodo 15:26), y tú estarás sano.
Si has incurrido en una deuda enorme y Dios dice: ”Yo seré tu Dios”, significa que Él provocará una cancelación sobrenatural de tu deuda.
Pero Dios no solo dijo: “Yo seré su Dios”, sino que también dijo: “Ellos serán Mi pueblo.”
Ser el pueblo de Dios significa ser los protegidos.  No todos en la tierra son el pueblo de Dios —solo nosotros que hemos sido redimidos por la sangre de Cristo.  En tiempos de incertidumbre, Dios te dice: “Tú serás Mi pueblo”.  Esto significa que tú estás protegido de toda peste, de toda plaga, de todo ataque y destrucción.
Incluso cuando escuchas a la gente decir que una crisis económica se acerca, Dios te dice: “Tú serás Mi pueblo”.  Esto significa que tú no tienes que preocuparte ni estar ansioso.  La crisis no te afectará.  Independientemente de la situación en el mundo, tú estás protegido y vas a caminar en la bendición de Dios.
El poder de Dios entra en cada dificultad que tú enfrentas cuando Él te dice: “Yo seré tu Dios y tú serás Mi pueblo”.  Tú vas a experimentar la vida sobrenatural.  ¡Tu parte es creer lo que Él declara y comportarte acorde con ello!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

No hay comentarios:

Publicar un comentario