recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 20 de abril de 2018

Vida Sobre El Sol


… Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Juan 10:10
Cuando no estás disfrutando de la vida en abundancia, sientes como si la vida te costara mucho trabajo.  En tu corazón, la vida es vacía y no tiene sentido.  Te sientes como alguien con “aflicción de espíritu”. (Eclesiastés 2:11)
Pareciera como si nada de lo que haces te agrega algo.  La Biblia llama a este tipo de vida “bajo el sol”. (Eclesiastés 2:11)  Alguien que vive la vida bajo el sol, puede conocer o no a Dios, pero Dios, sea que esté olvidado o no, es el centro de las cosas en su vida.  Sus pensamientos son terrenales y hace cosas para gratificar su carne.  Al final, esta persona encuentra que la vida es deprimente e insatisfactoria.  La vida bajo el sol está llena de desesperación.
Pero esto no es así con alguien que vive la vida sobre el sol, con Dios.  Porque la vida con Él está llena de gozo y delicias a Su diestra. (Salmo 16:11)  La vida está completa abundantemente y es buena, tal como Jesús lo prometió “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”
Cuando vives la vida sobre el sol, tus pensamientos están en el cielo y tú te vuelves ocupado por Cristo.  Vives para Él porque sabes que todas las cosas fueron creadas por medio de Él y para Él. (Colosenses 1:16)  Cuando vives para Su gloria, tu vida adquiere un nuevo significado y propósito.
La Palabra de Dios dice: “Y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas las cosas permanecen”. (Colosenses 1:17)  La palabra griega para “permanecen” significa “se conservan unidas”.  En Cristo, todas las cosas se conservan unidas.  Y es por eso que cuando Cristo es la figura central en tu vida, tú vas a tener todo junto.  Tu mente va a conservarse unida.  Tus sueños y esperanzas van a conservarse unidos.  Tu familia va a conservarse unida por las cuerdas de Su amor.
Tu vida no va a estar vacía, sino llena de la bondad de Dios, porque “Cristo en ti, es la esperanza de gloria”. (Colosenses 1:27)  Es una vida maravillosa —esta vida vivida sobre el sol.  ¡Y tú tendrás una aún más maravillosa vida por venir, en el cielo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 19 de abril de 2018

El Señor Es Tu Refugio


El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:1-2
Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que se ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5-6)
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti. (Salmos 91:9-11)  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte. (Hebreos 1:14)
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: “¡Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmos 91:7)  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi.”  (Juan 17:14-23)
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 18 de abril de 2018

Todo Lo Que Sale De Ti Es Bendito


Bendito el fruto de tu vientre...
Deuteronomio 28:4
La Biblia registra que la saliva de Jesús sanó a un hombre ciego (Marcos 8:23-25), que la sombra de Pedro sanó a los enfermos (Hechos 5:15), y que los pañuelos y delantales del cuerpo de Pablo echaron fuera enfermedades y malos espíritus (Hechos 19:11-12).  Esto nos dice que lo que sale de nuestro cuerpo, puede ser tan bendecido que lleva bendiciones y milagros a otros.
De hecho, Dios dijo, “Bendito el fruto de tu vientre…”  Y no se refería solamente a tus hijos, o si no hubiera dicho simplemente: “Benditos serán tus hijos.”  No, Dios quería decir que todo lo que procede de tu cuerpo será bendito.  Todo lo que es de y desde tu cuerpo, ¡será de primera calidad!
Esto incluye tu salud.  Así que, aún si tu doctor te ha dicho que tienes una condición médica particular en tu cuerpo, solo cree que Dios llama a tu salud, el fruto de tu cuerpo, bendito.  ¡Y espera a caminar continuamente en salud divina!
Dios llama a tu capacidad mental, el fruto de tu cuerpo, bendito también.  Tú vas a impresionar a tus maestros y compañeros de clase, con tu destreza mental, o a tus jefes y colegas del trabajo, con tus ideas innovadoras y soluciones.  ¡Tus facultades mentales tendrán excelente calidad!
Si tú estás casado, vas a disfrutar un matrimonio verdaderamente bendecido, y vas a tener una vida sexual satisfactoria con tu cónyuge.  La canción secular que se lamenta así: “No puedo tener satisfacción…”   nunca va a ser real para ti porque Dios llama a tu relación marital (la parte emocional y física de la misma), el fruto de tu cuerpo, bendita.
Si tú eres padre, Dios llama a tus hijos el fruto de tu cuerpo, benditos.  Esto significa que ellos son especiales, y tienen características excepcionales.  Así que, el hijo del que tú estás haciéndote cargo no es solo un niño, tú estás sosteniendo a un campeón en tus manos.  Él va a crecer para ser un general en el reino de Dios.
Amado, debido a que Jesús pagó el precio —Su cuerpo fue golpeado, azotado y traspasado por ti, todas estas bendiciones son tuyas.  ¡Bendito sea el fruto de tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince