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lunes, 24 de junio de 2019

Continúa En La Gracia De Dios


Medita En
Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿ahora os perfeccionáis por la carne?  (Gálatas 3:3)
¿Cómo fuiste impactado por Jesús la primera vez?  ¿Fue a través de la ley o fue Su gracia en tu vida lo que tocó tu corazón?  Todos comenzamos nuestra relación con el Señor porque fuimos impactados por Su amor y gracia.  Continuemos entonces en esa gracia.
Pablo advirtió a los gálatas que no volvieran a la ley después de haber comenzado en la gracia.  Él dijo: “Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia [favor inmerecido] de Cristo, para seguir un evangelio diferente, que en realidad no es otro evangelio, sólo que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo”. (Gálatas 1:6–7)  Pablo se toma esto muy en serio.  Él llama a cualquier evangelio aparte del evangelio de la gracia (el favor inmerecido de Dios), una perversión.  Intentar ser justificado por las obras de los Diez Mandamientos es una perversión del evangelio de Cristo.
Pablo le preguntó a la iglesia en Galacia a quemarropa: “…¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan insensatos sois? Habiendo comenzado por el Espíritu, ¿ahora os perfeccionáis por la carne [el esfuerzo propio]?” (Gálatas 3:2–3)  Pablo les estaba diciendo: “Ustedes comenzaron creyendo en Su gracia, ¿por qué están ahora dependiendo de sus obras?  ¡Eso es una tontería!  ¡Deberían continuar en Su favor inmerecido!”  Estas son palabras fuertes dichas por Pablo.  No comiences con la gracia y termines con la ley.  ¡No comiences con el nuevo pacto, solo para volver al antiguo pacto!  Hay quienes dicen que ellos no son justificados por la ley, pero creen que deben guardar la ley para santificación.  Amigo, tanto la justificación como la santificación vienen solamente de nuestra fe en la obra terminada de Jesús.
Cuando estás establecido en el nuevo pacto de la gracia, experimentas un tremendo sentido de confianza y seguridad en Cristo.  Cuando tu confianza está en Su favor inmerecido y no en tu comportamiento, dejas de sentir que estás constantemente saltando dentro y fuera de Su favor y aceptación.
Es desafortunado que algunos creyentes hayan vuelto a ponerse bajo el antiguo pacto sin darse cuenta.  Algunas veces, ellos sienten que Dios está de su lado, pero otras veces, sienten que Dios está lejos de ellos.  A veces, sienten que Dios está satisfecho con ellos, pero otras veces sienten que Dios está enojado con ellos.  Todos estos sentimientos se basan predominantemente en su propia evaluación de cómo ellos se han comportado, de cómo se sienten sobre sí mismos y no de cómo los ve Dios.  Debido a que no hay una base bíblica del nuevo pacto para tales evaluaciones, ellos terminan decidiendo arbitrariamente si merecen las bendiciones y el favor de Dios en sus vidas o no, cuando de hecho, ellos realmente tienen acceso a Sus bendiciones todo el tiempo, simplemente debido a Jesús y Su obra terminada en la cruz.  Hoy, piensa, habla y actúa sabiendo que no se trata de ti, ni de tus obras —se trata de Jesús y solamente de Él, ¡y sal a caminar en Sus bendiciones para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

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