recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

viernes, 6 de febrero de 2015

Gloríate De La Gracia De Dios Para Ti

1ª Corintios 1:31
… “El que se gloria, que se gloríe en el Señor.”
Si alguien te pregunta: “¿Qué debo hacer para heredar la vida eterna?”  Tú probablemente le dirías: “Cree en el Señor Jesús y serás salvo,” ¿no es así?
Bien, un joven rico le hizo a Jesús la misma pregunta, pero Jesús en vez de decirle que creyera en Él, Jesús le dio la ley (Marcos 10:17-22).
Jesús vio que el joven rico vivía su vida vanagloriándose de su habilidad para cumplir la ley para ganar la salvación y el favor de Dios.  Pero debido a Su amor por él, Jesús tuvo que mostrarle que aquellos que viven por la ley deben darse cuenta que sus propios esfuerzos no los pueden salvar.
Así que, Él le recordó: “Tú sabes los mandamientos: ‘No mates… No cometas adulterio… No hurtes… Honra a tu padre y a tu madre.’”  El joven rico mostró que su confianza estaba en su cumplimiento de la ley cuando respondió: “Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.”
Así que Jesús tuvo que decirle: “Una cosa te falta… ve y vende cuanto tienes y da a los pobres… y ven, sígueme.”  Cuando el joven rico escuchó esto, se fue triste.
Cuando nos vanagloriamos por haber guardado la ley, esto siempre apuntará hacia algo que nos hace falta o que no hemos cumplido.  La ley es tan santa y perfecta que si no guardamos incluso un ápice de ella, no tiene otra opción, más que juzgarnos y maldecirnos (Gálatas 3:10).  Esto es para lo que la ley fue diseñada. 
Dios no quiere que nos vanagloriemos en nuestras habilidades para cumplir la ley.  Si vamos a tener confianza en algo, si vamos a vanagloriarnos de algo, que sea en la gracia de Dios.  Solo Su gracia puede guardarnos, salvarnos, sanarnos, liberarnos y bendecirnos completamente.
Así que no nos vanagloriemos de lo que hemos hecho o podemos hacer, sino, gloriémonos de Su gracia para nosotros –en que Él es nuestra fortaleza, salud, favor, provisión, sabiduría, esperanza, salvación y gloria.  ¡Es así como nos veremos disfrutar nuestra herencia de vida en abundancia!
Pensamiento Del Día

Solo Su gracia, y no nuestras obras, pueden salvarnos, guardarnos, sanarnos, liberarnos y bendecirnos.


jueves, 5 de febrero de 2015

Justicia Eterna

Daniel 9:24
Setenta semanas han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la transgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna... 
El domingo, escuchamos el mensaje que me dice que “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  El lunes, seguimos confesando: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo.”  Pero al llegar el miércoles o el jueves, comenzamos a confesar nuestros pecados.  Entonces, al llegar otra vez el domingo, recibimos una fresca revelación de nuestra justicia en Cristo y comenzamos a confesar nuestra justificación nuevamente.  ¿Por qué hacemos eso?
No puede ser que el domingo, somos justos.  Luego, unos días después, nos volvemos injustos a causa del pecado, pero somos “re-justificados” cuando llega el domingo nuevamente.  No, ¡nuestra justicia es una “justicia eterna”!  Jesús obtuvo “redención eterna” por nosotros (Hebreos 9:12).
“Pero Pastor Prince, yo he pecado recientemente.  ¿Cómo puedo todavía ser justo?”
Mi amigo, no es lo que tú haces lo que te hace justo.  Es lo que Cristo ha hecho en el Calvario.  Romanos 5:19 dice: “Porque así como por la desobediencia de un hombre [Adán], los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos."  ¡Es la obediencia de un Hombre —Cristo— y no tu obediencia, la que te ha hecho justo!
Dios te quiere bien afirmado en lo que Cristo ha hecho.  Él te quiere consciente de tu justicia eterna en Cristo.  ¿Cómo logras esto?  Puedes escuchar mensajes ungidos que te recuerden de tu justificación en Cristo.  Y no solo quedarte con saberlo en tu cabeza.  Decláralo.  Todas las mañanas, repite para ti mismo: “¡Yo soy la justicia de Dios en Cristo!” (2ª Corintios 5:21).
Tú no necesitas una revelación de cuán pecador eres.  Eso tú lo sabes cuando pecas.  Es el diablo que te recuerda tus pecados.  Aún tus amigos y tus seres queridos algunas veces te señalan tus pecados.  Pero en vez de esto, lo que necesitas es una revelación de cuán eternamente justo tú eres a los ojos de Dios, especialmente cuando pecas. 
Y cuando estás consciente de este regalo de justicia que es eterna, ¡vas a reinar en la vida! (Romanos 5:17).  Vas a reinar sobre el pecado, los malos hábitos, las enfermedades, la escasez, y todo lo que te está apartando de una vida en victoria!
Pensamiento Del Día

