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lunes, 20 de julio de 2015

Nada Puede Hacerle Frente Al Amor De Dios

Romanos 8:35
¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
El Pastor Mark, pastor de nuestras congregaciones de Hokkien y Mandarín, solía sufrir ciertos problemas de salud antes de convertirse en cristiano.  Su doctor le dijo que él tenía que estar bajo medicación durante toda su vida.  Él también tenía una enorme deuda financiera.  Pero cuando él agarró la enseñanza de que él es amado por Dios, lo creyó totalmente.  Él también creyó que nada puede ser mayor al amor de Dios por él.
Hoy, el Pastor Mark vive sin medicación y ha sido completamente liberado de su deuda.  Dios hizo que venciera sobre su enfermedad y deuda, porque él no podía ser derrotado, ya que sabía que él es amado por Dios.
La tribulación, angustia o persecución, no pueden detener que el amor de tu Padre celestial, trabaje a tu favor.  Su amor por ti es más grande y fuerte que tus problemas financieros, maritales y de salud.  Y cuando el corazón de Dios, de amor, se mueve por Su amado, Él abre las puertas que nadie puede cerrar y hace un camino en donde parece que no hay. 
Incluso durante los tiempos de escasez, tú nunca vas a ver al justo desamparado.  El Rey David dijo: “Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia[a] mendigando pan” (Salmo 37:25).  ¿Podrían el hambre o la recesión, detener al amor de Dios de proveer para Su amado?  ¡No!  Así que no pienses para ti mismo: “Yo debo proveer para mi familia.  Si no lo hago, ¿quién va a hacerse cargo de ellos?  ¿Cómo van a sobrevivir?”  Dios quiere que tú sepas que Su amor va a proveer abundantemente de manera continua, para ti y tu familia.
¿Qué sobre las pestilencias mortales, como la gripe aviar, la enfermedad de las vacas locas, los desastres naturales, como los tsunamis y terremotos, o los atentados terroristas?  Mi amigo, estas cosas no pueden devorarte porque Su amor te protege.  Tú vas a disfrutar de Su protección cuando sepas que eres Su amado.
Debido al amor de Dios es más grande que todo el mal puesto junto, nosotros somos más que vencedores por medio de Cristo, que nos amó (Romanos 8:37).  ¡Nosotros siempre ganamos en la batalla de la vida, no debido a nuestro amor por Él, sino debido a Su amor por nosotros!
Pensamiento Del Día

¡Nosotros siempre ganamos en la batalla de la vida, no debido a nuestro amor por Él, sino debido a Su amor por nosotros!


domingo, 19 de julio de 2015

Dios Es Dador, No Tomador

Romanos 8:32
El que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con El todas las cosas?
Algunos cristianos erróneamente creen que Dios da y también quita.  En los funerales, algunas veces escuchamos al ministro decir: “El Señor dio, y el Señor quitó.  Bendito sea el nombre del Señor.”
Recuerdo una ocasión en la que visitaba a un bebé que estaba sufriendo de cáncer.  Escuché a uno de los miembros de su familia comentar: “Tú no puedes estar seguro de cuál es la voluntad de Dios.  Él puede sanar o puede no hacerlo.”  Lo que esa persona quiso decir fue que aunque el Señor le dio a los padres a este bebé, Él puede después quitárselos.
Job tuvo esta misma actitud cuando recibió las noticias de que había perdido sus propiedades y a sus hijos.  Pensando que Dios era la fuente de sus problemas, y sin saber que realmente era Satanás que había venido en contra suya, él dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá.  El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor” (Job 1:21).  Tal declaración parece honrar a Dios, pero en realidad, lo que hace es revelar una imagen equivocada de nuestro Padre celestial.
Como hijos de Dios, nosotros sabemos que la voluntad del Padre está a nuestro favor.  ¡Él es dador, no tomador!  Jesús dijo: “No temas, rebaño pequeño, porque vuestro Padre ha decidido daros el reino” (Lucas 12:32).  Es el diablo quien es el ladrón.  Él vino para robar, matar y destruir.  Pero Jesús vino para darnos vida y vida en abundancia (Juan 10:10).
Jesús satisfizo toda necesidad y sanó toda enfermedad traída delante de Él, y en la cruz, Él entregó Su propia vida.  Ni una sola vez tomó algo de las personas que vinieron a Él.  Y la Biblia dice que cualquiera que ha visto a Jesús, ha visto al Padre (Juan 14:9).
Amado, tu Padre celestial quiere que sepas hoy que Él es quien te da todas las cosas buenas.  Y si Él nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, “¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?”
Pensamiento Del Día

Si nuestro Padre celestial nos ha dado ya lo mejor del cielo —a Jesús, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?


sábado, 18 de julio de 2015

¿Quién Dices Tú Que Es Jesús?

Marcos 8:29
El les preguntó de nuevo: Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo? Respondiendo Pedro, le dijo: “Tú eres el Cristo.”
¿Sabías que cómo tú ves a Jesús, determina lo que recibes de Él?  Si tú ves a Jesús como tu sanador, vas a recibir sanidad.  Si ves a Jesús como tu refugio y fortaleza, vas a recibir protección.
La gente de Nazaret, el lugar de nacimiento de Jesús, veía a Jesús en lo natural.  Ellos decían de Él: “¿No es éste el hijo del carpintero?  ¿No se llama Su madre María, y Sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas?  ¿No están todas sus hermanas con nosotros?” (Mateo 13:55-56).  Ellos vieron a Jesús en lo natural.  No lo vieron como Dios encarnado.  Y como resultado, Él no pudo hacer muchos milagros allí (Mateo 13:58).
Hoy, muchas personas, incluyendo a algunos filósofos, ven a Jesús de Nazaret como una buena persona que llevó una vida ejemplar.  Ellos sienten que si todos nosotros pudiéramos vivir nuestras vidas como Él, el mundo sería un mejor lugar.
Ellos no ven a Jesús como el pan de Dios que bajó del cielo para darle vida al mundo (Juan 6:33).  No lo ven como Aquel que vino a darles agua de vida, para que ellos no tuvieran sed jamás (Juan 4:14).  No lo ven como el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).  Ellos no reciben de Él lo que necesitan, porque no lo valoran correctamente.
Jesús no solo vino para dejar un buen ejemplo que los hombres puedan seguir.  Él vino para ser nuestro redentor (Gálatas 3:13).  Él vino para ser nuestra justicia (1ª Corintios 1:30).  Él vino para ser nuestro pastor, de tal manera que no tengamos falta de nada (Salmos 23:1).
Jesús le preguntó a Sus discípulos una vez: “Pero vosotros, ¿quién decís que Soy Yo?”  Como tú respondas esta pregunta, depende de cómo tú ves a Jesús.  Y cómo ves a Jesús, va a determinar cómo y qué recibes de Él.  ¡Así que, míralo a Él como tu Dios, como todo lo que Él dice Ser en Su Palabra, y Él hará obras poderosas en tu vida!
Pensamiento Del Día

Cómo ves a Jesús, determina cómo y qué recibes de Él.