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lunes, 13 de enero de 2020

La Palabra De Dios Está Para Bendecirte

Inspiración de Gracia
Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.  (Isaías 55:11)
En la iglesia primitiva, cada vez que se predicaba la Palabra de Dios, había milagros de salvación, sanidades, y otras señales y maravillas.  Los poseídos por demonios fueron liberados.  El paralítico se levantó de un salto y caminó.  La gente recibió a sus seres queridos que volvieron de la muerte.
Recuerdo haber dicho en uno de los servicios de nuestra iglesia que había una unción para las parejas, a quienes se les dijo que no podían concebir en lo natural, para que recibieran a los niños por los que habían estado creyendo a Dios.  Al liberar la palabra, muchas parejas recibieron su milagro en ese servicio.
Una de las damas que recibió la palabra estaba sirviendo ese día como anfitriona.  Ella y su esposo habían estado creyendo en Dios por un hijo desde hacía unos años.  Unos meses después de ese servicio, ella se dio cuenta de que estaba embarazada —¡de gemelos!  La unción de Dios es siempre mayor que nuestra petición.
Yo creo con todo mi corazón que realmente estamos llegando al lugar donde, a medida que la Palabra de Dios avanza, está causando el mismo efecto que las promesas de la Palabra.  Así que, si la Palabra sobre sanidades fluye, debes saber que la sanidad ya ha hecho explosión en tu cuerpo.  Tu milagro ya ha sucedido.
Muy a menudo, mientras lees la Palabra por tu cuenta o escuchas la predicación ungida de la Palabra, vas a sentir la paz y alegría de Dios, y sentirás fe brotando en tu corazón.  A medida que la Palabra fluye y tú descubres que estás fortalecido para recibir tu milagro, ese es el momento para decir: “Señor, yo recibo mi sanidad ahora”.  Es el momento para decir: “Yo recibo Tu restauración para mi matrimonio”.  Es el momento para decir: “Recibo tu rompimiento o avance para mis finanzas”.
No tienes que esperar hasta que un líder de la iglesia o un amigo ore por ti.  Cada vez que tu fe se fortalezca al escuchar la Palabra, libérala por tu boca para recibir tu milagro, ¡porque la Palabra de Dios está para bendecirte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 10 de marzo de 2018

La Palabra De Dios Está Ahí Para Bendecirte


Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.
Isaías 55:11
En la iglesia primitiva, siempre que la Palabra de Dios era predicada, había milagros de salvación, sanidad, y otras señales y maravillas.  Los endemoniados eran liberados.  Los paralíticos saltaban y caminaban.  Las personas recibían a sus seres queridos de regreso de la muerte. 
Yo recuerdo decir en uno de los servicios de nuestra iglesia que había una unción para parejas a quienes se les había dicho que no podían concebir de forma natural, para recibir a los hijos por los que habían estado creyéndole a Dios.  Mientras la palabra fluía, muchas parejas recibieron su milagro en ese servicio.
Una de las señoras que lo recibió, estaba sirviendo ese día como anfitriona.  Ella y su esposo habían estado creyéndole a Dios por un hijo, desde hacía algunos años.  Algunos meses después de ese servicio, ella se dio cuenta de que estaba embarazada —¡con gemelos!  La unción de Dios es siempre mayor que lo que pedimos.
Yo creo con todo mi corazón que realmente estamos llegando al lugar en el que mientras la Palabra de Dios fluye, va produciendo el verdadero efecto que la Palabra promete.  Así que, si la Palabra de sanidades fluye, debes saber que la sanidad ya está haciendo explosión en tu cuerpo.  Tu milagro ya ha sucedido.
Muy a menudo, mientras estás leyendo la Palabra por ti mismo, o estás escuchando a un predicador ungido de la Palabra, vas a sentir la paz y el gozo de Dios, y sentirás fe brotando en tu corazón.  Mientras la Palabra fluye y tú notas que has sido fortalecido para recibir tu milagro, ese es el momento de decir: “Señor, yo recibo mi sanidad justo ahora.”  Ese es el momento de decir: “Yo recibo Tu restauración para mi matrimonio.”  Ese es el momento de decir: “Yo recibo Tu rompimiento para mis finanzas.”
Tú no tienes que esperar hasta que un líder de la iglesia, o un amigo ore por ti.  Cada vez que tu fe es fortalecida mientras escuchas la Palabra, libérala mediante tu boca para recibir tu milagro, ¡porque la Palabra de Dios está ahí para bendecirte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

