recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

miércoles, 6 de febrero de 2019

Grande Gracia, Grande Poder

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Con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia había sobre todos ellos.  (Hechos 4:33)
La gente en la iglesia está buscando un gran poder, pero ¿dónde se encuentra?  El libro de Hechos declara que, ¡donde hay abundante gracia, hay gran poder! (mira las Escrituras de hoy.)  Cuando el apóstol Pablo predicó sobre el perdón, milagros de sanidad ocurrieron mientras la gente escuchaba.  Cuando las personas escuchan la buena noticia de que todos sus pecados han sido perdonados debido a la cruz de Jesús, algo sobrenatural sucede.
Hace algunos años, un pastor en una iglesia de Bergen, Noruega, compartió un testimonio conmigo.  Uno de los miembros de su iglesia había desarrollado el hábito de ver pornografía en su habitación de hotel durante sus numerosos y frecuentes viajes de negocios.  Consumido por la vergüenza y la culpabilidad, hizo todo lo posible por romper el hábito empleando todo tipo de métodos espirituales, pero simplemente no pudo superar ese hábito.  Cada vez que tenía que dejar a su familia para otro viaje de negocios, su corazón se llenaba de pavor porque sabía lo que terminaría haciendo en su habitación de hotel cuando nadie lo estaba mirando.
Entonces, uno de sus viajes de negocios lo llevó a Singapur, él visitó nuestra iglesia y se llevó algunas grabaciones de mis prédicas sobre la gracia de Dios.  Después de escuchar estos mensajes durante unas tres semanas, ¡se halló completamente libre de ese hábito inmundo!  ¡Aleluya!
Hoy, cuando este precioso hermano viaja, no depende de su fuerza de voluntad para vencer cualquier tentación de consentir la pornografía.  Él simplemente descansa completamente en la revelación de que él es tan justo como Jesús por la gracia de Dios.  Y cuanto más consciente es de que es justo, más se disipa la tentación de pecar secretamente en su habitación de hotel.  “Despertad a la justicia, y no pequéis…” (1 Cor. 15:34)  ¡Es la gracia de Dios la que nos da la verdadera victoria!
Mi querido amigo, el pastor Åge Åleskjær, compartió conmigo sobre otro milagro que ocurrió en Noruega.  Un miembro de la iglesia fue completamente sanado de sordera en un oído después de escuchar las grabaciones de los mensajes que yo había predicado en una conferencia en la iglesia del pastor Åge.  Mientras escuchaba uno de mis mensajes, ¡su oído simplemente se abrió y él fue sanado!  A él nadie le impuso manos.  Nadie oró por él.  Él fue sanado solamente por escuchar la predicación del Evangelio de Cristo.  ¡Toda la gloria sea a Jesús!
Ese es el poder del evangelio, mi amigo.  ¡Ese es el poder de Dios para tu plenitud! (Ver Rom. 1:16)  Tú puedes confiar en tus propios esfuerzos y en tu fuerza de voluntad todo lo que quieras, pero estos solo pueden llevarte hasta un punto.  Por otro lado, cuanto más escuches el verdadero evangelio que no está adulterado por los esfuerzos del hombre, más vas a experimentar milagros y rompimientos sobrenaturales en tu vida.  A Dios le complace sanar, rescatar, proveer y liberar a aquellos que simplemente creen en el evangelio a través de la insensatez de la predicación. (Ver 1 Cor. 1:21)  Así que, sigue escuchando la predicación del evangelio y a medida que Su Palabra avanza, cuando creas que eres perdonado y justo a través de Cristo, ¡habrás sido hecho pleno!  Creo que ahora mismo, incluso mientras estás leyendo este devocional que trata sobre Jesús, ¡tú estás siendo sanado, proveído y bendecido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 5 de febrero de 2019

