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martes, 13 de marzo de 2018

Se Contado Entre Los No Devorables


Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.
1 Pedro 5:8
El diablo no puede solo dirigirse hacia ti y robarte tu salud, tu paz o tu familia.  Él no puede solo acercarse a tu vida para imponer enfermedad y destrucción.
Si el diablo pudiera hacer eso, entonces no tendría por qué andar por ahí “buscando a quien devorar”.  Él solo debería dirigirse directo hacia cualquiera que quisiera devorar, ¡y devorarlo!  Pero ya que la Biblia dice que él anda alrededor buscando a quién devorar, la verdad es que existen personas a quienes él no puede devorar.
Verás, el diablo anda como un león rugiente tratando de causar temor en las personas, con sus rugidos.  Pero las personas que no son devorables son aquellas que se rehúsan a ser intimidadas por sus rugidos, ya que saben que el verdadero León de Judá, Jesucristo (Apocalipsis 5:5), ha venido para anular el poder de aquel que tenía el poder de la muerte. (Hebreos 2:14)  Ellos saben que el diablo no puede hacerles nada a ellos porque el León de Judá vive en ellos, y saben que Él es mayor que el diablo que está en el mundo. (1 Juan 4:4)
Mi amigo, el León de Judá está en ti.  Él te ha dado derechos, privilegios, autoridad y poder.  Él te ha redimido con Su sangre.  Por lo tanto, todo lo relacionado a ti y tu vida, ha sido redimido por Su sangre.  Así que, si estás temeroso acerca de perder tu trabajo, cubre tu trabajo con la sangre de Cristo.  Si estás preocupado por la seguridad de tus hijos en estos días de ataques terroristas, invoca la sangre de Jesús sobre ellos.  Si has recibido un diagnóstico médico adverso, de tu doctor, declara la sangre de Jesús sobre ti mismo.
Cualquier cosa que tu hayas cubierto con la sangre de Jesús, Dios la declara: “¡Protegida! ¡Redimida!”  Y el diablo huye cuando él ve la sangre.  Y cuando él huye, toma consigo la enfermedad, el dolor, los malestares, los sufrimientos, la destrucción y la pérdida.
Una vez que el Diablo sabe que tú sabes quién eres en Cristo, y lo que tienes en Él, sus días de pasar tiempo intimidándote terminaron, ¡y tú eres contado entre los no devorables!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

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