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sábado, 7 de septiembre de 2019

Descansa En La Obra Terminada De Jesús


Medita En
Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de Su gracia [favor inmerecido] por Su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.  (Efesios 2:4–7)
Mira el pasaje anterior.  Éste nos dice que debido al favor inmerecido de Dios, nosotros estamos sentados junto con Cristo a la diestra del Padre.  Estar sentado en Cristo es descansar, confiar en Él y recibir todo lo que nuestro hermoso Salvador obtuvo a favor nuestro.  Amigo, Dios quiere que nosotros tomemos la posición de apoyo en Jesús para el buen éxito en cada área de nuestras vidas, en vez de apoyarnos en nuestras buenas obras y esfuerzo humano para lograr éxito.  ¡Qué bendición es estar en esta posición de dependencia de nuestro Salvador!
Pero en lugar de mirar hacia Jesús, los creyentes son engañados por el diablo para verse a sí mismos.  Durante miles de años, la estrategia del diablo no ha cambiado.  Él es un maestro en cuanto a acusarte, señalando todas tus fallas, debilidades, errores y defectos.  Él va a continuar recordándote tus fallas del pasado y usará la condenación para perpetuar el ciclo de derrota en tu vida.
Cuando el apóstol Pablo se halló a sí mismo hundiéndose en la auto-ocupación, él se deprimió y gritó: “¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?” (Romanos 7:24)  En el versículo siguiente, él ve la solución de Dios y dice: “Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro”.  De igual manera, amado, es hora de que dejes de solo estar consciente de ti mismo y ocupado de ti mismo, y comiences a estar ocupado de Cristo.
Hoy, tú ya no deberías preguntarte: “¿Estoy complaciendo a Dios?”  En cambio, pregúntate: “¿Está Cristo complaciendo a Dios?”  Porque como Cristo es, así eres tú también en este mundo. (1 Juan 4:17)  ¡El antiguo pacto de la ley es acerca de ti, pero el nuevo pacto de la gracia es acerca de Jesús!  La ley pone sobre ti la demanda de comportamiento, para hacerte consciente de ti mismo, mientras que la gracia pone la demanda sobre Jesús y te hace consciente de Jesús.
¿Te imaginas a un niño creciendo y preguntándose siempre en su corazón: “¿Estoy complaciendo a Papá?  ¿Estoy complaciendo a Mamá?  ¿Papá y mamá me aceptan?”  Este niño crecerá emocionalmente deformado si no tiene la seguridad y la confianza del amor y la aceptación de sus padres.  Es por eso que tu amoroso Padre celestial te quiere enraizado, establecido y anclado en Su inquebrantable amor por ti.  Él demostró Su amor por ti cuando envió a Jesús a convertirse en tu pecado en la cruz para que tú pudieras convertirte en Su justicia.  ¡Nuestra parte hoy es apartarnos de la atención a nosotros mismos y fijar nuestra mirada en Jesús!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

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