recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

domingo, 26 de septiembre de 2021

Conoce El Corazón De Tu Padre

 Inspiración De Gracia


En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.  1 Juan 4:10

Hoy, quiero que vuelvas a leer la parábola del padre del hijo pródigo. (Lucas 15:11–32)  Mientras lees, ten en cuenta que este hijo rechazó a su padre decididamente, y lo humilló y deshonró por completo, luego solo regresó a casa cuando recordó que incluso los sirvientes contratados por su padre tenían más comida que él.  No fue el amor del hijo por su padre lo que lo llevó a regresar a casa; fue su estómago.  En su propio orgullo ensimismado, él quería ganarse su propio sustento como siervo asalariado en lugar de recibir la provisión de su padre por gracia o favor inmerecido.

Dios quiere que nosotros sepamos que incluso cuando nuestras motivaciones no son las correctas, incluso cuando tenemos una agenda oculta (generalmente egocéntrica) y nuestras intenciones no son completamente puras, Él todavía corre hacia nosotros en nuestro momento de necesidad y derrama sobre nosotros Su favor inmerecido, que no hemos ganado y del cual no somos dignos.

¡Oh, cuán inescrutables son las profundidades de Su amor y gracia para nosotros!  Nunca se tratará de nuestro amor por Dios.  Siempre se tratará de Su magnífico amor por nosotros.  La Biblia deja esto claro: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.” (1 Juan 4:10)

Algunas personas piensan que la comunión con Dios solo se puede restaurar cuando tú estás perfectamente contrito y has confesado perfectamente todos tus pecados.  Sin embargo, en esta parábola, vemos que fue el padre el que inició, era el padre quien había extrañado a su hijo, quien ya lo estaba esperando y quien ya lo había perdonado.

Antes de que el hijo pudiera pronunciar una sola palabra de su disculpa ensayada, el padre ya había corrido hacia él, lo había abrazado y le había dado la bienvenida a casa.  ¿Puedes ver cómo todo se trata del corazón lleno de gracia, perdón y amor de nuestro Padre?  Nuestro Padre Dios se traga todas nuestras imperfecciones y el verdadero arrepentimiento viene a nosotros debido a Su bondad.

¿Le digo a Dios “lo siento” confesando mis pecados cuando no obro bien y le fallo?  Por supuesto que sí.  Pero no lo hago para ser perdonado porque yo que ya fui perdonado por medio de la obra terminada de Jesús.   La confesión proviene del desbordamiento de mi corazón debido a que he experimentado Su bondad y gracia, y porque yo sé que, como Su hijo, yo soy justo para siempre por medio de la sangre de Jesús.  Esto surge al ser consciente de la justicia, no consciente del pecado; de ser consciente del perdón, no consciente del juicio.  Hay una diferencia enorme.

Si tú comprendes esto y comienzas a practicarlo, comenzarás a experimentar nuevas dimensiones en tu amoroso caminar con el Padre.  Te darás cuenta de que tu papá Dios está completamente interesado en las relaciones y no en el protocolo religioso.  A Él le encanta estar contigo.  Bajo la gracia, Él no demanda de ti perfección; Él te provee perfección por medio de la obra terminada de Su Hijo, Jesucristo.

Así que no importa cuántas equivocaciones tú hayas cometido, no tengas miedo de Él.  Él te ama.  ¡Tu Padre está corriendo hacia ti para abrazarte!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

No hay comentarios:

Publicar un comentario