No es lo que tú haces lo que te hace justo.  Es lo que Cristo ha hecho en el Calvario.


miércoles, 4 de febrero de 2015

Adora A Dios Tal Como Eres

Efesios 5:27
A fin de presentársela a Sí Mismo, una iglesia en toda su gloria, sin que tenga mancha ni arruga ni cosa semejante, sin oque fuera santa e inmaculada.
¿Has estado en un servicio de adoración en el que estabas de pie con las manos en alto, listo para alabar a Dios, solo para escuchar al director de alabanza decir: “Antes de adorar a Dios, examinemos nuestros corazones”?  Entonces, mientras examinas tu corazón, en breve, encuentras algo que no te gusta.  Lo próximo que sabes es que tus manos ya no están el alto, y de pronto estas sentado —ya no te sientes bien adorando a Dios.
Mi amigo, tengo buenas noticias para ti.  Acércate a Él y adórale tal como eres.  ¡Entra en la presencia de Dios consciente de Jesús, consciente del perdón y consciente de la gracia!  Entra en la presencia de Dios, trayendo solo a Jesús, el Cordero de Dios sin mancha, como tu ofrenda.
Tu adoración a Dios es como en los tiempos en que el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento traía sus ofrendas ante el sacerdote.  El sacerdote examinaba al animal del sacrificio para asegurarse que no tuviera ninguna mancha.  El sacerdote no examinaba al pecador.  Si el animal no tenía ninguna mancha, Dios aceptaba al animal del sacrificio y al ofrendante que había traído al animal.
Así que cuando entres a la presencia de Dios, no te hagas ningún auto-examen, ni te desanimes al encontrar fallas en tu vida.  Dios no te examina a ti.  Él te ve a través de todo el valor, y toda la hermosura y aceptación de Su Hijo (Efesios 1:6).  ¡Él te ve santo y sin mancha!
¿Recuerdas a la mujer conocida como pecadora, posiblemente una prostituta?  Ella fue a la casa del fariseo que estaba hospedando a Jesús y secó los pies de Jesús con sus cabellos (Lucas 7:36-50).  Ese fue su acto de adoración.
Ella se acercó a Él tal como era.  Si, ella sabía que había pecado, pero ella llegó y primero adoró a Jesús por quién Él es.  Ella estaba consciente de Jesús.  Luego escuchó a Jesús decir: “Tus pecados han sido perdonados” (Lucas 7:48).  Ella recibió de Él el perdón que necesitaba.
Lo que sea que necesites del Salvador, acércate a Él tal como eres.  Adórale por quién Él es y luego vas a escucharlo decir: “Sigue adelante.  Tu restauración ha llegado.  Tu provisión está aquí.  Tú estás sano.  ¡Tú has recibido todo!”
Pensamiento Del Día

Dios te ve en Cristo —santo y sin mancha.