recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

miércoles, 14 de marzo de 2018

Tú Ya Eres Bendecido


“Y os di una tierra en que no habíais trabajado, y ciudades que no habíais edificado, y habitáis en ellas; de viñas y olivares que no plantasteis, coméis.”
Josué 24:13
¡Dios está más deseoso de bendecirte, que lo que tú estás de ser bendecido!  De hecho, Él está tan interesado en que tú disfrutes de Su abundancia que en Su mente, el darte más de lo que tú necesitas, es un asunto ya resuelto.
Dios ha dicho: “Y os di una tierra en que no habíais trabajado, y ciudades que no habíais edificado, y habitáis en ellas; de viñas y olivares que no plantasteis, coméis.”
Él no dijo: “Yo puedo darte”, lo cual significa que podría o no suceder, sino que Él dijo: “Yo os di”, lo que significa que ya sucedió.  Es solo cuestión de tiempo antes de que la revelación de lo que tú tienes por medio de la obra de Cristo, dé a luz la abundancia con la que Él te ha bendecido ya.
Un hermano de los Estados Unidos nos escribió para compartirnos cuánto necesitaba poder comparar un carro, pero tenía solamente la mitad del dinero necesario.  Él permaneció calculando y haciendo estrategias, pero las cantidades simplemente no crecían.  Finalmente él renunció a estar intentando que eso sucediera, y solo descansó en el amor del Señor y Su poder para proveer para él.  Unas semanas más tarde, él ya podía comprar un carro que era dos años más nuevo que lo que él deseaba, ¡por exactamente la cantidad que él tenía!             
Mi amigo, espera expectante la provisión divina en tu vida porque tú ya estás ricamente bendecido en Cristo.  Jesús tomó tu lugar de pobreza en la cruz —“Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos.” (2 Corintios 8:9)  En Él, tú ya no eres pobre.
Así que, deja de mirar la escasez de tus recursos naturales.  Mira a la cruz y di: “¡Debido a la obra terminada de Jesús, yo puedo estar expectante de caminar en todas Sus bendiciones!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

martes, 13 de marzo de 2018

Se Contado Entre Los No Devorables


Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
1 Pedro 5:8
El diablo no puede solo dirigirse hacia ti y robarte tu salud, tu paz o tu familia.  Él no puede solo acercarse a tu vida para imponer enfermedad y destrucción.
Si el diablo pudiera hacer eso, entonces no tendría por qué andar por ahí “buscando a quien devorar”.  Él solo debería dirigirse directo hacia cualquiera que quisiera devorar, ¡y devorarlo!  Pero ya que la Biblia dice que él anda alrededor buscando a quién devorar, la verdad es que existen personas a quienes él no puede devorar.
Verás, el diablo anda como un león rugiente tratando de causar temor en las personas, con sus rugidos.  Pero las personas que no son devorables son aquellas que se rehúsan a ser intimidadas por sus rugidos, ya que saben que el verdadero León de Judá, Jesucristo (Apocalipsis 5:5), ha venido para anular el poder de aquel que tenía el poder de la muerte. (Hebreos 2:14)  Ellos saben que el diablo no puede hacerles nada a ellos porque el León de Judá vive en ellos, y saben que Él es mayor que el diablo que está en el mundo. (1 Juan 4:4)
Mi amigo, el León de Judá está en ti.  Él te ha dado derechos, privilegios, autoridad y poder.  Él te ha redimido con Su sangre.  Por lo tanto, todo lo relacionado a ti y tu vida, ha sido redimido por Su sangre.  Así que, si estás temeroso acerca de perder tu trabajo, cubre tu trabajo con la sangre de Cristo.  Si estás preocupado por la seguridad de tus hijos en estos días de ataques terroristas, invoca la sangre de Jesús sobre ellos.  Si has recibido un diagnóstico médico adverso, de tu doctor, declara la sangre de Jesús sobre ti mismo.
Cualquier cosa que tu hayas cubierto con la sangre de Jesús, Dios la declara: “¡Protegida! ¡Redimida!”  Y el diablo huye cuando él ve la sangre.  Y cuando él huye, toma consigo la enfermedad, el dolor, los malestares, los sufrimientos, la destrucción y la pérdida.
Una vez que el Diablo sabe que tú sabes quién eres en Cristo, y lo que tienes en Él, sus días de pasar tiempo intimidándote terminaron, ¡y tú eres contado entre los no devorables!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

lunes, 12 de marzo de 2018

Dios Te Da Un Trato Preferencial Inmerecido


… Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Romanos 1:7
Cuando viajas en avión en primera clase, los asistentes de cabina te dan tratamiento de primera clase.  Ellos te preguntan: “¿Está todo bien señor?”  Te preguntan también “¿qué revistas quiere leer?”  Te dan una frazada si tienes frio.  Te dan comida de mejor clase.  Te dan un trato preferencial, comparado con quienes viajan en clase económica.
La gracia de Dios se define como “favor inmerecido, que no hemos ganado y del cual no somos dignos”.  Y una de las definiciones de favor es “trato preferencial”.  Hoy, Dios quiere que tú sepas que tienes Su favor sobre ti.  Quiere que sepas que Él te da un trato preferencial que no mereces.  Y quiere que tú dependas de esto y tomes total ventaja de esto toda tu vida.
Dios también quiere que sepas que Su favor en tu vida puede incrementar.  Tú puedes experimentar más de Su favor día a día.  ¿Cómo?  La Biblia nos dice en 2 Pedro 1:2 que la gracia de Dios (Su favor), se multiplica en nosotros “en el conocimiento de Dios y de nuestro Señor Jesucristo”.  Así que, mientras más contemples a Jesús y Su amor por ti, y más creas y confieses que el favor de Dios está sobre ti, más verás Su favor trabajando para ti.
Si eres doctor, vas a notar que los pacientes te favorecen y vas a tener más pacientes de los que puedas atender.  Si eres empresario, vas a encontrar personas que quieren hacer negocios contigo porque tú les agradas y se sienten bien contigo.  Luego, vas a tener más negocios de los que puedas manejar y ¡vas a necesitar un plan de expansión!
Cuando el favor de Dios brilla en tu iglesia, resulta que tus instalaciones son demasiado pequeñas para las personas que semana a semana hacen cola para asistir a los servicios.  Así que, cuando las personas se asombren y pregunten “¿Qué está pasando aquí?”  Tú puedes decirles: “¡Es el favor de Dios que se multiplica sobre nosotros!”  ¡Y éste es totalmente inmerecido, no ganado y del cual no somos dignos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince