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domingo, 17 de abril de 2016

La Sangre De Jesús Protege

 “Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando Y0 vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiros cuando Yo hiera la tierra de Egipto.”
Éxodo 12:13

Durante 400 años, los hijos de Israel fueron esclavos en Egipto.  Para ellos la vida consistía en trabajo forzado, dolor, pérdida e incluso muerte.  Cuando Moisés, su libertador vino, lo que pronto le siguió fue una plaga tras otra para los egipcios.  Pero ninguna de las plagas hizo que el Faraón liberara a los israelitas, hasta que ellos pusieron la sangre en los dinteles de sus puertas.  ¡Lo que nueve plagas no pudieron hacer, la sangre lo hizo!  Los israelitas fueron finalmente liberados debido a la sangre.
¿Te encuentras tú bajo alguna forma de esclavitud?  ¿Están tus seres amados siendo cautivos por el destructor que está empeñado en destruirlos?  Invoca la sangre del Cordero de Dios sobre todo lo que es tuyo y de tu familia.  ¡Cuando nada más parece funcionar, Su sangre siempre funciona!
Cuando yo era un adolescente y estaba pasando un tiempo como maestro sustituto en una escuela primaria, una de las niñas de mi clase se ausentó del colegio un día.   Yo no pensé mucho sobre su ausencia, hasta que regresé a mi casa por la tarde.  Mientras oraba, fui impulsado por el Espíritu Santo a orar por su protección y a cubrirla con la preciosa sangre de Jesús.
Más tarde fue revelado que ella había sido secuestrada por un reconocido asesino en serie, que había asesinado a varios niños pequeños.  Mi alumna relató como ella había sido atada y ofrecida a los “dioses” que el asesino tenía en su piso.  Milagrosamente, él la liberó cuando los espíritus diabólicos hallaron que ella era una ofrenda inadecuada.
¿Por qué fue esta alumna liberada sin ser herida?  Yo creo que ella fue presentada a los dioses en la misma tarde en la que yo invoqué la sangre de Jesús sobre ella.  Seguramente los espíritus diabólicos no la quisieron porque el Dios Altísimo no les permitiría tenerla.  Dios la estaba protegiendo.  ¡Ella fue liberada debido a la sangre del Jesús!
Verás, cuando tú invocas la sangre de Jesús, el destructor no puede acercarse.  Cuando él ve la sangre, él debe respetar la sangre.  El no puede tocar lo que está cubierto por la sangre.  ¡La sangre de Jesús realmente protege y libera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuando tú  invocas la sangre de Jesús, el destructor no puede acercarse.


sábado, 16 de abril de 2016

Bendecido En Donde Quiera Que Estés

Bendito serás en la ciudad, y bendito serás en el campo.
Deuteronomio 28:3

Puede que hayas escuchado a personas que piensan que para tener mejor “suerte,” tienen que cambiarse a una nueva casa, trabajar para cierta compañía o incluso migrar a otro país.
La verdad es que no es el lugar el que te trae las bendiciones, sino el hecho de que la bendición de Dios está contigo.  Y en tu caso, hijo de Dios, tu ya eres bendecido con toda bendición espiritual en Cristo Jesús (Efesios 1:3).  Él ha pagado por tus bendiciones con Su sangre.  Así que, ¡la bendición no está en el lugar, sino en el hombre!
Fue en la ciudad de Jerusalén que Jesús fue azotado, maldecido y escupido.  Y fue fuera de la ciudad, en el monte Calvario, que Él fue traspasado y crucificado.  ¡Es por eso que tú eres bendecido en la ciudad y fuera de ella, en el campo!  De hecho, tú eres bendecido a pesar de tu ubicación.
Quizá trabajes en una compañía no-cristiana y no le agrades mucho a tu jefe.  De hecho, puede que ocasionalmente él te trate mal.  Pero Dios todavía puede bendecirte a pesar de tu jefe.  Tú eres bendecido porque crees en Dios por ello.  No tiene nada que ver con tu jefe o la compañía. 
¿Por qué entonces te parece no ver las bendiciones?
Mi amigo, si tú no ves las bendiciones, revisa lo que has estado creyendo y diciendo.  Algunas personas se quejan y culpan a todos y a todo a su alrededor por su carencia de bendiciones —a sus padres, su raza, su género, su medio ambiente y su gobierno.  Amado, yo quiero que tú creas y confieses que eres bendecido debido a la obra terminada de Jesús en la cruz, no porque seas de cierta raza o trabajes en cierto lugar.
No importa en dónde tú trabajes o vivas, de qué color es tu piel, o lo que haces para vivir.  ¡Si Dios te bendice, tú eres bendecido!  Y todo es debido a Jesús.  Así que, declara para ti mismo: “¡Yo soy bendecido en donde sea que esté —soy bendecido en la ciudad, y bendecido en el campo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡La bendición de Dios no está en el lugar, sino en el hombre!


viernes, 15 de abril de 2016

¡Tú Estás Completo En Cristo!

Y habéis sido hechos completos en El, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.
Colosenses 2:10

Cuando te ves a ti mismo, ¿qué ves?  ¿Ves a alguien que es imperfecto y carente en muchas áreas, o ves a alguien que es pleno y completo en Cristo?
Hay creyentes que se ven a sí mismos como personas incompletas.  Esto es porque están conscientes de sus carencias e imperfecciones.  Ellos dicen: “¡Hay muchas cosas imperfectas respecto a mí!  ¿Cómo puedo ser una persona completa si hay muchas cosas que me hacen falta?”  Ellos ven sus debilidades, se condenan a sí mismos y se sienten inferiores a los demás.
Las buenas noticias son que Dios no ve en la forma en que el hombre ve.  El hombre ve lo carnal.  Dios ve lo espiritual.  Él nos ve completos en Cristo.  A pesar de nuestras imperfecciones, Él nos ve como nuevas creaciones, partícipes de Su naturaleza divina y más que vencedores sobre nuestras faltas.  Y Él quiere que nos veamos a nosotros mismos en la forma en que Él nos ve.
Lo que pensamos que necesitamos o en lo que somos carentes, ya sean atributos de carácter piadoso o salud física, nosotros ya los tenemos en Cristo.
Mi amigo, tú no vas a ser completo en Cristo algún día —¡Tú ya eres completo en Cristo!  Y lo que te queda por hacer es caminar diariamente en esa plenitud, creyendo que es verdad y confesando que lo que tú necesitas en este momento, Jesús lo es para ti.  Él es tu perdón completo, tu justicia completa, tu favor completo y tu protección completa.
Así que, no te enfoques en las carencias que ves en tu vida.  En vez de eso enfócate en cómo en Cristo, en este momento, tú estás completo en todo.  Y en vez de debilidades, carencias y defectos, ¡tú vas a ver Su fortaleza, plenitud, solidez e integralidad manifestándose en ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

No te enfoques en las carencias que ves en tu vida.  ¡Enfócate en cómo en Cristo, en este momento, tú estás completo en todo!