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miércoles, 18 de marzo de 2020

Bendito Donde Quiera Que Estés


Inspiración de Gracia
Bendito serás en la ciudad, y bendito serás en el campo.  (Deuteronomio 28:3)
Es posible que hayas oído hablar de personas que piensan que para tener mejor “suerte”, tienen que mudarse a una nueva casa, trabajar para una determinada empresa o incluso migrar a otro país.
La verdad es que no es el lugar lo que te da las bendiciones, es si la bendición de Dios está en ti.  Y en tu caso, hijo de Dios, tú ya eres bendecido con toda bendición espiritual en Cristo Jesús. (Ver Efesios 1:3)  Él ha pagado tus bendiciones con Su sangre.  ¡Así que la bendición no está en la tierra sino en el hombre!
Fue en la ciudad de Jerusalén donde Jesús fue azotado, maldecido y escupido.  Y fue fuera de la ciudad en el monte Calvario, donde Él fue traspasado y crucificado.  ¡Es por eso que tú eres bendecido tanto en la ciudad como fuera, en el campo!  De hecho, tú eres bendecido independientemente de tu ubicación.
Quizás trabajas en una empresa no cristiana y a tu jefe no le caes bien.  De hecho, él a veces te maltrata.  Pero Dios aún puede bendecirte a pesar de tu jefe.  Tú recibes bendición porque crees en Dios para ello.  No tiene nada que ver con tu jefe o la empresa.
¿Por qué entonces no te parece estar viendo las bendiciones?
Amigo, si tú no ves las bendiciones, verifica lo que has estado creyendo y diciendo.  Algunas personas se quejan y culpan de su falta de bendiciones a todos y todo a su alrededor —a sus padres, raza, género, medio ambiente y gobierno.  Amado, quiero que creas y confieses que eres bendecido por la obra terminada de Jesús en la cruz, no porque eres de cierta raza o trabajas en cierto lugar.
No importa en dónde trabajas o vives, de qué color es tu piel o lo qué haces para ganarse la vida.  Si Dios te bendice, ¡tú eres bendecido!  Y todo es debido a Jesús.  Así que dite a ti mismo: “¡Yo soy bendecido donde quiera que esté —bendecido en la ciudad y bendecido en el campo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

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