lunes, 8 de febrero de 2016

La Palabra De Dios Está Ahí Para Bendecirte

Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.
Isaías 55:11

En la iglesia primitiva, siempre que la Palabra de Dios era predicada, había milagros de salvación, sanidad, y otras señales y maravillas.  Los endemoniados eran liberados.  Los paralíticos saltaban y caminaban.  Las personas recibían a sus seres queridos de regreso de la muerte. 
Yo recuerdo decir en uno de los servicios de nuestra iglesia que había una unción para parejas a quienes se les había dicho que no podían concebir de forma natural, para recibir a los hijos por los que habían estado creyéndole a Dios.  Mientras la palabra fluía, muchas parejas recibieron su milagro en ese servicio.
Una de las señoras que lo recibió, estaba sirviendo ese día como anfitriona.  Ella y su esposo habían estado creyéndole a Dios por un hijo, desde hacía algunos años.  Algunos meses después de ese servicio, ella se dio cuenta de que estaba embarazada —¡con gemelos!  La unción de Dios es siempre mayor que lo que pedimos.
Yo creo con todo mi corazón que realmente estamos llegando al lugar en el que mientras la Palabra de Dios fluye, va produciendo el verdadero efecto que la Palabra promete.  Así que si la Palabra de sanidades fluye, debes saber que la sanidad ya está haciendo explosión en tu cuerpo.  Tu milagro ya ha sucedido.
Muy a menudo, mientras estás leyendo la Palabra por ti mismo, o estás escuchando a un predicador ungido de la Palabra, vas a sentir la paz y el gozo de Dios, y sentirás fe brotando en tu corazón.  Mientras la Palabra fluye y tú hallas que has sido fortalecido para recibir tu milagro, ese es el momento de decir: “Señor, yo recibo mi sanidad justo ahora.”  Ese es el momento de decir: “Yo recibo Tu restauración para mi matrimonio.”  Ese es el momento de decir: “Yo recibo Tu rompimiento para mis finanzas.”
Tú no tienes que esperar hasta que un líder de la iglesia, o un amigo ore por ti.  Cada vez que tu fe es fortalecida mientras escuchas la Palabra, libérala mediante tu boca para recibir tu milagro, ¡porque la Palabra de Dios está ahí para bendecirte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

Pensamiento Del Día


Mientras la Palabra de Dios fluye, va produciendo el verdadero efecto que la Palabra promete.


martes, 13 de enero de 2015

La Palabra De Dios Está Ahí Para Bendecirte

Isaías 55:11
Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.
En la iglesia primitiva, siempre que la Palabra de Dios era predicada, había milagros de salvación, sanidades, y otras señales y maravillas.  Los endemoniados eran hechos libres.  Los paralíticos saltaban y caminaban.  Las personas recibían a sus seres queridos de vuelta de la muerte. 
Yo recuerdo decir en uno de los servicios de nuestra iglesia que había una unción para parejas a quienes se les había dicho que no podían concebir de forma natural, para recibir a los hijos por los que habían estado creyéndole a Dios.  Mientras la palabra fluía, muchas parejas recibieron su milagro en ese servicio.
Una de las señoras que lo recibió, estaba sirviendo ese día como anfitriona.  Ella y su esposo habían estado creyéndole a Dios por un hijo, desde hacía algunos años.  Algunos meses después de ese servicio, ella se dio cuenta de que estaba embarazada —¡con gemelos!  La unción de Dios es siempre mayor que lo que pedimos.
Yo creo con todo mi corazón que realmente estamos llegando al lugar en el que mientras la Palabra de Dios fluye, va produciendo el verdadero efecto que la Palabra promete.  Así que si la Palabra de sanidades fluye, debes saber que la sanidad ya está haciendo explosión en tu cuerpo.  Tu milagro ya ha sucedido.
Muy a menudo, mientras estás leyendo la Palabra por ti mismo, o estás escuchando a un predicador de la Palabra ungido, vas a sentir la paz y el gozo de Dios, y sentirás fe brotando en tu corazón.  Mientras la Palabra fluye y tú hallas que has sido fortalecido para recibir tu milagro, ese es el momento de decir: “Señor, yo recibo mi sanidad justo ahora.”  Ese es el momento de decir: “Yo recibo Tu restauración para mi matrimonio.”  Ese es el momento de decir: “Yo recibo Tu rompimiento para mis finanzas.”
Tú no tienes que esperar hasta que un líder de la iglesia, o un amigo ore por ti.  Cada vez que tu fe es fortalecida mientras escuchas la Palabra, libérala mediante tu boca para recibir tu milagro, ¡porque la Palabra de Dios está ahí para bendecirte!

Pensamiento Del Día


Mientras la Palabra de Dios fluye, va produciendo el verdadero efecto que la Palabra promete.


domingo, 26 de octubre de 2014

Tu Diezmo Testifica Que Jesús Vive

Medita En 

Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive… no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.  
Hebreos 7:8, 16


Cuando tienes la revelación de que el Señor es la fuente de todas las bendiciones que recibes, y diezmas con un corazón agradecido por Su provisión para tu vida, Hebreos 7:8 nos dice que no estás diezmando a hombres mortales, sino a Cristo que vive!   Estás diezmando a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, cuyo sacerdocio es según el orden de Melquisedec –“según el poder de una vida indestructible" (Hebreos 7:14-17).  Por eso, cuando traes tus diezmos, tú  estás declarando que Jesús está en verdad vivo en tu vida!

¿Sabes lo que significa tener a Jesús vivo en tu vida?  ¡Significa que Él vendrá sobre tu circunstancia negativa y le dará la vuelta para tu bien!  Significa que habrá acciones, señales y maravillas porque Él está vivo en tu vida.  La gente te verá y dirá: “¿Cómo es que logra mantenerse tan bendecido a pesar de la situación económica?”

Amado, Él marcará diferencia entre tú y las personas del mundo, y proveerá abundantemente para todas tsus necesidades!

Bendiciones,
Joseph Prince