recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

martes, 17 de marzo de 2015

¡Tú Estás Completo En Cristo!

Colosenses 2:10
Y habéis sido hechos completos en Él, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.
Cuando te ves a ti mismo, ¿qué ves?  ¿Ves a alguien que es imperfecto y carente en muchas áreas, o ves a alguien que es pleno y completo en Cristo?
Hay creyentes que se ven a sí mismos como personas incompletas.  Esto es porque están conscientes de sus carencias e imperfecciones.  Ellos dicen: “¡Hay muchas cosas imperfectas respecto a mí!  ¿Cómo puedo ser una persona completa si hay muchas cosas que me hacen falta?”  Ellos ven sus debilidades, se condenan a sí mismos y se sienten inferiores a los demás.
Las buenas noticias son que Dios no ve en la forma en que el hombre ve.  El hombre ve lo carnal.  Dios ve lo espiritual.  Él nos ve completos en Cristo.  A pesar de nuestras imperfecciones, Él nos ve como nuevas creaciones, partícipes de Su naturaleza divina y más que vencedores sobre nuestras faltas.  Y Él quiere que nos veamos a nosotros mismos en la forma en que Él nos ve.
Lo que pensamos que necesitamos o en lo que somos carentes, ya sean atributos de carácter piadoso o salud física, nosotros ya los tenemos en Cristo.
Mi amigo, tú no vas a ser completo en Cristo algún día —¡Tú ya eres completo en Cristo!  Y lo que te queda por hacer es caminar diariamente en esa plenitud, creyendo que es verdad y confesando que lo que tú necesitas en este momento, Jesús lo es para ti.  Él es tu perdón completo, tu justicia completa, tu favor completo y tu protección completa.
Así que, no te enfoques en las carencias que ves en tu vida.  En vez de eso enfócate en cómo en Cristo, en este momento, tú estás completo en todo.  Y en vez de debilidades, carencias y defectos, ¡tú vas a ver Su fortaleza, plenitud, solidez e integralidad manifestándose en ti!
Pensamiento Del Día

No te enfoques en las carencias que ves en tu vida.  ¡Enfócate en cómo en Cristo, en este momento, tú estás completo en todo!


lunes, 16 de marzo de 2015

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!

Lucas 10:19
Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.
Hace algunos años, mientras viajaba en un vuelo interno dentro de los Estados Unidos, estaba sentado al lado de una mujer cuyo cuerpo estaba completamente tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su temor a volar.  Yo le dije: “No se preocupe.  Yo estoy a bordo.  Nada va a pasarle al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije consciente de que el Señor estaba a bordo del avión conmigo, y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “Nada nos hará daño”.
Una vez, cuando Jesús estaba en el barco con Sus discípulos, les dijo: “Pasemos al otro lado” (Marcos 4:35).  Creyendo que pasarían al otro lado, Él se quedó dormido en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo los gritos de Sus aterrados discípulos lo lograron.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de que ellos pasarían al otro lado.  También habían olvidado que con Jesús en el barco con ellos, no había posibilidad de que se hundieran.  Nada podía hacerles daño, de ninguna manera, porque Jesús estaba con ellos.
Aún el ser echados en un horno de fuego ardiente, no pudo hacerle daño a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios iba a librarlos.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “… Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará” (Daniel 3:17).  Y en medio de la prueba ardiente, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, Él también los libro de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Mirad! Veo cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses”  (Daniel 3:25).
Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, ¡nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!
Pensamiento Del Día

¡Nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!


domingo, 15 de marzo de 2015

La Gracia Sobreabundante De Dios Para Ti

2ª Corintios 9:8
Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra.
Si tú estuvieras en la misma sinagoga que el hombre con la mano seca (Lucas 6:6-11), ¿cómo lo verías, y qué piensas que le dirías?
Jesús estaba predicando en esa sinagoga cuando Él vio al hombre con la mano seca.  Pero  Él también vio gracia sobreabundante alrededor de esa mano, para sanidad y plenitud.  Él ve diferente a nosotros.  Él ve lo invisible.  Él ve que el reino de Dios está aquí, presente siempre en cada situación con provisión sobreabundante.  Nosotros solo vemos lo visible, lo que es tangible, temporal y parece muy real para nosotros.
Pero Jesús vio sobreabundante gracia en esa mano seca para su sanidad, porque tú no le dices a un hombre con la mano seca: “Extiende tu mano,” a menos que veas la provisión, la sobreabundancia para la plenitud de esa mano.  Jesús llamó a existencia que la sobreabundante gracia envolviera la mano seca de ese hombre, y esa mano fue completamente restaurada.
Es posible que alguien que está enfermo tenga sobreabundante gracia en él, pero aún así esa gracia sobreabundante no sana su cuerpo.  Eso es porque él se mantiene reconociendo lo que hace falta, o el problema que ve.  Él está más preocupado con lo que es visible y temporal.
En vez de llamar a existencia, reconocer y confesar la sobreabundancia de la gracia de Dios, él confiesa su situación negativa todo el tiempo.  Así que, aunque la sobreabundante gracia está ahí, se encuentra ahí en vano.  ¿No es triste?
Jesús llamó a existencia la vida, y la vida surgió a la visibilidad.  Nosotros debemos llamar a existencia lo que queremos ver.  Di: “Padre, te doy gracias porque en este mismo momento, aunque mi salud está bajo ataque, hay gracia sobreabundante disponible para mi sanidad y salud total.  Yo la llamo a existencia y la recibo ahora en el nombre de Jesús.  ¡Amén!”
Mi amigo, no estés consciente de lo que ves que te hace falta o has perdido.  ¡Se consciente de la sobreabundate gracia de Dios para ti y sírvete de ella!
Pensamiento Del Día

Mira el reino de Dios presente siempre, en toda situación, con provisión sobreabundante para ti.