Jesús, Tu Ciudad De Refugio

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Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen…  (Lucas 23:34)
Hay una enseñanza sobre las ciudades de refugio del Antiguo Testamento que creo que te animará a tomar al Señor como tu refugio y protector, y correr hacia Él.
El Señor le dijo a Josué que cuando los hijos de Israel entraran en la tierra de Canaán, debían designar seis ciudades de refugio.  En aquellos días, si alguien mataba a una persona involuntariamente, el pariente más cercano del difunto tenía el derecho legal de vengarse.  Sin embargo, en Su misericordia, Dios nombró seis ciudades y dijo: “Cualquier persona que mate a otra por accidente y sin intención podrá huir a una de esas ciudades, serán lugares para refugiarse de parientes que busquen venganza por la muerte de un familiar.” (Josué 20: 3, NTV)
Las ciudades de refugio fueron diseñadas para personas que hubieran cometido homicidio involuntario, no para quienes cometieran homicidio premeditado.  Deuteronomio 19 explica esto, diciendo: “Si un individuo mata a otro accidentalmente y sin enemistad previa… el responsable de la muerte puede huir a una de las ciudades de refugio para vivir a salvo.” (vv. 4–5, NTV)
Las seis ciudades de refugio también son una hermosa figura de nuestro Señor Jesús, escondido para que nosotros lo descubramos.  Son sombras que apuntan a la sustancia —nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.  En el Antiguo Testamento, Él está oculto.  En el Nuevo Testamento, Él es revelado.
En la cruz, nuestro Señor Jesús puso todos nuestros pecados, incluso el pecado de crucificarlo a Él, en la categoría de “no intencional” cuando oró: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.” (Lucas 23:34, KJV)  Él no solo se estaba refiriendo a Israel o a los romanos; todos nuestros pecados clavaron a Jesús a la cruz.  Él escogió los clavos y nos ofreció el perdón completo.  ¿Puedes ver lo bueno y misericordioso que es nuestro Dios?
Hoy, si invocas el nombre de Jesús, estás calificado para correr hacia Él y tomarlo como tu ciudad de refugio.  Jesús es tu ciudad de refugio y cuando corres hacia Él buscando de refugio, el que busca venganza (una figura del diablo), ya no tiene poder sobre ti.  Mi amigo, todos éramos pecadores y la paga del pecado es muerte (ver Rom. 6:23).  Antes de la cruz, el diablo tenía el derecho legal de poner una sentencia de muerte sobre tu cabeza a causa de tus pecados.  Pero la buena noticia del evangelio es que Jesús tomó esa sentencia de muerte en la cruz y en Cristo nosotros podemos recibir Su perdón y Su protección.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 4 de febrero de 2019

La Gracia Fluye Cuando Dejas De Luchar

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Entonces Jacob se quedó solo en el campamento, y llegó un Hombre que luchó con él hasta el amanecer… Él tocó la cadera de Jacob y la dislocó… “Tu nombre ya no será Jacob,” le dijo el Hombre. “De ahora en adelante, serás llamado Israel… Entonces bendijo a Jacob allí.  (Génesis 32:24–29, NTV)
La mayoría de la gente se habría dado por vencida con Jacob, el engañador y manipulador intrigante.  Pero no Dios.
Una noche, mientras trataba de apaciguar al hermano a quién había robado, Jacob se encontró con el Señor.  Él se agarró del Señor y durante horas trató arrebatar una bendición Suya.  ¿Qué hizo el Señor?  Él tocó la cadera de Jacob y se la dislocó, de modo que Jacob terminara indefenso ante el Señor.
El Señor cambió a Jacob esa noche.  Él le mostró a Jacob cómo fue que solo cuando él dejó de agarrarlo y su lucha finalmente ceso, que Su gracia pudo fluir.  Esa noche, Dios cambió el nombre de Jacob de “engañador” a “príncipe” (Israel), y le añadió bendiciones que estaban más allá de sus propios esfuerzos.
Verás, no podemos estar luchando por las bendiciones de Dios.  Es hasta que renunciamos a nuestras propias maquinaciones, engaños y manipulaciones para salir adelante en la vida, y confiamos completamente en Su gracia solamente, que Su provisión fluye sin cesar.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince