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martes, 3 de agosto de 2021

La Gracia Y La Verdad Son Una

 Inspiración De Gracia


Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia [favor inmerecido] y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.  Juan 1:17, RVR60

¿Sabías que Dios ve la gracia (favor inmerecido) y la verdad como una y la misma cosa?  Nota en Juan 1:17 que la verdad está del mismo lado que el favor inmerecido de Dios, y tanto la gracia (favor inmerecido) como la verdad vinieron por medio de Jesucristo.  Cuando hice un estudio de este versículo en el griego original, encontré que en realidad se está refiriendo a “la gracia y la verdad” como una unidad singular, ya que estas van seguidas del verbo singular “vino”.  En otras palabras, a los ojos de Dios, la gracia y la verdad son sinónimos —el favor inmerecido es la verdad y la verdad es el favor inmerecido.

A veces, las personas me dicen cosas como: “Bien, es bueno que tú prediques la gracia, pero también tenemos que hablarle a las personas acerca de la verdad”.  Esto hace que parezca que la gracia y la verdad son dos cosas diferentes cuando, de hecho, estas son una y la misma.  No se puede separar la verdad de la gracia y la gracia de la verdad, ya que ambas están encarnadas en la persona de Jesucristo.  De hecho, sólo unos cuantos versículos antes que este, Juan 1:14, refiriéndose a la persona de Jesús, dice: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia [favor inmerecido] y de verdad.  La gracia y la verdad vinieron juntas a través de la persona y el ministerio de Jesús.  La gracia no es una doctrina ni una enseñanza.  La gracia es una Persona.

Esto contrasta con el antiguo pacto de la ley que fue dada por medio de Moisés en el monte Sinaí.  Podemos ver que Dios es muy preciso al tratar con los dos pactos y no los mezcla.  La gracia es gracia y la ley es ley.  La gracia vino por medio de Jesús mientras que la ley fue dada por medio de Moisés.  Jesús no vino a darnos más leyes.  ¡Él vino a darnos Su favor inmerecido, que es Su verdad!  Sería de un inmenso beneficio para ti tener en mente cada vez que leas la palabra “gracia” en la Biblia, traducirla mentalmente como “favor inmerecido”, porque eso es lo que es.

Amigo, “la gracia vino”.  Una cosa es dar y otra cosa es que algo venga.  Verás, yo puedo enviarte un DVD de mi prédica en lugar de ir (venir) a ti.  Pero si yo voy a ti, lo hago algo personal.  La ley fue dada por Moisés, pero la gracia vino por Jesucristo.  Todo sistema de moralidad trata sobre el hombre intentando alcanzar a Dios con su disciplina y sus buenas obras, pero en el cristianismo, ¡Dios bajó a donde nosotros estábamos para levantarnos hasta donde Él está!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

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